En vivo LIVE

Publicidad

Columnistas

Diferentes interrogantes dejan despido del director de natación de la piscina pública de East Haven

Share on print
Print
Share on email
Email
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

El 13 de diciembre pasado alrededor de unas 75 personas se reunieron alrededor de la alcaldía de East Haven, para protestar por el despido de José Bedoya, como director de natación de la piscina pública de esta ciudad.

Los manifestantes desafiaron el frío de esa tarde para manifestarle al alcalde Joseph Maturo Jr., que estaban en desacuerdo con su decisión de prescindir inesperadamente de los servicios de Bedoya, quien por 18 años estuvo se desempeñó como salvavidas e instructor de natación para los adultos y ancianos de esta ciudad.

La redacción de “La Voz Hispana de Connecticut”, quiso profundizar más en los acontecimientos que precedieron el despido de tan popular instructor, por lo cual decidimos interrogarlo para que él personalmente nos informara de su trabajo y de las circunstancias que condujeron a que el mandatario local tomara tan inesperada decisión.

Señor Bedoya: ¿Usted nunca tuvo problemas con el alcalde en todos estos años?

-No. Problemas graves, graves, no. Si se presentaron problemas menores con mi jefe por horas, ya que cuando yo comencé a trabajar aquí hace 18 años, empecé con 20 horas, luego me fueron subiendo a 30, más tarde a 40, y llegué hacer hasta 60 horas a la semana.

En todo ese tiempo, llega el momento en que usted empieza a percibir anormalidades en el sitio de trabajo. ¿Qué fue lo que vio usted?

-Hace 7 o 8 años atrás hubo necesidad de arreglar una chapa de una puerta, y no lo hicieron. Por el contrario, en vez de cambiarla, le pusieron un candado. Esa fue una cosa que me empezó a inquietar. Después se presentó un problema con la calefacción del salón de las mujeres, ya que ellos, en vez de arreglar ese “heater”, lo que hicieron fue comprar calentadores eléctricos, los cuales colocaron colgándolos de las paredes.

¿Además de eso, de qué otras cosas fue testigo?

-También, en la parte de la limpieza siempre sucedían cosas que se hacían bien. En este caso, los que hacían el aseo, no barrían el piso, solamente trapeaban. A eso hay que agregarle que solamente le echaban detergente al baño de las mujeres y al de los hombres, pero en la sección del “deck” o en otros lugares, me tocaba hacerlo a mí, lo cual no era parte de mi trabajo.

¿Cuándo verdaderamente se da cuenta José Bedoya, de que las cosas empezaron a cambiar con relación al tratamiento que se le daba a la piscina?

-Todo cambió en estos últimos 4 años, porque ya no le dedicaban el debido tiempo y el cuidado a la piscina ya que el alcalde quiere vender el lote y la escuela del lado. Eso hace que se forme un grupo denominado “200 Tyler Street”, que buscaba mantener la piscina en funcionamiento. Ya en los últimos 2 años, las cosas se agravaron, ya que inclusive no limpiaban la nieve como debía hacerse. A esto hay que agregarle que ya no le corrían a la reparación de sus luces, y otras cosas por el estilo. Por ejemplo, en un momento dado la calefacción de la sección de hombres se dañó, y como no lo arreglaron, por esa causa un viejito se enfermó, luego fue otro, y así sucesivamente. Ellos no arreglaban las cosas apropiadamente. Y otra cosa. Este año pasado, compraron un calefactor para el baño de los hombres no más, y ni siquiera le colocan su debido termostato, lo que hizo que los ancianos –que antes se quejaban de frio-, ahora se estuvieran quejando del calor existente, porque el “heater” no paraba debido a que no había forma de regularlo.

¿Hubo otros problemas más durante su gestión al frente de la piscina local?

-Sí! También el techo se estaba viniendo abajo. Muchas veces se caían pedazos grandes. Hace como un mes atrás, cuando uno de los nadadores salía de la piscina como a las 8:30 P.M., cayó un pedazo grandísimo de techo en la entrada.

¿En qué momento es que verdaderamente empiezan las confrontaciones con el alcalde?

-El problema grave empezó el 20 de octubre, cuando envió una carta explicando que había gente que se estaba enfermando debido a que el calentador del agua no trabajaba, Es que habían sido 7 personas, entre niños y adultos –incluyéndome a mí-, quienes presentábamos problemas de dolores de cabeza, ojos, y dolor de estómago.  Ese mismo día por la tarde, 20 de octubre/2017, me llaman para decirme que habían cerrado la piscina, la cual clausuraron por 4 días consecutivos. Ya para el lunes 23 de ese mismo mes, se comunicaron conmigo para decirme que la habían abierto de nuevo, por lo cual yo pregunté por un reporte, y encuentro que no hay ningún informe al respecto. ¡El martes, 24 de octubre, yo fui a trabajar como de costumbre sin ningún problema, pero para el día siguiente, 25 de octubre, cuando yo voy a empezar la clase, a eso de las nueve de la mañana, de pronto aparece el alcalde quien después de saludar a todo el mundo, me señala y me insulta diciéndome “you asshole! !You Fired!”

