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Dueño de ”Merino’s Flowers & Fruit Baskets” convierte a sus empleados en socios de su propia compañía

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WEST HAVEN.- Un propietario argentino de una popular tienda de flores y canastas de frutas en la ciudad de West Haven, está ofreciendo un nuevo y particular concepto de la forma como se debe operar un negocio para solidificarlo convenientemente, ayudando a la misma vez a aquellos que verdaderamente lo necesitan e involucrando a la comunidad. Lo que hace el dueño de la floristería es simplemente convertir a sus leales empleados en socios de su propia empresa, a la vez que ofrece trabajo y esperanza –como militar retirado que es-, a los veteranos de guerra de los Estados Unidos, quienes en su gran mayoría y cuando salen del servicio activo, se ven de pronto deambulando por las calles, sin trabajo y desamparados.

Estamos hablando de Mark Merino, un ex-teniente de la Marina de los Estados Unidos, quien es hoy dueño de “Merino’s Flowers & Fruit Baskets”, empresa de arreglos florales y canastas de frutas situada en el 420 Forest Road, de West Haven, en el mismo lugar en donde antes operaba “Farricieli’s Flowers”

Para conocer más acerca de este novedoso empresario porteño, oriundo de Buenos Aires, y ver la forma de cómo se involucra en el mágico y espectacular campo de la floricultura, decidimos visitarlo en sus instalaciones situadas en la misma plaza donde se encuentra ubicado el restaurant colombiano “Saoco Restaurant”, en donde nos contó rasgos particulares de su andar por este mundo.

La empleada mexicana Teresa Pérez, elaborando una hermosa canasta de frutas(foto NANDO)

“Primero que todo déjeme decirle que yo llegué a los Estados Unidos- más propiamente a Brooklyn, NY-, al lado de mis padres, cuando tenía cuatro años y medio de edad.

¿Y que hizo estando residiendo en esa ciudad?

-Allí me puse a estudiar haciendo la básica y luego la secundaria. Y después me fui a la Marina de los Estados Unidos.

¿Por cuánto tiempo?

-Yo estuve en la Marina por 28 años, hasta que me jubilé como Coronel.

¿Inmediatamente después de su retiro, empieza usted a involucrarse en el negocio de las flores?

-No necesariamente. Primero déjeme que le explique que fue lo que precedió ac todo esto. Lo que pasó fue que yo me casé con una colombiana. Esto sucedió en el tiempo que prestaba servicios en la Infantería de Marina de los Estados Unidos, cuando me tocó desempeñarme como agregado militar en la embajada de Colombia, en Bogotá, a donde llegué como capitán. Allí fue donde aprendí a conocer al pueblo colombiano, a la gente y su cultura y me encantó!”

Y ella ¿Estaba ahí?

-No! Yo volví luego como teniente, y la tercera vez –ya hace como nueve años-  llegué como Mayor de Infantería. Cuando regresé como tal, la conocí a ella, cuyo nombre es Elena Paola Merino. A ella me la presentó una tía que tiene amigos en la Embajada, y quien actualmente reside acá, en “Los Hamptons”, Nueva York.

Mark Merino y sus empleados-socios invitan a la comunidad latina en general a que los visiten. (foto NANDO)

¿Para ese entonces ya su esposa se movía en el negocio de las flores?

-No; en esa época ella trabajaba como azafata de “Avianca”, la aerolínea colombiana. En el momento que la conocí estaba haciendo un vuelo internacional a Francia y a China. Allí fue donde empezamos a compenetrarnos mutuamente, empezamos a hablar, y a los seis meses ya estábamos casados

Eso fue como amor a primera vista. ¿Verdad?

-Sí, ella es barranquillera, muy linda y tiene un corazón muy bello. De esta unión tenemos dos hijos: Valeria de siete años y Samuel, de cinco años, y a punto de cumplir 6 este próximo 23 de agosto.

Entonces, en ese margen de cosas ¿Cuándo es que empieza usted a involucrarse con el negocio de las flores?

-Hace un par de años cuando nosotros fuimos a una fiesta de Navidad a la casa de un amigo en Bogotá, nos presentó a una señora que era dueña de un cultivo de rosas en el municipio de Suesca del Departamento de Cundinamarca. Nosotros empezamos a hablar con ella y nos hicimos socios. Al final, la señora terminó vendiéndonos su mitad, lo que nos convirtió en los únicos dueños del predio.

¿Qué pasó después?

