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Sempronio Ferrer-Barceló despertó en ese amanecer primaveral…

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Soñar no Cuesta Mucho …es gratis


Sempronio Ferrer-Barceló despertó en ese amanecer primaveral del mes de mayo escuchando el cántico relajante de los pajarillos que baten sus alitas y llegan a cualquier parte por ese don heredado de los úlimos ángeles que según pintaron los artistas del renacimiento, eran blancos como un papel sin palabras.

“Yo quisiera también volar y desplegarme por el cielo como un drone mirando las cosas desde otra perspectiva y tomando fotos con mi chip mental que reemplaza a las antiguas cámaras digitales,” se decía Sempronio pensando en su reciente adquisición, un automóvil deportivo color rojizo que no necesitaba de un chofer.Increíble, pero cierto

Se le había hecho difícil tomar la decisión ya que el valor del super vehículo no era cáscara de coco, pero como nuevo integrante del Comité Interventor Coordinador entre el Gobierno Federal y la Colonia, CICGFC, podía darse esos lujos, además de impresionar a sus secretarias y llevar a cabo maniobras amorosas clandestinas que usualmente terminaban en su segundo departamento ubicado en un condominio secreto de Aguadilla al que con cariño denominaba “el pecaminoso.”

Después de tomar un baño tibio en un super yacusi, se acicaló, se untó el fijador “Coolhair,” aseguró el Super External Drive X-34 PR en su chalina (el instrumento era del tamaño de una perla y se adhería automáticamente a la tela), y bajó con la presteza de un felino gimnasta los cinco escalones que le separaban de una amplia sala con vista al lugar en el que según los historiadores (aunque ésta era una materia de controversia), había desembarcado el Catalán Converso Cristóbal Colón.

Abrió con una señal del dedo mayor la Puerta virtual del condominio, y ¡allí estaba la maravilla del siglo XXI esperándolo!

De inmediato las puertas tipo Ferrari 2021 del prodigio se abrieron hacia arriba, y Sempronio se sentó en el elegante asiento del piloto forrado en piel legitima de leopardo, disponiéndose a mirar su programa preferido de televisión llamado “Como usar de un modo inteligente la bancarrota.”

Es que uno nunca sabía y el Capítulo 6 era siempre conveniente para salir de apuros de un modo más o menos elegante.

“Good morning Mr. Ferrer, ¿hacia dónde nos dirigimos?” le preguntó la cálida voz de Yuiza del Sistema AVJ-21/Programa Automático de Conducción Vehicular Virtual “Pa’ Lante.”

“Al edificio federal,” respondió Sempronio y ya asegurado por los cinturones de seguridad Sideral Combo AJ que utilizaban los astronautas en sus despegues semanales desde el Cayo Ivanka III, el automóvil comenzó a deslizarse suavemente hacia la carretera que conducía al Viejo y ahora dilapidado San Juan.

A pesar de los hoyos, cráteres, boquetes, grietas y rendijas que aumentaban día a día en las calles debido a la disminución de los fondos de Obras Públicas dictado por los federales para ahorrar y las lluvias interminables, el automóvil de Sempronio amortiguaba de un modo automático los obstáculos mientras él admiraba las entretenidas charlas de un ex presidente que se vanagloriaba de once declaraciones de bancarrota.Admiraba al billonario. Siendo éste el primer mandatario, hizo unos jugosos contratos para construir casinos en Moscú, dos torres con lujosos departamentos y suites en el Vaticano para comodidad de los Cardenales; e incluso un campo de golf en el Tíbet, con vista a la cumbre enhiesta del monte Everest.

El super automóvil se detuvo con un suave sonido de acordes de la novena sinfonía de Bethoven. Sempronio se prepara para bajar, ir a su oficina y asistir a una reunión de negociaciones con el Comité Interventor USA-Colonia, y por la tarde jugar tenis con sus colegas.

Sorprendido notó que el vehículo no se encontraba frente a la super torre Barrón II, sino que a un costado de la carretera 28 Oeste. “¿Qué caray acontece?” se preguntó mentalmente Sempronio Ferrer y la respuesta la trajo de inmediato la voz sensual de Yuiza a través del sistema virtual.

“Lamentablemente el Sistema Robotizado de Control de Carreteras SRCC, ha exigido que nos detengamos para inquirir acerca del pago por su uso de las vías intermunicipales y la exención del impuesto al movimiento vehicular,” respondió la voz de Yuiza informándole a la vez de una disminución sustancial en su cuenta de fondos disponibles en el Banco La Fortaleza.Había también otra llamada de su cónyugue que le preguntaba de un modo airado adonde carajos había estado la noche anterior.

