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“Mi esposo cogió malas costumbres y me duele la esparda”, Por La Tia Julia

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Titi Julia, Acabo de llegar desde la clínica del quiropráctico “Vértebra Feliz” a la que tuve que acudir porque mi esposo lee frecuentemente un libro titulado Kama Sutra, además de la sección de las muchachas que animan a una a hacer el amor en distintas posiciones y lugares.

Al comienzo de nuestro matrimonio que dentro de todo lo considero feliz ya que Juan me atiende bien y me prepara antes de la puñalada de carne; este tipo llevaba a cabo las relaciones carnales de un modo bien tradicional y de vez en cuando sugería nuevos modos que al comienzo me parecieron distintos como es el caso de la posición que denomina “la Tortuga.”

Esta peculiaridad si es que usted no la conoce, consiste en hacer el acto en la sala (en lo posible sin invitados), una se pone en posición de gatear debajo de la mesa de centro y el ataca por detrás.Usted me entiende.Hasta allí todo es soportable hasta que Juan da un suspiro y emite la expresión ahhhh, golpeándome la cabeza con una chancleta.

No quisiera que usted pensara que esto es abuso ya que el chancletazo es más bien suave y yo diría con cariño.

También y esto yo lo había leído en la consulta de una de sus lectoras de Medellín y a la que esta mujer denominaba el “Ataque Comando,” consistente en que el esposo se esconde cuando una llega al hogar y repentinamente te cae encima diciéndote con una voz ronca en la oreja “esto es un secuestro integral,” y por allí sigue.

Este sistema no es bueno para mujeres cardiacas ya que a veces asusta porque el hombre puede salir de un closet, de debajo de la cama, o de detrás de una puerta.

Lo de hacerlo enla cocina y que aconsejan de un modo entusiasta las muchachas de la sección de su periódico; me parece incómodo ya que cuando Juan desea practicarlo en una combinación con el ataque Comando y el Ataque por Sorpresa, puede producir dolor en las coyunturas de la espalda y a veces una se resbala de la mesa, se golpea la esparda con la esquina del mesón produciéndose malestares en las vertebras.

Un día cuando la practicábamos llegaron los bomberos porque yo tenía cocinando un pescado chillo en el sartén y la manteca se comenzó a quemar, salió humo, sonó la alarma y la vecina de arriba llamó a los bomberos en los tiempos en que mandaba la fuerza el gran jefe “Guante Blanco.”

A la rápida alcancé a ponerme una batola cuando llegaron los muchachos de las mangueras.La ciudad nos mandó una amonestación por descuido y negligencia y el lanlord nos tiene entre ojos, aunque siempre me tira palomas diciendo que me parezco cada vez más a estas muchachas que tienen un apellido algo así como Gargajkian.

El otro sistema que al menos a mi me satisface con creces es el que Juan llama “Radio FM.” El se tiende de espaldas y yo encima dando el pronóstico del tiempo y cantando temas de Juan Gabriel ya que tengo buena voz según me dicen en la Iglesia del hermano Tristán.

También a mi esposo le encanta que salgamos a dar una vuelta amorosa en el automóvil y allí hagamos el acto que denomina la “Ventosa” acerca del cual no entraré en detalles.El problema fue que en una noche de luna estábamos los dos ernuos en el parque Pope cuando llegó un policía malo y nos iluminó con una linterna dándonos un ticket por actos inmorales en la vía pública.

Recientemente Juan llegó a la casa con la iniciativa de yacer en el techo, pero a mi me da miedo porque le tengo temor a las alturas y usted sabe como habla la gente. También se compró en Best Buy & Pagai una cámara de video de alta resolución y graba los actos con una música de fondo de bachata.

Tía, como usted puede ver y sentir, no me estoy quejando, pero ahora que me acerco a los 30 años, temo que se me vayan afectando los huesitos como le sucedió a una tía mía a la que según mamá me parezco mucho en lo fondillua, o que mi esposo y yo tengamos una caída y el seguro no nos pague los gastos de un accidente de trabajo.

Yo trabajo en el Hospital Saint Francis y he pensado hablar con un ortopeda con el que hemos establecido una relación amistosa, pero nada más, y contarle estas tribulaciones.