-Bueno, ya como dueños del cultivo en Suesca, en un momento dado nos encontramos con el problema de no tener quién distribuyera las flores aquí, en los Estados Unidos. Al verme en la mano con tantas flores y sin un distribuidor en este país, lo que hice fue venir para acá de inmediato, las cargué en camiones y yo mismo las salí a vender al por mayor. Pero le cuento que, en esos momentos, yo ni sabía lo que estaba haciendo…

¿Esa fue la forma como usted llegó a Connecticut?

Sí. Cuando salí a vender mis rosas, en el trayecto arribé aquí a lo que antes era “Farricieli’s Flowers”, hace como un año atrás, un 24 de abril del 2016. Yo llegué solo con mi camión, ya que como le dije antes, no tenía dónde poner mis flores, que eran como unos diez mil tallos.

¿Y no se le dañaron sus rosas en medio de tanto problema?

-No porque al principio las guardé en cuartos fríos que rentamos. Luego las metí en camiones específicamente refrigerados para su distribución, y luego empecé mi jornada visitando ciudades y pueblos diferentes. Esta clase de flores pueden durar entre 30 a 40 días debidamente almacenadas.

¿Qué sucede después del encuentro con “Farricieli’s Flowers” de West Haven?

-Mientras charlábamos acerca de mi producto, ellos me preguntaron si yo estaría interesado en comprar el lugar. En esos momentos financieramente –por haber hecho la inversión del cultivo en Colombia-, teníamos mi esposa y yo lo suficiente para como comprarlo, aunque no queríamos arriesgarnos a hacer eso. Entonces acordamos que yo lo iba a arrendar por un año, y si al cabo de los 12 meses, yo veía que el negocio era rentable, entonces lo compraba, y así sucedió. Fue así como hicimos el cierre de la propiedad hace dos meses, y ahora somos los dueños. Aquí en estos momentos empleamos a más de 15 personas, la mayoría de los cuales son latinos.

 Ahora bien, los empleados que muestran la habilidad de trabajar y de tener negocio propio, nosotros les damos ofrecemos acciones de la compañía. Y hay que ver cómo la gente que trabaja con nosotros como son Teresa    y Joshua Opotzner, ellos también son dueños. Cada persona que labora aquí –luego de un tiempo y después de demostrar que están dedicados a su trabajo, además de su integridad, honradez y su desempeño eficiente-, nosotros les damos el 5 % de acciones de la compañía.

Además de esto ¿qué otras acciones positivas para la comunidad desarrolla ahora su nueva empresa “Merino’s Flowers & Fruit Baskets”?

-Actualmente estamos trabajando en un programa con “The Veterans Hospital”, para darles trabajo a los veteranos de guerra; también realizamos programas de verano para los estudiantes de “Amity High School” de Woodbridge. Al principio –y con relación a esto-, había algunos padres de familia que se mostraban reticentes a enviar sus hijos acá, por la mala fama que tenía el negocio anterior “Farricieli’s Flowers”. Por esas circunstancias nosotros tuvimos que renombrar el lugar, empezamos a vigorizar y a cambiarle el aspecto al área, y nos hemos involucrado con la comunidad.

¿Cuántos tipos de flores tiene usted para ofrecerle al público de toda esta región, y cuál es la que más se vende?

-Nosotros tenemos en estos momentos para ofrecer como 43 tipos de flores que distribuimos en los tres estados, que son Nueva York, Massachusetts y Connecticut. Y la que más demanda tienen son las rosas.

¿Cómo ha sido la acogida que el público le ha brindado a su llegada aquí a West Haven?

-Muy buena. Le puedo sinceramente decir que nosotros somos el lugar actualmente preferido por los hispanos. Y le doy un ejemplo del porqué. Los funerales son carísimos y tienen precios exorbitantes. Además de esto, el latino del área –ya sea New Haven, West Haven o East Haven-, busca a su gente. Por eso es que ahora llegan aquí, ya que antes este negocio estaba americanizado, en donde solo compraban la gente de raza blanca. Por esa razón era que los latinos no tenían un lugar específico donde hacer sus quinceañeros, los matrimonios, y lamentablemente los funerales. Fue así como empezamos a atraer la comunidad latina hacia nuestra floristería y puedo decir que actualmente un 98% de los clientes nuestros son latinos. El otro 2% son americanos, y vienen a comprar solamente plantas de vegetales. El latino es el que gasta en flores, es muy romántico, y además de esto, traen a sus familias y compran nuestros productos, ya sean flores, arreglos, o canastas de frutas. Yo se lo agradezco porque verdaderamente mantienen vivo nuestro negocio….

Si usted quiere conocer más acerca de “Merino’s Flowers & Fruit Baskets”, por favor visítelos personalmente, o en las redes sociales en:

www.merinogifts.com
Teléfono local: (203) 397- 3173
Toll –Free: 877-729-4556

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