“¡Coño! pero es que yo soy integrante del Comité Federal/Colonia y funcionario internacional,” exclamó Sempronio que no estaba acostumbrado a los líos que afectan al común de los mortales de la isla agobiados por los impuestos, la contaminación ambiental, la cuestión del status, y otros líos que a él ya no le importaban.Lo del banco ya lo arreglaría pidiendo un anticipo a Washington, y lo de su esposa podía esperar.

“Se acerca un agente robótico del control vehicular virtual.Señor Ferrer, bajaré el cristal blindado para que dialogue con Hal-23-J,” le dijo la eficaz Yuiza.

Rojo como un flamboyán mal pintado, Sempronio vio por primera vez en acción al robot que podía pasar como cualquier guardia de caminos, aunque sus movimientos no tenían la elasticidad del policía Boricua, sino que más bien eran rígidos y exagerados.

-Good Morning Mr. Ferrer, azi esh que you no pagarr aún los impueztos al mouvimiento vehicular.¿Ser usted un salmón o estarr senil?

A Sempronio le subió y bajo la bilirrubina, los niveles de glucosa disminuyeron a 56, y unas pulsaciones irregulares del corazón le dejaron saber que estaba al borde de la indignación.

– ¿Y quién te crees tú conglomerado irregular de tuercas que te atreves a dirigirte de este modo hacia mí, un integrante del Comité Coordinador y NegoCIAdor de la Deuda, so robot invertebrado con ambiciones de ser humano?

La respuesta tempestuosa de Sempronio motivó una advertencia de Yuiza a través de suaves masajes a los hombros e imágenes de cómo lograr un Relajamiento Rápido Now o en español “R.R. ¡Ahora!”

De un modo frío y metódico, Rocco que era el nombre del robot incordio; cerró desde el exterior las puertas y ventanas del vehículo y a una señal, desde una nave semejante a un helicóptero, descendió un magneto gigante que elevó el automóvil transportándolo a un estacionamiento con cientos de otros vehículos situado estratégicamente al lado del Botadero Municipal también llamado El Palacio de la Malaria.

Afortunadamente para Sempronio la gentil Yuiza había activado los sistemas de alarma y pa’ rápido llegó una limusina con el sello oficial de la oficina del gobernador de donde salió otro robot que insultó a Rocco y llevó a cabo una revisión concienzuda del automóvil para detectar posibles averías.

“Hay un raspón en el techo,” dijo la voz automática de Yuiza y antes de que Sempronio Ferrer-Barceló montara en cólera, el sistema de seguro y reparaciones federales se hizo cargo del asunto.

Ya ubicado cómodamente en uno de los confortables asientos de la limusina oficial, el funcionario oficial de la gobernación le explicaba lo que posiblemente había sucedido.

“Recientemente hemos tenido incidentes semejantes con los nuevos automóviles sin conductor y activados por el sistema virtual AVJ-21 que utilizan los funcionarios del Comité Coordinador USA/Colonia encargado de administrar a nuestra hermosa Islita.Tememos que sea la acción de unos terroristas cibernéticos con una posible base de operaciones en Martinica,” expuso el tipo con respeto.

“¿Y por qué el robot es tan rudo y mal hablado?Me trató de salmón y senil,” dijo Sempronio deseoso de darse un Chivas Regal para relajarse, aunque por otro lado se alegraba del lío.Tenía ahora una buena excusa para su esposa.Terrorismo, intento de secuestro, peligro extremo; sonaban convincentes para evitar los reproches y el llanterío de Melania.

“Bueno, señor Ferrer, ese es el tipo de sistema usual en las carreteras para las personas que utilizan medios de transporte común y corriente,” respondió Sebastián, que era el nombre del cargabates.

“¿Y ese acento de gringo desmadrado?,” pregunto Sempronio curioso por el maltrato, aunque a él no le importaba mucho.

“Es para que la gente se intimide y en el caso de que alguno o alguna se enoje, se le da un ticket de $300”,replicó Sebastián.

Ferrer se fue adormeciendo durante la cómoda trayectoria de la limusina y solamente despertó cuando un policía le gritaba que moviera su maldito Toyota 1998.El tapón de la carretera era interminable debido a una marcha de protesta del primero de mayo de los estudiantes de la Universidad Interamericana y lo que sucedía era que, cansado por la espera, Sempronio se durmió después de poner a su cacharro en neutro.

“Si alguna vez me convierto en rico y poderoso me compraré un carro de funcionamiento autónomo.Es increíble como soñar no cuesta nada, se dijo conformándose a la realidad y enfilando en dirección a la oficina postal de Bayamón.

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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