YOUR WEEKLY SPANISH NEWSPAPER Contactenos
INICIO
 
 

 

OPINION

 
 
Sección
Especiales
 

 

Defendiendo el derecho a una educación igualitaria

Por Juan Daniel Brito

La señora Rosado frente a la escuela superior de Hartford donde trataron de eliminar la posición de la única vice principal puertorriqueña y en la que prohíben a los jóvenes que hablen en su idioma natal.

  La decisión de la Junta de Educación de cerrar la escuela elemental Barnard Brown para reemplazarla por una escuela Magnet que estará íntimamente asociada con el mundo corporativo de Hartford, los reclamos de padres puertorriqueños a quienes en varias escuelas tradicionalmente con programas bilingües les han dicho que allí ya no hay un programa para estudiantes que no hablen en inglés y que deben ir a salones en que solo se habla inglés, y lo que está sucediendo en la escuela Superior de Hartford; han sido hechos que están preocupando a padres que ven como en Hartford los derechos de los estudiantes que no hablan el inglés de contar con una educación igualitaria, están siendo violados abiertamente.

«Es un movimiento silencioso que viene desde las cumbres de la burocracia del sistema escolar y que cuenta con el respaldo tácito de las autoridades políticas actuales que no están defendiendo los derechos que hace 23 años fueron garantizados por una decisión legal para que niños y jóvenes que no hablen el idioma inglés, sea cual sea su nacionalidad de origen; puedan recibir su instrucción escolar en su idioma natal al menos por un periodo de tiempo que les permita ambientarse en la nueva estructura educativa,» dijo Carlos Domínguez, un activista pro educación igualitaria que piensa que lo que sucede en Hartford tarde o temprano terminará en los tribunales de justicia como sucedió en la década de los años 70.’
Por todo lo anterior la señora Milagros Rosado y su esposo hicieron uso de la palabra en la pasada reunión de la Junta de Educación de Hartford efectuada el martes 18 de septiembre, y denunciaron ante el Sr. Eddie Pérez, presidente de la misma, y el Superintendente Steven Adamowski, lo que está sucediendo en la escuela superior de nuestra ciudad, y la más antigua de la nación.
«Mi hijo tiene 15 años y desde que llegamos nos involucramos en el proceso de certificación de la escuela superior. Al principio todo fue sonrisas y venias, pero cuando yo traté de hablar el día de la reunión final, la directora de la escuela señora Gordon, me arrebató mis tarjetas de apuntes de las manos e insinuó que debía retirarme. Ella no sabía con quien hablaba,» nos dice esta dama de apariencia decidida que habla con serenidad y en forma precisa. Sin amedrentarse, la señora Rosado exigió que se respetaran sus derechos de tomar nota y hablar y lo sucedido es en la actualidad parte de una demanda que se está ventilando en los tribunales por atropello a los derechos civiles.
Pero eso no ha sido todo. Para la señora Rosado y otros padres preocupados en una escuela en las que de unos 1,300 estudiantes, 941 son de origen puertorriqueño o latinoamericano; el hecho de que se regañe a los jóvenes que hablan en español en los salones o los pasillos es algo muy grave.
«Estas son señales de que detrás del plan del señor Adamowski de rediseñar la escuela, está la idea de comenzar a desplazar a los latinos privándoles de sus derechos. No estamos dispuestos a permitirlo,» dijo otro padre que estuvo apoyando lo que decía la señora Rosado frente a la Junta de Educación
Los reclamos de Rosado habían ido hasta la misma alcaldía sin que hubiese recibido una respuesta seria, o una propuesta de reunión. Finalmente decidió hablar en la porción dedicada a comentarios del público en la reunión de la Junta de Educación para exigir que el justo clamor de los padres debía ser escuchado.
«Estamos viviendo un momento triste y si la señora María Sánchez estuviese viva ya habría efectuado una demostración pública de protesta por el abuso que se hace en contra de nuestros hijos,» dijo una abuela que llevó a comienzos de septiembre a su hijo a la escuela Burns para matricularlo en un programa bilingüe y allí le dijeron secamente que «no había más programas bilingües y que debían colocarlo en un salón donde se enseñaba en inglés.»
Otra madre fue a una escuela del sur de Hartford en la que tradicionalmente había salones de enseñanza bilingües hasta sexto grado y le dijeron que solamente sus hijos que estaban en segundo y tercer grado podían quedarse, pero que el otro que estaba en quinto grado tenía que matricularse en la escuela Barnard Brown, que queda al otro lado de la ciudad y que el próximo mes de junio del 2008 será cerrada.
«Estas acciones discriminatorias están dividiendo a nuestras familias y sacan a nuestros niños de sus vecindarios ya que no se les está proveyendo una educación igualitaria en el sector geográfico donde viven,» dice la señora Rosado y su esposo quienes acompañados de otros padres están tomando la iniciativa que no han tomado agencias como «La Casa de Puerto Rico» que en el pasado abogó por los derechos constitucionales de los niños de habla hispana a contar con una educación bilingüe que les permitiese aprender en sus primeros años en este país. Tampoco la señora Rosado ha recibido una respuesta del concejal puertorriqueño Calixto Torres que por muchos anos trabajo en programas con educación bilingüe en la escuela Quirk y que fue director del Foro Puertorriqueño.
«El movimiento English Only está triunfando y al parecer con el señor Adamowski como Superintendente y el señor Eddie Pérez como alcalde, veremos la muerte definitiva del programa bilingüe que de acuerdo a investigaciones especializadas y como está ahora concebido ayuda y no perjudica como dicen los sectores racistas de esta sociedad. Lo de la falta de recursos es una excusa y resiento que el señor Adamowski no haya pedido más fondos en el pasado presupuesto para apoyar a los niños en necesidad de instrucción en su idioma natal al menos por el periodo en que aprendan el difícil idioma Inglés,» dijo Karina Peña a quien también le han dicho en varias escuelas que tradicionalmente tenían salones bilingües, que los niños deben ir derechamente a un salón donde se les instruye en inglés, pero en los que lógicamente el estudiante no estará aprendiendo.
La señora Milagros Rosado originaria de Río Piedras, Puerto Rico, dice que la realidad de Hartford la ha frustrado en estos cuatros años de estadía en la ciudad, pero que por eso tiene más ímpetus para luchar aunque sea en los tribunales para lograr un trato igualitario para sus hijos.

ANTERIORES
¿Podría suceder lo acaecido en Virginia Tech. en Connecticut?
El triste ocaso de las librerías
Acto de camaradería y reconocimien-tos de «La Voz Hispana de Connecticut» en Hartford
Conversando con el pianista y vocalista José Pérez
Las múltiples facetas profesionales y humanas de Art Feltman, candidato a alcalde
Sombrio se ve el año 2007 para Alcalde Pérez por asunto de escuala Magnet, y adjudicación de estacionamiento
Policía Bustamante: dos décadas al servicio de la comunidad
Trío "Surcari:" la armónica unión musical del Altiplano con el Caribe
Hartford ya tiene Superintendente de Escuelas
No aumenta el número de administradores hispanos en Hartford
2014,¿será un año fatídico para el sistema escolar de Estados Unidos?
   

LA VOZ HISPANA DE CONNECTICUT
Your Weekly Hispanic Newspaper
_______________________________________
Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.
Reproduction in whole or in part, without written permission, is prohibited.
USA - CONNECTICUT