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Policía investiga abusos sexuales de niñas en New Haven

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(Segunda entrega)

En nuestra pasada edición dábamos cuenta de presuntos abusos sexuales cometidos contra varias niñas en la ciudad de New Haven, por Héctor Arroyo Mejía -un maestro de origen mexicano-, quien años anteriores fungía como presidente de un programa de tutoría escolar mejor conocido bajo el nombre de “World Champs”, el cual operaba en la Escuela John Martinez de esta misma ciudad. De acuerdo a lo declarado por varias madres –que habían depositado su confianza en Arroyo Mejía-, mientras ellas trabajaban, el individuo aprovechaba para someter a las pequeñas a sus más bajos instintos, amenazando a sus frágiles victimas con denunciar a sus padres ante las autoridades de Inmigración si abrían la boca y lo denunciaban.

La semana pasada ofrecimos el testimonio de la señora “Flor”, la madre de una de las pequeñas abusadas, y en esta edición traemos las declaraciones de otras dos madres más, que con rabia y llanto en sus ojos nos contaron de las atrocidades cometidas por el presidente de “World Champs” cuando estuvo residiendo en New Haven y quien luego “alzó vuelo” hacia México y ahora es prófugo de la justicia de este país.

ESTO FUE LO QUE NOS DIJO LA SEGUNDA MADRE, A QUIEN LLAMAREMOS “GRACIELA”, POR CUESTIONES DE  LA INVESTIGACION.

“Yo de mi parte quiero decirle que mi hija –quien ahora tiene 13 años de edad, también fue abusada por ese señor, Héctor Arroyo Mejía, cuando tenía solamente siete años.  Y no sabemos si lo hizo en complicidad con alguien más.  Sin embargo, ahora que las niñas están creciendo, están hablando más del problema. Tengo entendido que le dejaron saber a la terapista que las está tratando, que posiblemente la esposa de ese hombre sabía de sus mañas,” declaraba Graciela. “Las niñas dijeron que en ciertos días –cuando estaban bajo el cuidado de la pareja, la señora se iba a descansar a su cuarto y las dejaba solas con él. Y cuando el terminaba de hacer sus barbaridades con las inocentes criaturas, entonces iba y le tocaba la puerta a su esposa, y ella salía”.

La denunciante, explicó que todas esas horrendas cosas pasaron en la casa donde Arroyo y su esposa Vivian, una residencia situada alrededor de Kimberly Avenue, en New Haven. Además, dijo que había conocido a los dos a través de unas amistades que ellos tenían. “Yo –en el tiempo en que sucedieron los hechos-, era una madre soltera que tenía que trabajar para subsistir, por lo cual no tenía quien pudiera cuidar a mi pequeña hija,” señalaba Graciela.

“Todos esos vejámenes contra mi bebé ocurrieron hasta el 2014. Ese año empezamos a darnos cuenta de lo que estaba pasando,” contaba la consternada madre. “Para ese tiempo mi hija, fue la primera de las niñas que habló acerca de lo que estaba sucediendo. Ella tuvo esa valentía para descubrir a su abusador.”

“Ella me confesó un día que no quería regresar para allá, es decir, a que la cuidara Héctor Arroyo Mejía, porque él ya venía abusando de ella desde el primer grado. Y no solo era a ella, también me nombró a otras seis o siete amiguitas suyas que también eran víctimas de ese monstruo humano.”

Graciela, como Flor –nuestra primera entrevistada-, no alcanza a comprender como la mujer de Arroyo Mejía, de nombre Maria Tecocoatzi y quien era maestra de la Escuela John Martinez no se pronunciaba acerca de las suciedades de su marido. “Hasta estos momentos nosotros no entendemos como ella no se dio cuenta o no quería decir nada al respecto, porque mi niña ahora dice: Mami, él me recogía a mí a las dos de la tarde y llegábamos al programa a las cinco. Entonces me pregunto yo ¿Como es que ella no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo?”

Tanto la señora Graciela como Flor, le dijeron a “La Voz Hispana”, que ellas recogían a sus pequeñas niñas en la casa de Héctor Arroyo Mejía y su esposa, después de las 6:00 p.m., debido a sus ocupaciones.

