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ARTE CULINARIO

Comamos alimentos sanos y nutritivos, el pez chillo que hace chillar
Por FRANK GORDILLO
Estimados amigos.
Después de algunas semanas de ausencia debido al trabajo extra que nos ha correspondido hacer con esto de las elecciones del comité del pueblo; les saludo nuevamente en forma fraterna y cordial, ya que eso es así.
Sigo comiendo bien y aunque no he logrado bajar de peso a pesar de las críticas de mi esposa, mi espíritu es joven y me siento como coco.
Continúo visitando restaurantes con mis compañeros de trabajo y disfrutando de la buena cocina, cenas copiosas allí en la calle Francis, libando vinos portugueses, comiendo lechoncito joven, y celebrando los miércoles, jueves y viernes sociales en La Casona.
Debo decirles que en el número 550 de la calle Main las cosas se ven mejor y hay un sentido de optimismo intenso a pesar de lo del Gran Jurado y las famosas entrevistas de los días martes en New Britain.
Triunfamos en el sexto distrito y nuestro hermano Héctor va con todo pa’lante y buscará la posición en la legislatura que ahora ocupa Arturito que aun no se recupera de los resultados de las elecciones de noviembre. Es que este muchacho Kelvin está muy solitario y necesita un alma gemela que le acompañe para presentar sus proyectos de ley, como el bill 5611, también denominado Kalamazoo.
Nos han dicho que en New Britain no pasará nada, y recientemente nos alegró íntimamente el gran premio que recibió el cabezón Matt Hennessy, que aunque no es boricua, merecería serlo ya que ha soportado con valentía las criticas que le han hecho y que le acusan de ser cabezón, insensible, porfiado, tricky, y más duro que pan añejo.
Todos pensábamos que por este pasado lío de los comisionados a los que él y Rose les habían echado la culpa por lo del despido de Lancelote, ex Director de la Autoridad de Vivienda; el hombre podría haber caído en desgracia y debería quedarse mirando para adentro por un tiempo.
Notamos con sorpresa que a pesar de todo eso y aunque tuvo que testificar en New Britain, acaba de recibir el premio de una beca para estudiar en la prestigiosa Universidad de Harvard.
Matt, recibirá nada más ni nada menos que 58,000 billetitos, además de su salario habitual, para pagar todos sus gastos en Boston, pasarlo bien y estudiar cursos profundos tales como “Etica Gubernamental,” “Finanzas y Mano Dura,” y “Honradez en el Manejo del Erario Público y Chavos de Otros.”
Para muchos de nosotros este es un premio justo para una persona que se las ha jugado por nuestra causa, el “Puerto Rican Power” en el municipio, y aunque no se había hecho así antes, muestra la generosidad de Eddie con sus amigos. ¿Recuerdan el trabajito para Kelvin? Eso es así. Por supuesto que no faltan los envidiosos y envidiosas que se preguntan de donde salieron esos chavos. Dios sabe más y pregunta menos como decía mi abuelo Tato.
También nos llenó de optimismo la resurrección triunfante, además de la de nuestro Señor, del gran amigo de Eddie, Abraham Giles, que después que todos suponíamos que no se paraba nuevamente de su grave enfermedad, llegó una noche al Comité del Pueblo Demócrata como Pedro por su casa para poner las cosas en claro y asesorar, como anteriormente lo hizo con McGregor, al nuevo presidente, este muchacho Arena o Arenas, que dicen que entre otras cosas es el propietario de un club en la calle Maple, ¿Polo? que frecuentan muchachos delicados y finos.
El abuelo se las trae y dijo que de allí no lo sacaría nadie, aunque tuvo que testificar también en New Britain. Eso es así.
Todo esto ha sido un alivio ya que después de meses de incertidumbre, se ha dicho que todo está ya resuelto y cool, y si algo llega a pasar, siempre habrá otro líder de recambio que le reemplace en este movimiento de liberación y de acceso al poder total en la ciudad, especialmente en el terreno financiero, las becas, los premios, y lo de los estacionamientos.
Con estas ideas en mente, nos fuimos con mis amigos del club de “Los Barrigones,” a comernos un pez chillo al restaurante Aquí Me Quedo, un sábado por la mañana en que el canto de los pajarillos y un cielo azul pregonaban la pronta llegada de la primavera.
Nos habíamos ajumado la noche anterior en un baile que nos preparó la Celestina, y de este modo una sopa que prepara William con mano de cocinero francés, nos detuvo los incómodos escalofríos y mareos que finalmente neutralizamos con dos frías.
El pez Chillo, cuyo nombre no tiene nada que ver con estos muchachos a los que les gusta vivir excitaciones fuertes con mujeres solteras y casadas; se sirve completo, es decir hasta con los ojos que reflejan su última mirada, la cola y las agallas.
Usualmente lo presentan en un plato grande, con arroz con gandules, y una salsa picante que prepara William y que se llama “Yo Me Mato,” así es de potente. El pez llega adornado con trozos de pan con mantequilla y usualmente se solicita con tostones a los que se cubre con un poco de pique marca “El Incordio,” también denominamos el ulceroso. Dicen que este pescado es afrodisíaco y antidepresivo y que se recomienda para levantar las cabezas y echar siempre pa’lante.
Se recomienda digerirlo con un poco de vino blanco, siempre que no sea de marca china, y en forma limitada para poder saborear mejor el contenido íntimo del pez que no debe estar muy salado, y que como tiene espinas, hay que engullirlo con prudencia, como en la política.
Felices y satisfechos, nos despedimos finalmente como a la una en la esquina de la Broad con la Park y prometimos juntarnos más tarde para asistir a una fiesta de cumpleaños donde estarían personajes importantes de la alcaldía. Creo que habría hasta música romántica para bailar apretado.
¡Es que hay mucho que celebrar!
Hablaremos nuevamente, y una vez más, ¡Viva el Puerto Rican Power! |