Precisamente en el mes en que se celebra la herencia afroamericana, la Junta de Educación de Hartford anunció que esta legendaria escuela localizada en el número 25 de la calle Ridgefield en Hartford cerrará sus puertas.
De acuerdo a las autoridades, el establecimiento escolar dejará definitivamente de funcionar después del año 2013 debido a la antigüedad del edificio y a la gran cantidad de reparaciones que tendrían que llevarse a cabo para renovarla.
El 26 de enero pasado, residentes, padres y líderes del área de Blue Hill, se reunieron en los salones del Centro Para la Investigación Urbana localizado en la avenida Albany para discutir estrategias que ayuden a persuadir a las autoridades para que mantengan la escuela abierta.
Los cierres de escuelas no son medidas que agradan a la comunidad y bajo la administración del ex Superintendente Anthony Amato, se intentó hacer lo mismo con la escuela Rawson, también localizada en el Norte de Hartford.
En ese entonces, el anuncio provocó la movilización y protesta de los residentes que finalmente después de una serie de demostraciones, lograron que ésta continuara en funciones.
Para Latisha Howard, madre de dos estudiantes de la escuela Martin Luther King, el camino a seguir es claro: movilizar a los padres y a los líderes de la comunidad y exigir al Dr. Adamowski que no cierre una escuela que es un símbolo de lucha y que lleva el nombre del redentor de los derechos civiles en Estados Unidos.
“Estoy seguro que el Dr. King estaría también molesto y ofendido por estas medidas que se deciden en forma arbitraria por parte de los burócratas y a espaldas de la comunidad,” agregó con coraje la Sra. Howard que con otros líderes y residentes piensan reunirse nuevamente el próximo lunes 9 de febrero y prepararse para hacer escuchar sus objeciones acerca de este proyecto, en la próxima reunión de la Junta de Educación que tendrá lugar el martes 16 de febrero a las seis de la tarde en la Academia de Deportes y Ciencias Médicas.
“Allá estaremos para decirle varias cosas al Sr. Adamowski y comunicarle que no estamos dispuestos a aceptar más cierres de escuelas en nuestros vecindarios,” agregó Ross-Ellis.
El edificio fue construido en el año 1922 y es muy llamativo ya que está localizado en la visible esquina de los vecindarios de la Upper Albany y Blue Hills.
David Medina, portavoz del superintendente, dijo que el cierre no será repentino sino que tomará entre tres y cinco años.
“La escuela tienen en la actualidad 450 estudiantes y para el próximo año escolar recibirá solamente a estudiantes de primero a octavo grado y no de Kindergarten,” dijo Medina que agregó que los estudiantes de Kindergarten que estaban supuestos a matricularse en la MLK para el año escolar 2010-2011, tendrán preferencia de matricula ya sea para las escuelas Magnet Global Communications Academy, o Achievements First Hartford Academy.
Las autoridades dijeron que mantendrán en mente la posibilidad de utilizar el edificio de la escuela intermedia Fox para acomodar provisoriamente a los estudiantes de la MLK.
“Por supuesto que sea cual sea la nueva ubicación de la escuela, continuará con el nombre de Martin Luther King,” dijo la Dra. Christina Kishimoto, asistente del Superintendente Adamowski.
Los estudiantes se han quejado recientemente porque “su educación se ha concentrado más que nada en la preparación para las pruebas CMT,” exámenes que se llevan a cabo todos los años en el mes de marzo.
“Comenzando septiembre, los jóvenes tienen que tomar los exámenes iniciales, y desde octubre a febrero, todo se hace en función de las pruebas,” dijo Luz Ortiz, encargada de un estudiante de sexto grado.
“Además perdimos los programas de música y español,” se quejó la joven Josie Dobson.
La residente del sector Gracia Martin, dijo que querían que la escuela Martin Luther King continuara en el vecindario, que tenga el mismo nombre, y que proporcione una educación de calidad.