La señora Graciela también acusa al Departamento de Policía de New Haven de negligencia en el caso de su pequeña hija, porque ella denunció el hecho con anticipación, y hasta el momento – cuatro años después de lo ocurrido-, los oficiales dicen que “todo está bajo investigación…”

“Desde el 2014 yo puse la denuncia. Y pasando los meses, yo llamaba cada semana, pero no me daban ninguna afirmación positiva. A mí siempre me decían que estaban trabajando en el caso, pero no más. La última respuesta que recibí fue casi como a los nueve meses o un año después de mi denuncia. Ellos me contactaron para solo decirme: La estamos llamando para notificarle que nos fuimos a verlo, y el ya no está acá. Salió del país.”

“Esa fue la única respuesta que se dignaron darme. Y yo les dije que como iba a ser eso, es decir, que como habían esperado más de nueve meses –desde el momento de la denuncia-, para irlo a arrestar. Nuestras hijas eran niñas, y sabemos que los pequeños no mienten. Mi hija era una criatura inocente de tan solo siete años de edad, los mismo que las otras niñas víctimas de este hombre. Pero mire las coincidencias de la vida: ahora las otras niñas están hablando”

A estas alturas, cuando su hija ha llegado a los 13 años de edad, Graciela habla de los efectos de aquellos abusos que su niña padeció a manos de Héctor Arroyo Mejía. “Después de lo ocurrido mi hija todavía se encuentra destrozada, acude a la terapista y se toma sus medicinas dos veces al día. A la misma veces se siente frustrada, porque me dice: Mami, yo quiero hablar. ¿Pero para qué? Al final de cuentas todo seguirá igual…..”

LA TERCERA MADRE, A QUIEN LLAMAREMOS “ROSITA”, NOS DIO UN BREVE RECUENTO DE LO SUCEDIDO

“Mi hija llegó a World Champs por medio de un memorándum que esa pareja envió, cuando mi niñita asistía al Kinder de la Escuela John Martinez. Yo decidí registrar a mi hija en ese programa porque supuestamente era un hogar seguro para ella. ¡Pero me equivoqué!”

Rosita dijo que eso sucedió hace ya cinco años, y que su pequeña ahora cuenta con 11 años de edad. Es decir, para cuando sucedieron los supuestos abusos sexuales de Arroyo Mejía, contra más de media docena de niñas, la hija de Rosita contaba solamente con tan solo seis años de edad.

Nos contó que vino a darse cuenta de los vejámenes que cometía este individuo en contra de las niñas a su cargo, un día cualquiera del 2014. “Eso fue cuando llegó una trabajadora social a la casa a decirme que mi niña ya no se le podía acercar más a Mr. Héctor. Yo le pregunte el por qué, y me dijo que había una denuncia de que había tocado inapropiadamente a una niña.”

Al momento de descubrir esto, Rosita, procedió a indagarle a su hija si algo malo le había a ella personalmente con ese señor, lo cual la niña negó.

“Pasado el tiempo, yo me fui enterando de muchas cosas hasta que hace poco la confronté de nuevo para tratar de esclarecer si algo le había sucedido a ella. Y así fue. Hace un mes y medio me conto la triste verdad. Me dijo como Mr. Héctor, la tocaba, y la manera como le metía sus dedos y la manoseaba por sus partes intimas…”

Rosita rompe en llanto al narrarnos lo sucedido a su hija con el supuesto depravado sexual por lo cual declinamos hacerle más preguntas. Lo único que si quiere –como es el clamor de las otras madres afectadas-, es que se haga justicia como sea para así traerles un poco de consuelo a las pequeñas víctimas de este hombre, del cual no se sabe por qué no fue arrestado en su momento por las autoridades locales, sabiendo que sobre él ya pesaba una denuncia criminal

También hay que tener en cuenta el papel desempeñado por la Junta de Educación de la ciudad, que le abrió las puertas a Héctor Arroyo Mejía, para operar su programa en la Escuela John Martinez

De acuerdo a la versión dada por estas sufridas madres, los detectives a cargo de la investigación les dijeron que “es difícil traer a Arroyo Mejía, de nuevo a este país, ya que alegan que por las leyes impuestas por presidente Trump, ya no quieren extraditar a nadie aquí.”

Las denunciantes expresaron que el hombre acusado de abusar de sus hijas trabaja en México en la UNAM, como profesor de Filosofía y Letras, y que luego distribuye su tiempo viajando a Zacatelco, Tlaxcala, en donde dirige el programa de “World Champs”, para los niños de esa región. (¡Que peligro!).

_________________

(La policía nos dijo que no podían darnos copia de la orden de captura emitida contra Arroyo Mejía, porque la investigación continuaba. Y nos preguntamos nosotros: ¿Hasta cuándo? Si ya van más de cuatro años desde que se presentara la primera denuncia. Verdaderamente, nosotros no entendemos…)

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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