 ¿Y cuál fue su reacción a tan vulgar despido?

-Entonces yo tomé mi teléfono celular y le pregunté: ¿Qué fue lo que dijo usted? Y entonces me volvió a decir que estaba despedido. Luego agregó: “¡Y si no te vas ya, llamo a la policía!”. Yo le respondí que por mí no había ningún problema, que la llamara. Y ahí fue cuando él sacó la carta que yo le había enviado antes y empezó a moverla de un lado a otro, hasta que yo se la quite de la mano. Inmediatamente aproveché para anunciarle a unas quince o dieciséis personas de edad, allí presentes, y quienes participaban de mi clase, que en esa carta yo denunciaba que había gente enferma, y que la Alcaldía –hasta ese momento-, no había hecho un pronunciamiento al respecto. Es que ni a mí, nadie se me acercó para saber cómo yo me encontraba de salud…

¿Y qué pasó luego?

-Bueno, en momentos en que yo me encontraba en el centro de la piscina, Maturo pasa, y con el hombre y el codo me empuja dos veces. Luego se paró al frente de mí, con el puño cerrado con intención de pegarme, a lo cual yo le increpé: “¡Venga tóqueme! ¡Tóqueme!” Mientras esto sucedía, unas viejitas allí presentes le decían que mejor era que él se fuera. El caso fue que dos minutos después arribó la policía, a la cual él mismo había llamado. Tan pronto llegaron los uniformados, el alcalde les ordenó que se fueran. Al ver el rumbo que habían tomado los acontecimientos, yo decidí mejor irme, pero las mismas viejitas allí presentes me decían: “No! ¡El que se tiene que ir es él!”. Cuando ya quise irme, caminé hacia afuera y vi al alcalde hablando con la policía, y entonces, después de conversar telefónicamente con mi esposa, decidí esperar en el interior de la edificación hasta que ella fuera y me recogiera.

¿Cuándo se da cuenta usted de que verdaderamente ha sido removido de su cargo?

-Luego de la confrontación en la piscina, yo fui a consultarle a un abogado sobre ese caso, y estando allí, recibí la llamada de uno de mis jefes, de nombre Louis Pane, quien me dijo que nada había pasado, que me quedara ahí y siguiera con mis funciones que ya todo estaba solucionado, por lo cual yo seguí trabajando común y corriente. Sin embargo, el 4 de diciembre, en la oficina de mi jefe, Louis Pane, mi jefa, me entregan la carta en la cual me notifican que mi contrato con la ciudad quedaba terminado a partir del 30 de diciembre/2017. El 8 de diciembre, cuatro días después de haber recibido la noticia de mi despido, se presentan a mi casa, mi jefe y Frank Brancati –director de la Oficina de Administración y Manejo de la Ciudad-, a entregarme mi cheque de pago, para luego decirme: “Este es el cheque de todo el mes. Ya no tienes que ir más a la piscina…” 

A pesar de esto, y de todos los interrogantes que ha dejado el despido de José Bedoya como salvavidas de la piscina pública de East Haven, él ha seguido presentándose en sus instalaciones, ya que además del trabajo que hacía con la ciudad, también se desempeña allí como empleado de “East Haven Acuatics”, una compañía privada que ofrece clases de natación para la comunidad.

EL ALCALDE QUERIA LA CABEZA DE JOSE

José Bedoya, nos envió a la redacción de “La Voz Hispana de Connecticut”, un comunicado escrito en inglés, donde da detalles del origen y la secuencia de su despido, como también la forma como tan despectiva como –según él-, su propio jefe, Louis Pane, le fue preparando su despido. Estos son algunos de los apartes de la misiva, que detalla la forma tan siniestra como fue removido de su cargo.

“On Monday November 20/2017, Pane appeared at the East Haven Town Pool while José was working. During that conversastion Pane suggested to Jose that he star looking for another job. Pane continued stating: “If the Mayor ask for Jose’s head then I have to fire Jose”. Then Jose answered Pane: “Then do it!”. Jose interpreted that conversation with Pane as intimidating, harassing and a bullying technique. Jose stated that conversation caused him to be alarmed and concerned for his livehood as being the main provider for his family. Jose felt that de Mayor had sent Pane to the pool “in a mafia style intimidating way.”

On November 27/2017, the East HavenTown Pool’s Water Heater began having issues and the set temperature began to drop. As a result of the broken water heater, the number of patrons who normally frequented the pool slowly declined and swimming lessons had to be canceled.”

103.5 FM - La Voz Radio

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

Siguenos

Cerca de 270 ballenas piloto se han quedado varadas en las costas de Tasmania, en Australia, y un grupo de rescatadores han iniciado una carrera contra reloj para salvarlas..

Te puede interesar Noticias Relacionadas

La Voz Hispana TV

Scroll to Top