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Se agudiza controversia en caso de restaurante “Los Imperios”

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HARTFORD.- En la década de los años setenta la sala de baile Zodiac de West Hartford era un popular lugar de reunión de maestros y profesionales hispanos que llegaban a la ciudad de Hartford y que buscaban un sitio seguro para bailar y compartir con sus nuevas amistades.

Localizado en la esquina de la avenida Farmington y Trout Brook Drive, el centro de bailes estaba localizado vecino a la funeraria Molloy, el único hotel del área, y un vecindario silencioso donde después de las siete de la noche todo era tranquilidad.

Todo esto cambió en la década de los noventa cuando el antes apacible pueblo de West Hartford comenzó a recibir más restaurantes y tiendas comerciales.Al único restaurante de comida alemana existente en el sector, se agregaron pizzerías, bares y más tarde sitios como Elbow Room, entre otros.

A partir del año 2000, se produce la gran explosión demográfica y comercial que continúa hasta el día de hoy convirtiendo el otrora apacible sector de West Hartford en un sitio preferido para el deleite de residentes tanto de Hartford como de suburbios aledaños tales como Bloomfield, Avon e incluso Simsbury.

Hace algunos años la familia León llega al sitio donde estaba la pista de baile Zodiac, instalándose el restaurante “Los Imperios” ofreciendo comida peruana en una empresa que tuvo una buena acogida por parte de los estadounidenses interesados en saborear los guisos del Perú.Por supuesto que también acudieron peruanos y latinoamericanos que ya conocían las delicias del ceviche, el caucau, el arroz verde, y sopas.

Como adición al proyecto, los propietarios que alquilan el lugar, invitaron a grupos musicales latinoamericanos intérpretes del repertorio Andino, e incluyó concursos de Marinera, el baile nacional de Perú.Hasta allí todo estuvo bien gracias a la experiencia de los cocineros y cocineras y a la amabilidad de mozos y mozas, incluido un sistema de Valet Parking.

Sin embargo, adosado al proyecto del restaurante estaba la apertura al comienzo discreta de un Club Nocturno y salón de bailes que comenzó a atraer la atención de la policía del pueblo que debió intervenir en diversas oportunidades debido a peleas entre personas intoxicadas por el alcohol, integrantes de pandillas, y menores a quienes de acuerdo a la policía se les estaba vendiendo licor.

Por otra parte, el alto volumen de la música comenzó a molestar a individuos y familias del que fuera antes un lugar tranquilo únicamente interrumpido por los sonidos de las sirenas de los carros de los bomberos, ambulancias y policía, pero jamás por disparos o el paso de estridentes motocicletas.

El licor, el bullicio y personas con malas costumbres o agresivas fueron los ingredientes de conflictos mayores.Los jueves, viernes, sábados y domingos se multiplicaron las riñas y la presencia de mujeres buscando clientes para el comercio sexual y sujetos irrespetuosos y violentos.

“Nunca hubo problemas con el restaurante, pero el Night Club comenzó a crear problemas debido a clientes embriagados que se trenzaban en disputas en las afueras del lugar y peleas que comenzaron a mantener a los efectivos de la policía de West Hartford en estado constante de alerta,” dijo una vecina que firmó una carta con otras personas pidiendo que las autoridades del pueblo hicieran algo para controlar las reyertas y el ruido.

A las disputas en alta voz se sumaron incidentes en los que salieron a relucir armas de fuego creando preocupación en las autoridades y en quienes viven y trabajan cerca del lugar.En otro incidente, el señor León, uno de los managers del sitio se involucró en un episodio de abuso físico en la que la víctima fue una dama.

Las multas comenzaron a llegar y las autoridades de West Hartford a través del Departamento de la Policía prohibieron la venta de licor en el Club Nocturno y se inició un control estricto en el consumo de licores por parte de menores de edad.En un momento dado, se le retiró el permiso para vender licor al centro de baile y se obligó al administrador limitar el volumen de la música.Así, el caso llego a la Corte.

Finalmente, la policía de West Hartford envió recientemente a León una factura de 70,000 dólares cobrándole por las distintas ocasiones en que tuvieron que intervenir debido a los típicos problemas de centros nocturnos.

Los incidentes llamaron la atención de la prensa local que informó que León no pagaba el alquiler del sitio desde el mes de abril y también se supo que su familia estaba dividida y teniendo problemas debido a dos proyectos comerciales absolutamente dispares: un restaurante respetable, y por otro lado un Centro de Diversión Nocturna, magneto de algunas personas que van a pasar un buen rato distrayéndose, pero asimismo un lugar de atracción de personajes indeseables, prostitutas, sujetos agresivos, y chulos.

León tiene un abogado que le ha defendido en Corte de las distintas denuncias de las autoridades del pueblo para quienes Los Imperios/Night Club se ha convertido en un dolor de cabeza y fuente de malestar para los vecinos, muchos de ellos adultos de la tercera edad y personas que trabajan.

Alguien que conoce la trayectoria de Los Imperios ha dicho que la existencia de este lugar comercial en ese sector de West Hartford le hace recordar la canción, “eres como una espinita que se me ha clavado en el corazón,” y que las distingas visiones del matrimonio con respecto al lugar son la causa de la crisis ya que nadie da su brazo a torcer.

Y no es que todos los restaurantes y bares de West Hartford sean un modelo de tranquilidad ya que los fines de semana la policía debe aumentar la vigilancia deteniendo a conductores ebrios y vigilando la tranquilidad en las calles.

“Blue Back Square que es la nueva adición al activo centro de West Hartford atrae sin lugar a dudas a la juventud y hay que recordar la existencia de colegios universitarios de la región cuyos estudiantes salen a divertirse, aunque no necesariamente a bailar.Los sitios de baile casi no existen, pero igual hay a veces consumo de alcohol y drogas que la policía controla con mano dura, pero en el caso de “Los Imperios,” León no ha escuchado las advertencias y desea imponer su proyecto de Night Club.

A este nivel del conflicto aún no se sabe que sucederá, pero el futuro se ve frágil e incierto.

103.5 FM - La Voz Radio

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