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Preocupaciones de la Superintendente están siendo investigadas

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Por Cristopher Peak

NEW HAVEN INDEPENDENT.- La alcaldesa Toni Harp contrató a un investigador privado para poner en claro las denuncias de que el presidente de la Junta escolar hace que la superintendente se sienta tan incómoda que ya no se reunirá sola con él.

El distrito escolar ha contratado a Andrew Crumbie, un abogado de Hartford que abrió su propia firma después de una carrera de dos décadas aplicando la ley, para averiguar si Darnell Goldson, el presidente de la Junta de Educación, actuó de manera inapropiada con Carol Birks, superintendente de las Escuelas Públicas de New Haven.

Por su parte, Goldson ha contratado a su propio abogado, el abogado de derechos civiles John Williams. El lunes por la noche dijo que no sabe de queja alguna con alegatos específicos y que no tiene nada que ocultar. Pero agregó, que por la investigación no dejará de supervisar el trabajo de Birks.

“No entiendo para nada lo que está pasando. Hasta donde sé, no se ha presentado ninguna queja oficial, solo indicios de que la superintendente al parecer a veces no está contenta, porque estamos haciendo nuestro trabajo y supervisándola “, dijo Goldson”.

Birks declinó referirse a la investigación, pero dijo que está “comprometida” en llevarse bien con la junta escolar. Nadie involucrado ha hablado sobre los detalles de su queja.

“No tengo comentarios sobre el comportamiento del Sr. Goldson en reuniones privadas”, dijo Birks. “Sin embargo, puedo decir que sigo comprometida en trabajar en colaboración con el Sr. Goldson, la alcaldesa Harp y todos los miembros de la Junta en beneficio de nuestros estudiantes”.

Durante su última presentación en el programa “Mayor Monday” de WNHH FM, Harp dijo que tenía la responsabilidad de llegar al fondo de lo que habría ocurrido entre los dos líderes del sistema escolar, durante una de sus reuniones en Meadow Street.

“En tanto que principal funcionaria electa de esta ciudad, cuando alguien expresa incomodidad en su trabajo, creo que tengo la obligación de investigarlo”, dijo.

Harp dijo que, hasta el momento, no ha visto ninguna evidencia de intimidación física. “No se trata de un problema de seguridad desde un punto de vista físico”, dijo. “Sabremos más tan pronto como recibamos el informe”.

La junta escolar no ha firmado un acuerdo con Crumbie, aunque podría estar subcontratando a una de las firmas de abogados del distrito.

Para evitar cualquier interferencia, dijo Goldson, ya ha pasado la responsabilidad de la evaluación del trabajo de Birks, a Jamell Cotto, el vicepresidente de la junta y la alcaldesa Harp.

Goldson dijo que aún no ha sido entrevistado en el marco de la investigación, aunque su abogado ha hablado con Crumbie. Pero la relación cambió nuevamente dos semanas después, ya que los miembros de la junta restringieron el acceso a los datos de los estudiantes del Instituto Weiss, un contratista que ofrece analizar las finanzas del distrito de forma gratuita.que no estaba seguro de quién pagará a Williams para que lo represente, aunque cree que el distrito escolar eventualmente cubrirá el costo.

“Espero que todo sea un gran malentendido. Porque si se trata de algo deliberado para intentar eliminar a un jefe, eso sería muy desconcertante para mí”, dijo Goldson.

Durante meses, los miembros de la junta escolar han estado considerando acerca de cuán involucrados deberían estar en la supervisión de funcionarios, y algunos miembros de la junta incluso han cambiado de bando en el debate sobre si se han ocupado debidamente del trabajo de Birks.

En el pasado mes de julio, cinco miembros de la junta escolar criticaron públicamente a Birks por enviar cartas de despido a 1.153 empleados a tiempo parcial, calificando la decisión de “tropiezo” y ordenándole que la revocara. La alcaldesa Harp y Goldson convocaron a una conferencia de prensa, con Birks notablemente ausente, para criticar su decisión.

Correos electrónicos más tarde revelaron que miembros de la junta también habían estado dando instrucciones a Birks no públicamente, anulando su decisión de suspender a un estudiante el derecho de ir a la fiesta de graduación y diciéndole cómo administrar su tiempo. Un miembro de la junta objetó que sus colegas estaban “socavando” a la nueva superintendente.

En agosto, Harp, Goldson y Birks se llevaron muy bien. Invitaron a los medios a una conferencia de prensa, juntos esta vez, para decir “en el futuro, trabajaremos juntos”, como lo expresó Goldson.

Pero la relación cambió nuevamente dos semanas después, cuando los miembros de la junta restringieron el acceso a datos sobre los estudiantes al Instituto Weiss, un contratista que ofrecía analizar las finanzas del distrito de forma gratuita.

Entretanto, Goldson agregó que no se disculpará por cumplir con lo que considera sus deberes como presidente de la junta.

“Si los estatutos del Estado dicen que somos responsables de contratar y despedir, de aprobar contratos, de que el superintendente nos informe anualmente de las evaluaciones se hayan realizado, entonces eso es lo que vamos a hacer”, dijo. “No me voy a disculpar porque hacemos nuestro trabajo, solo porque algunos superintendentes no están acostumbrados a ser supervisados”.

Las tensiones entre las juntas y los superintendentes no son nada nuevo para un distrito escolar urbano, aunque haya libros completos y disertaciones escritas sobre cómo manejar la relación.

Los expertos dicen que desde que los reformadores comenzaron a exigir resultados en los puntajes de las pruebas, especialmente después de la No Child Left Behind Act (Ley de Que Ningún Niño se Quede Atrás) de Bush, las juntas directivas han estado dispuestas a despedir superintendentes, a pagar lo pendiente de sus contratos y a buscar sustitutos que puedan mejorar rápidamente los resultados.

Un estudio reciente realizado por el Broad Center, determinó que los superintendentes en los distritos escolares más grandes del país, duran en el puesto un promedio de 6.16 años. Los periodos eran más cortos para las superintendentes y en los distritos con más estudiantes de color y más hogares de bajos ingresos.

Antes de que Birks llegara, la Junta de Educación de New Haven se deshizo de su predecesora, Garth Harries. Le criticaban por no compartir detalles sobre una división de Hillhouse High School en academias independientes y una asociación con una escuela autónoma para crear una nueva escuela.

Esta vez, dijo la alcaldesa Harp, está segura de que Birks y Goldson volverán pronto a trabajar juntos. “Creo que van a resolverlo todo”, dijo en una entrevista la semana pasada. “Cuento con ello”.

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

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