Hasta ahora no tenemos hijos y una amiga mía dice que posiblemente si quedo preñada, Juan me podría dar un brake, pero también hay el peligro de que se busque a otra para contarle sus desdichas, hablar mal de mi y hacer lo otro en el techo.

Por favor ayúdeme que las coyunturas me duelen y las presiones que me hace el quiropráctico no me han curado del todo.

Iris


 

Respuesta

Iris, lamento lo de las “coyunturas” y creo te refieres a la espina dorsal que aunque fuerte como una estructura de cemento semejante a la pared que Trump piensa mandar a instalar en la frontera con México; tiene una serie de vértebras que permiten que esa pieza sólida también denominada columna vertebral, permita tener la flexibilidad necesaria para permitir agacharnos, doblarnos, gatear como lo haces en esta posición de la “carretilla de mano,” bailar bachata sin música, cargar las bolsas del supermercado y en el futuro cercano, acarrear a los bebitos.

Con esto de las vértebras y los llamados discos, hay que tener mucho cuidado y lo mejor es que uses los servicios de un médico ortopeda especializado en el área de la espina dorsal para que te prescriban ipso facto rayos X y/o quizás un MRI que entiendo se llama Test de Resonancia Magnética que mete tanto ruido como una relación carnal de gatos.

El dolor que describes puede tener muchas causas y es por eso le digo a las personas con problemitas en la columna, busquen ayuda de ortopedas para que prescriba exámenes profundos, o bien servicios de rehabilitación física.

Yo no tengo ningún problema con los quiroprácticos, pero eso de la manipulación de las coyunturas no es cáscara de coco.También entiendo que los servicios de estos facultativos se califican como suplementarios “si es que el médico los autoriza.”

En relación a la petición de tu esposo de que hagan el amor en el techo me hace pensar si este hombre está en sus cabales o fuma el Humito de Caifás.He sabido de personas que embriagadas o bajo los efectos del crack y otras basuras hacen cosas extrañas como trepar a los techos para mentarle la madre a Trump, o ponerse en contacto cercano con los habitantes de Júpiter.

Una de mis clientas me contó el caso de un tipo que llegó a un burdel o en términos llanos un prostíbulo, exigiendo hablar con la madama. El salmón quería hacer algo especial con una de estas mujeres que tuviese mucha experiencia.“Ah, yo te traigo enseguida a la Mujer Arañar que te complacerá, incluso en aquello” le dijo la manager y pa’ seguida llegó una de estas damas con aspecto de tratorna.

“Yo lo quiero hacer en el techo,” le dijo el chiflado a la fémina a quien le sorprendieron los ojos del tipo aquel semejantes a los del presidente es decir, como de animal.

Dicho y hecho, ambos subieron al techo se desnudaron y comenzaron el acto con tan mala suerte que en un espasmo intenso, la pareja se deslizó cayendo aparatosamente a la vereda.Un borracho que pasaba y vio la escena, gritó hacia el interior del burdel, “Madama, madama, se le cayó el letrero luminoso.”

Esta historia que es realidad ya que en Trinity y UCONN se han dado estos casos cuando hacen fiestas grandes y no hay suficiente espacio, es peligrosa ya que en la caída te puedes romper el cuello, la crisma, y hasta allí llega la fiesta.

En cuanto a la frecuencia del coito y esto lo saben mejor que yo las muchachas de la educativa sección en este periódico que es muy aplaudida por la gente de un club de New Britain; me parece que siete veces a la semana muy superior al promedio lo que incluido las modalidades que aprendió tu esposo en el Kama Sutra que no tiene nada que ver con una especial en venta de matres sino que a la sabiduría que nos transmiten culturas antiguas que las nuestras, y donde la expresión corporal no estaba tan reprimida como en las religiones occidentales.

Te recomiendo que con mucho amol y comprensión hables con Juan y ambos elijan de la sección de los consejos de las muchachas, posturas suaves donde tu sufras menos.

Te deseo suerte y si la cosa sigue, chequea en el Hospital los servicios de un o una consejera de parejas que son gente que saben mucho demasiado acerca del temita.

Finalmente te dejo con unos versos del poeta argentino/japonés Palikin Metelopokito que en su libro “Los furores de la Geisha Kachita,” escribe, “En todo eso tómalo suave que se te puede dislocar el coso.”

Tía Julia

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