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Sistema escolar de Hartford se prepara para lo peor

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Dr. Leslie Torres-Rodriguez, Superintendente del sistema escolar de Hartford

El problema de que Connecticut no cuente aún con un presupuesto, es cómo una pesadilla para los residentes, especialmente para ciudades como Hartford, New Britain, East Hartford, New Haven, Waterbury, Bridgeport, New London donde la población estudiantil está mayoritariamente compuesta por niños, jóvenes y jovencitas afroamericanos, puertorriqueños y otros grupos de inmigrantes latinoamericanos, incluidos mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, dominicanos y jamaiquinos.

Desde el primero de julio se espera una resolución para este problema de la ausencia de presupuesto en un Capitolio donde hay contradicciones profundas entre demócratas y republicanos, especialmente en el senado donde existe un empate de fuerzas.  Sin embargo, y como advertíamos anteriormente, no son dos partidos los involucrados en esta singular disputa política que bautizamos como el “ping-pong legislativo.”  Dan Malloy, gobernador demócrata se ha transformado en el otro tercer partido ejerciendo su poder de Órdenes Ejecutivas y el poder del veto, pudiendo rechazar propuestas sean estas provenientes de republicanos o demócratas.

Mencionábamos en ediciones pasadas que cuando Malloy anunció que no buscaría una reelección, pareciera ahora no importarle mucho asumir una actitud terca que en nada ha ayudado a superar la contradicción en el Capitolio.

Por ahora, sin presupuesto y aproximándonos peligrosamente al martes 31 de octubre, la ciudad de Hartford, capital del Estado podría declararse en bancarrota, situación que tendría el efecto de un dañino “domino” para otros pueblos aledaños.  Estos dramáticos plazos no parecieran preocupar mucho a los negociadores tanto demócratas como republicanos, ni tampoco al gobernador. 

Al final del día todos ellos tienen una excusa, pero, ¿están mirando realmente las consecuencias masivas de esta extrema testarudez política?  Creemos que, si a 19 días de la posible hecatombe financiera las tres partes en disputa no se ponen de acuerdo, se desatarán múltiples problemas sociales y crisis generalizadas.

Debido a estos graves hechos Leslie Torres-Rodríguez, superintendente del sistema escolar público de Hartford ha advertido a los directores de escuela que “deben prepararse para el caso de que Hartford no reciba los cuatro millones extras que se esperan desde el mes de julio.”

En un memorando reciente y con carácter de urgencia, Torres-Rodríguez envió la orden de congelar los empleos de consultantes, del personal que trabaja a tiempo parcial, y de los empleados que laboran esporádicamente.  También se les ordenó congelar el sistema de horas extras de trabajo y racionar los materiales educativos en las 46 escuelas del sistema, además de establecer un moratorio para gastos de viajes fuera del Estado.

Pero esto no es todo.  En la recién pasada reunión con los directores de escuelas y jefes de departamentos que se llevó a cabo este pasado martes; la superintendente puso sobre el tapete un plan de “mitigación” que significa dejar vacantes todas las posiciones de trabajo hasta ahora disponibles y que no son esenciales, la eliminación de programas educativos, e incluso los temidos despidos.

El dramático discurso de la nueva superintendente que reemplazo a Beth Schiavinno-Narvaez quien dejó abruptamente su posición en diciembre del año pasado después de anunciar que se iba a solamente tres semanas de comenzar las clases en septiembre del 2016, marcó profundamente el tono de la reunión ya que el panorama es absolutamente impredecible.

“La ambigüedad y adversidad de estos tiempos son un desafío real para todos nosotros,” dijo, refiriéndose a la posibilidad del cierre de escuelas con una baja matrícula de estudiantes, la turbulencia a nivel nacional debido a los crecientes conflictos raciales, la posibilidad de que Hartford se declare en bancarrota, y el impase político con el presupuesto estatal. 

También mencionó la posible llegada de más estudiantes de Puerto Rico y el Caribe afectados por la sucesión sin precedentes de huracanes que han destruido los edificios de escuelas, colegios y universidades.

Una de las personas que encabeza uno de los Departamento en la Junta dijo que hasta el momento la llegada de estudiantes de Puerto Rico no ha sido tan masiva como se esperaba y que éstos están siendo acogidos por las escuelas Burns, María Sánchez y la escuela superior Bulkeley.  Estos establecimientos educacionales podrían estar en necesidad de más personal de apoyo, específicamente trabajadores sociales, para los estudiantes y sus familias afectados por el trauma producido por el huracán “María.”

“No puedo continuar sentada y esperando lo que sucede con el presupuesto estatal” dijo Torres-Rodríguez a más de 60 administradores escolares que se acomodaron en la Academia de Ciencias Médicas y Deportes.

El presupuesto escolar de $418 millones que la Junta de Educación adoptó en junio pasado, incluye una cantidad extra de dos millones para ayudar a cubrir gastos. Si nuestra ciudad recibe esta importante ayuda desde el estado, habría suficiente dinero para lidiar con las diversas necesidades de un sistema escolar urbano.

Hasta ahora y en los últimos dos años se han eliminado 321 trabajos a tiempo completo y la administración estará probablemente explorando nuevos cortes en un sistema abrumado por necesidades que no son de hoy día, sino que se han venido arrastrando por muchos años ante la actitud impasible de la Junta de Educación de Connecticut y las autoridades estatales.

La piedra de choque en el dilatado proceso de aprobar un presupuesto fue la orden ejecutiva del gobernador Dan Malloy de cortar fondos estatales para escuelas de suburbios y de este modo beneficiar sistemas escolares de áreas urbanas como Hartford.  Este hecho ha sido un tema que los republicanos están utilizando para su propio beneficio político sin considerar que pueblos como Fairfield, Stamford, Simsbury, Avon, y West Hartford entre otros que tiene un mayor ingreso per cápita, no requieren tanta ayuda estatal, aunque afirmen lo contrario.

Para poner las cosas peor, las autoridades de Hartford recibieron la mala noticia de que el Departamento de Educación dejo saber que dos importantes grants (donaciones) están en peligro de eliminación agregando un corte extra de dos millones de dólares.

“El actual hoyo financiero alcanza en la actualidad a 4 millones de dólares,” dijo Torres-Rodríguez en la reunión.

“Es un año inusual con problemas a nivel nacional de un gobierno que amenaza a ciudades santuarios como Hartford de eliminar fondos federales, un Estado que no ha sido capaz de dejar las diferencias políticas de lado y permitir una acción mancomunada, y una ciudad cuyo alcalde está amenazando con una bancarrota desde que asumió su trabajo sin proveer otras soluciones,” manifestó un administrador que asistió a la reunión.  “Al final del día tendremos que hacer mucho más con menos recursos y personal, afectando la calidad de la educación,” dijo.

Por ahora todos observamos con preocupación creciente, la lenidad e increíble lentitud con que actúa la legislatura y el gobernador en un compás de espera que ya nos ahoga.

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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