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Reevaluando el concepto de famili, por Waldemar Gracia

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La familia es la primera y más importante estructura de autoridad que experimentamos todos nosotros. Por tanto, nuestro carácter, nuestro concepto de autoridad, y nuestra actitud hacia ella, son básicamente formados en la familia. Pero también las heridas más profundas de nuestra vida, generalmente son las que provienen de nuestra niñez y de nuestra familia. Una familia que funciona mal, ejerce una presión constante que deforma emocionalmente de por vida a aquellos que se crían en ella.

Además, la familia es la célula básica de la sociedad. Por tanto, los problemas y las disfunciones de la sociedad se reflejan en la familia, y las disfunciones de las familias se proyectan en la sociedad. Un número “suficiente” de familias disfuncionales hace que la sociedad entera se vuelva disfuncional.

El problema es que para muchos esta influencia negativa de las familias disfuncionales pasa desapercibida. El niño que crece en una familia disfuncional, por lo general no se da cuenta de que su familia no es normal. El crece creyendo que todo a su alrededor es lo “normal”.

¿Sabía usted que en la iglesia promedio de hoy hemos encontrado que generalmente el:

22% de los adultos han sufrido divorcio

17% de los adultos se encuentran en familias con hijos(as) de una previa relación

81% de los adultos se consideran ser cristianos por más de 10 años

75% consideran que su necesidad primordial es su crecimiento espiritual

42% de los matrimonios consideran que su relación es relativamente buena

15% de los matrimonios oran juntos con regularidad, aparte de la hora de la cena

Como muestran estas estadísticas, una congregación cristiana en promedio está compuesta de personas de diferentes necesidades y en distintas etapas de su vida. Los expertos en asuntos familiares han creado una herramienta, para ayudar a las familias a descubrir y establecer prioridades al atender a las necesidades de su núcleo familiar, de manera que sus intervenciones sean intencionales y efectivas. Los problemas más serios son:

Alcoholismo y drogadicción 

Cuando un solo miembro de la familia empieza a salir del propósito sano y de consideración a los suyos, todos los demás miembros tienen que hacer ajustes para compensar lo que falta. Como resultado, toda la familia se vuelve disfuncional. Por ejemplo, si el padre es alcohólico, deja de asumir su papel correspondiente como padre y esposo, como proveedor y educador. Entonces, los otros miembros de la familia se ven obligados a contribuir más de lo que deben. Cada miembro de la familia se siente obligado a asumir un papel que no le corresponde y que por tanto no puede cumplirlo a cabalidad. En un tal hogar, muy pronto se hacen sentir la falta de amor y ánimo. Todos sienten que están viviendo en un desastre, todos se sienten culpables dentro de ellos, pero nadie quiere admitirlo. Entonces se echan la culpa unos a otros: el padre a la madre, la madre a los hijos, y los hijos entre ellos. Además, todos conspiran para esconder hacia afuera el problema del padre alcohólico, y parecer una familia sana. Lo mismo sucede en familias con otra clase de problemas: familias donde se comete maltrato o incesto, familias donde los padres viven separados, familias de delincuentes, etc.

Violencia Domestica

Otro serio problema es la violencia familiar. Los miembros más vulnerables de cada sociedad son los niños. Ellos son los que con más frecuencia son víctimas de abuso. Esto empieza desde el hogar. ¡Cuántos padres (¡y madres no conocen otro método educativo que los golpes! Aun en las escuelas, todavía son demasiado frecuentes los casos de niños maltratados por sus profesores.
Otros niños no reciben golpes, pero tampoco reciben atención de parte de sus padres. Son dejados solos, pueden hacer todo lo que quieren (hasta emborracharse y drogarse), y no reciben corrección. Aunque tienen a sus padres, viven en abandono. Ambas clases de niños, los niños maltratados y los niños abandonados, tienen algo en común: No reciben amor de parte de sus padres. Tienen un gran vació dentro de ellos y tratan de llenarlo de alguna manera: con alcohol, drogas, robar, juntarse con una pandilla, actividad sexual prematura, etc. – y esto destruirá su vida por completo.

Problemas de comunicación

Los miembros de una familia disfuncional, por lo general sufren de una autoestima baja. Entonces tratan de levantarla, a expensas de los demás. Una manera de lograr esto es avergonzar a los demás. Cuando “paso vergüenza” a otra persona, entonces yo mismo me siento un poco superior. ¿Qué niño no escucha muchas veces al día: “Eres un tonto, un burro, un mentiroso, un malcriado, un inútil, un imbécil, …”? Pero ¿cuál es la consecuencia de este comportamiento? Si avergüenzo a los demás, en realidad no me estoy levantando a mí mismo; solamente estoy rebajando a los demás. Y seguramente en algún momento ellos me van a devolver mal por mal y me van a rebajar a mí. Al final de cuentas, todos se están rebajando unos a otros y se hunden en un abismo de vergüenza.

Desde un punto de vista espiritual, las palabras que avergüenzan son maldiciones. Cuando digo estas palabras malas a otra persona, la estoy “mal-diciendo”. Pero Dios quiere que estemos bendiciendo (“bien-diciendo”), no maldiciendo. ¿Cuántos (o cuán pocos) niños escuchan de sus padres palabras como estas: “Yo te amo?” – “Me alegro de que eres mi hijo/a.” – “Eres muy precioso/a para mí.”? Esto no significa que no debemos corregir a los niños. Pero la corrección debe apuntar al comportamiento del niño, no a su valor como persona. Decir “Malcriado” a un niño, no es una corrección sino una maldición. Y el niño muy probablemente seguirá comportándose como un malcriado, para confirmar lo que dicen de él. Una corrección se puede expresar de esta manera: “Estás haciendo demasiada bulla. Si no vas a estar más tranquilo, tendré que mandarte a tu cuarto.” – “No has secado los platos; tú sabes que esto es tu tarea.” – “Los juguetes no se tiran al suelo; no quiero que vuelvas a hacer esto.” – Todas estas declaraciones hacen referencia al comportamiento del niño; y entonces el niño puede responder cambiando su comportamiento. Su valor como persona no está puesto en duda.

103.5 FM - La Voz Radio

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

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