lunes, 24 nov 2014

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La Voz de Conneticut

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Edith Barr, Diva de la Canción Criolla en gira por Connecticut

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Edith Barr, una de las últimas divas de la música peruana en el género criollo, conocida como la Flor Morena de la Canción Criolla, en su gira por los Estados Unidos cantó ante su público que la ha acompañado durante décadas sus mejores éxitos conocidos mundialmente, así como se dio tiempo para visitar la Voz Hispana de Connecticut y desde aquí abrir su libro de memorias artísticas que durante 52 años la vienen acompañando.

De paso por este semanario, en compañía de su guitarrista Alejandro Velásquez, que vino directamente desde Lima para ser el soporte de su conjunto musical en la gira y de Oscar Pasache, su representante artístico; Edith Barr, de manera sencilla, amena, alegre y llena de un cofre de memorias; a más de cantar el valsecito criollo Dos Extraños (estilo popular urbano del vals peruano) uno de sus grandes éxitos, contó desde los inicios de su carrera, su rumbo a la fama, sus grandes éxitos musicales, sus amores y su familia.

«Yo empecé cantando a los cinco años en un programa infantil de Maruja Venegas Salinas, de la Radio Club Infanitl de Lima, lugar en donde nací hace 72 años», dijo una de las glorias vivientes de la música criolla del Perú que por el lapso de cinco décadas ha paseado su voz en los mejores escenarios del mundo, incluyendo el Lincoln Center de New York, el Jardín Azteca de la OEA (Organización de Estados Americanos en Washington). Y recibiendo las más grandes condecoraciones que un país puede dar a un artista nacional, en la categoría de Honor al Mérito y a la Trayectoria.

El libretista Juan Malborg Ratto de la Radio Nacional del Perú, cuando Edith tenía 16 años, le puso el mote de: «Flor Morena de la Canción Criolla», nombre que lo acompaña hasta el día de hoy y que es reconocido por todos sus fanáticos, quien ven en ella a una de las grandes intérpretes de la música popular peruana.

«Quien no sabe de Edith Barr no sabe de la historia del Perú», dijo Mario Godoy, musicólogo latinoamericano, que tiene un estudio sobre la música negroide de Sur América, fusionada con el canto popular urbano.

«Es curioso», reconoció Barr, al informar que en la década del 57 al 67, estuvo prácticamente sola en representación de las artistas femeninas de la música criolla. No así es el caso de Jesús Vásquez, Chabuca Granda, Carmencita Lara, Cecilia Bracamontes; que en diferentes períodos musicales les tocó ser co-partícipes de la memoria conjunta del folklore criollo.

«Ahora Eva Ayllón está sola, no ha nacido otra artista que hago algo similiar. Eso mismo me sucedió a mí», dijo Edith Barr, dueña de una acrisolada voz, completamente matizada, que no son producto solamente de su natural talento sino de sus años de profesionalismo y de su disciplina por el arte musical.

«La clave del éxito creo que se debe a que siempre sabía que este era mi camino y en esa medida nunca desmayé, sino que acrecenté todo de mí para llegar a la fama que soñaba cuando era niña», expresó la Diva peruana.

En cuya voz se han estrenado los más grandes éxitos de la música criolla. Como los inmortales temas de la compositora Chabuca Granda, «La Flor de la Canela, Limeña y José Antonio; a más de los éxitos de Augusto Polo Campos, Cuando llora mi Guitarra, Cariño Bonito, Esta es mi Tierra. Y temas como: Qué hago acá, Yo tengo una pena, Lucerito, Fina Estampa, Mi Dueña, Ultimo Brindis, La Flor de Lima, entre otros.

Edith Barr, quien ha alternado en Venezuela con el mexicano Javier Solís y en México con el tenor Pedro Vargas, logró internacionalizar tres de los temas más representativos del Perú: Fina Estampa, La Flor de la Canela y José Antonio.

Edith, quien empezó su carrera profesional en 1958, en el famoso Hotel Bolívar y el Hotel Grill y Canela Fina; lugares en donde solamente las grandes estrellas internacionales se presentaban.

«En el hotel Canela Fina los jueves estaba Chabuca Granda, los viernes cantaba el Trío Los Morochucos, conformado por Oscar Avilés, conocido como la primera guitarra del Perú y el sábado estaba yo», dijo Barr, recordando la época en que entre artistas vivían un ambiente de camaradería.

«Hablar de Edith Barr es habla con letras de oro de la música del Perú», expresó Oscar Pasache, hijo de Félix Pasache, uno de los más grandes compositores contemporáneos del Perú. «Para sobrevivir 52 años en la música y si se remonta a la época, se tenía que ser un verdadero cantante porque ahí no había ningún truco del cual colgarse», acotó Pasache.

Para cerrar su gira por la Unión Americana, Edith Barr estará este domingo primero de marzo, a partir de las seis de la tarde, en el Restaurante Fiesta, ubicado en la Atlantic Street de Stamford (adyacente a la Biblioteca Ferguson).