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El derrumbe de edificio en la calle Park, un hecho aislado o la imagen del futuro

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HARTFORD.- En la década de los años setenta y ochenta existía una imagen idealizada de la calle Park a la que se denominaba el “corazón de la comunidad puertorriqueña en Hartford.” 

En esos tiempos cientos de familias hispanas vivían en los edificios y casas que antes ocuparon los francocanadienses y portugueses, pero que poco a poco comienzan a ocupar nuestras familias.  Mi primera casa de tres pisos estuvo localizada en la calle Park casi esquina con la Zion y en la época de los ochenta podíamos hablar de un vecindario bien establecido.

La casa catalogada por la ciudad de Hartford como histórica y construida en el siglo XVIII, contaba con una construcción y trabajo de carpintería ejemplares, aunque su punto débil eran las paredes de piedra del sótano que se inundaba.

Lamentablemente muchos dueños de edificios de la cercanía no vivían en la vecindad, y venían solamente a “cobrar el cheque” de manos de sus inquilinos abandonando sus propiedades y dejándolas expuestas a la invasión de ratas e insectos.  Esto fue el comienzo del problema actual y mi primera casa que jamás olvidaremos termina destruida por un misterioso incendio que permitió a su inescrupuloso dueño “ausente” cobrar el seguro.

Recordamos la existencia y activa presencia de dos parroquias en la misma calle que atraían a la feligresía hispana y que ya no están activas debido al proceso de consolidación que han llevado a cabo las autoridades eclesiásticas de Connecticut en las últimas dos décadas. 

Esos centros religiosos eran la Iglesia de la Inmaculada Concepción, y la Santa Ana donde en esos tiempos aún se celebraban misas en idioma francés y español.  En la década de los ochenta todavía había familias portuguesas que poseían propiedades en la calle Lawrence y la avenida Capitol.

El comercio de aquel tiempo, agencias activas de la comunidad como Mi Casa, SAMA, Hartford Neighborhood Centers, clubes de domino y posteriormente el Mercado, convertían a la calle de solo dos vías en una muestra de la cultura puertorriqueña e incluso estudiantes del colegio Trinity y de la Universidad de Connecticut eran animados por sus profesores para visitar los comercios, escuchar el idioma español e interiorizarse de la cultura y los rótulos de los negocios.

Para dar más colorido a la cultura de la Isla, el Centro Hispano Americano comenzó a realizar en la década de los ochenta la Parada de los Tres Reyes Magos y también tuvo lugar en los buenos tiempos el paso del Desfile Puertorriqueño de Connecticut.

Hoy no hay que ser tan observador para notar el proceso creciente de deterioro material y moral de esta avenida que nos trae tantos recuerdos.

Los habitantes de la calle Park han visto decrecer la hermosura cultural de la calle que en invierno se convierte en una difícil odisea para los automovilistas que tienen que usar solamente dos carriles que eran los originarios en el siglo XVIII, antes del tráfico de vehículos motorizados. 

Aunque hay dos escuelas con una mayoría de estudiantes de habla hispana que se matriculan en la María Colon Sánchez y la escuela Burns, la presencia de delincuentes habituales, la acción de pandillas que compiten a tiros para conquistar territorios para su infame negocio, y el abandono; han transformado a esta querida avenida en la sombra triste de lo que fue en el pasado.

El ex alcalde Eddie Pérez fue el último que intenta establecer un proceso de hermoseamiento tratando de que los edificios comerciales lucieran como los existentes en San Juan y hubo intentos fallidos de pavimentar y mejorar las veredas y calles de la Park.

“Nuestras familias deben vivir prácticamente ocultas por los peligros de las balaceras, la venta de drogas, la acción descarada de criminales que molestan a mujeres y jovencitas, la cantidad creciente de mendigos que hostigan a los transeúntes, personas sin hogar que deambulan sin destino en las esquinas y la suciedad de la calle y de sus acercas,” dijo uno de los comerciantes que intentaba iniciar un negocio, pero que se dio cuenta de los peligros para sus posibles clientes y familias cuando ocurrieron asesinatos en el sector de la Zion con la Park.

“Me acuerdo de Argelia Modas, la Mueblería de Carlos López, y de restaurantes que ya  no existen,” expresa con tristeza Marta Ortiz que vivió en la calle Park hasta la década del año 2000 y que a veces regresa para ver el lugar donde creció.       

De esta manera el aparatoso derrumbe de un edificio de departamentos afortunadamente vacío localizado exactamente frente al edificio de la Iglesia San Ana Inmaculada; pareciera no ser un hecho aislado, sino que lo que le espera al sector donde aún sobreviven cientos de niños y sus familias que asisten a las escuelas del sector.

“No tenemos ninguna posibilidad de salir de aquí ya que no hay departamentos en el sector central y sur de nuestra ciudad.  Me da miedo que mis hijas caminen desde la escuela a mi refugio debido al acoso sexual de sujetos que inspiran temor y lastima,” nos dijo Alejandra que tuvo que mudarse de un modo temporero a un hotel debido a la demolición del edificio que fue derrumbado en tiempo record con las precauciones del caso debido a la posible existencia de asbesto y materias toxicas.

A pesar de todo sobrevive en el sector la sucursal de la Biblioteca Publica de Hartford, uno de los pocos bastiones donde subsiste un sentido de organización y seguridad para niños, jóvenes y adultos.

Por experiencia ya conocemos que la tendencia del desarrollo urbano de únicamente el centro (downtown) de  ciudades como Hartford; pasa por el descuido de los edificios de calles como la Park a las que se “deja caer.” Incendios misteriosos, derrumbes por ausencia de reparaciones y decadencia, dejan entrever que nadie está moviendo un solo dedo para evitar la debacle final.

“La Park es un cinturón de pobreza y la presencia de delincuentes peligrosos que controlan los bloques y amedrentan a las familias que viven en departamentos,” añadió Val, un residente que pensó que lo de construir una nueva biblioteca en lo que fue el cine Lyric localizado en la Park con la Broad sería una realidad, pero que ahora duda de esa posibilidad.

Si es que hay un plan integral de la municipalidad o del concilio acerca del futuro de la Park lo desconocemos y de lo que suceda nadie se hace responsable.

Pero esto no es nada nuevo ya que el proceso de demoliciones se vivió en la calle Main con la Albany que fue el sitio histórico donde se radica la comunidad de inmigrantes provenientes de Puerto Rico en la década de los cincuenta y sesenta y donde hoy día es notorio el intento de reactivar el sector del centro de la ciudad con el estadio DD, la renovación del estadio Dillon, y el traslado al centro de Hartford de la Universidad de Connecticut; pero nada se dice de la calle Park.

Tememos que para su futuro cercano alguien diga, “y de la calle Park, el corazón de la comunidad puertorriqueña de Hartford, nunca más se supo.

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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