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Los inmigrantes desconfían de programas de asistencia mientras Gobierno sopesa cambio de políticas

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Amilla, de 16 meses, coloca el estetoscopio de la Dra. Marietta Vázquez sobre su corazón, durante una visita a la Clínica Yale para niños hispanos.   Fotos de Melanie Stengel

Por Colleen Shaddox. 

Cuando las familias inmigrantes llevan a sus hijos a la Clínica Yale para niños hispanos, no es solo para chequeos y vacunas. El personal médico les ayuda a lidiar con todo, desde la dentición hasta la nutrición, e incluso hasta ayudar a encontrar un lugar donde vivir.

Pero en estos días, cuando los médicos a cargo proponen a las familias a usar los muchos servicios ofrecidos a través de los programas públicos federales, los padres tienen preguntas y dudas.

“Dudan porque tienen miedo”, dijo Patricia Nogelo, trabajadora social en la Clínica Yale para niños hispanos.

Un cambio propuesto en la ley de inmigración, lleva a los inmigrantes en Connecticut, y a nivel nacional, a desconfiar de programas federales que cubran asistencia de salud, alimentos y vivienda. Abogados de inmigración están trabajando para tranquilizar a los clientes diciéndoles que aún es seguro acceder a los beneficios, ya que aún no se han aprobado los cambios.

La propuesta de cambios, iniciativa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), permitiría al gobierno federal a considerar el uso por parte de los inmigrantes de programas de beneficios públicos, como Medicaid (HUSKY), cupones de alimentos y asistencia para vivienda, como una razón para negarles la residencia legal permanente, también conocida como Green Card. El cambio en la llamada regla de “gastos públicos” está pendiente de la decisión final del DHS. La Academia Americana de Pediatría es una, entre varias organizaciones, que condenan el cambio de reglas propuesto.

“Es solo algo que está pesando mucho sobre estas mujeres y niños vulnerables”, dijo Alicia Kinsman, directora de servicios legales de inmigración del Instituto de Connecticut para Refugiados e Inmigrantes (Institute for Refugees and Immigrants), con sede en Bridgeport. Kinsman dijo que exhorta a sus clientes a no renunciar a la ayuda con la vivienda, la comida y otras necesidades, pero comoquiera están renunciando a estos beneficios.

La organización Greater Hartford Legal Aid, ha elaborado una hoja informativa para ayudar a explicar la ley actual y los cambios propuestos. De acuerdo con la hoja informativa, los inmigrantes que tienen Green Card que usan beneficios como el Programa de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Bebés y Niños (WIC), SNAP (cupones de alimentos) y Medicaid, no verán afectado su estado de inmigración. El cambio propuesto, solo se aplica a alguien que solicita una Green Card, o que solicita su entrada a los Estados Unidos desde otro país.

Lucy Potter y Christina Gill, abogadas de Greater Hartford Legal Aid, redactaron la hoja informativa. Ellas y sus colegas, están contactando a los proveedores de servicios humanos y de atención médica para dialogar sobre el cambio de reglas propuesto, que es muy técnico.

Crystel, de 15 meses, llora al recibir una vacuna que le pone la enfermera Cinthya Chumpitaz, durante una visita a la Clínica Yale para niños hispanos. Su madre, Audelina, sostiene a Crystel.  Foto de Melanie Stengel

Potter dijo que ha habido muchas interpretaciones erróneas y errores de comunicación en el cambio de regla propuesto, y agregó que la propuesta “lo que busca es aterrorizar”. Dijo que, de acuerdo con el DHS, los ahorros en costos se producirán al desalentar a las personas que ni siquiera están sujetas a la regla (los inmigrantes legales y aquellos que se han convertido en ciudadanos) de acceder a los beneficios para los que son elegibles.

Michael Bars, portavoz del Servicio de Aduanas e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) se negó a comentar la afirmación de Potter de que la propuesta de cambio está diseñada para crear confusión e impedir que los inmigrantes y sus hijos tengan acceso a los beneficios.

Bars escribió en un correo electrónico: “USCIS considerará todos los comentarios que recibamos durante el período de 60 días de comentarios públicos y los tendremos en cuenta… Aunque no podemos responder directamente a tales comentarios en este momento, gran parte de los medios de comunicación que informan sobre los cambios propuestos, parecen reflejar una falta de comprensión fundamental de la propuesta del Departamento. Según el reglamento propuesto, al considerar la probabilidad del solicitante en cualquier momento de convertirse en un cargo para el público, el funcionario que juzga debe considerar los factores establecidos por el Congreso en el estatuto: edad, salud, estado familiar, activos, recursos y estado financiero. y educación y habilidades.

En la Clínica Yale para niños hispanos, los pacientes todavía acuden a sus citas y muchos se están beneficiando del programa federal de nutrición WIC. Pero no sabemos en qué otros programas están optando las familias por no participar “, dijo la Dra. Marietta Vázquez, directora médica de la clínica. “Realmente es preocupante”. Ella dijo que atiende a niños que temen que al llegar a casa después de la escuela pueden descubrir que sus padres han sido deportados. “Es trágico”, dijo.

Alicia Kinsman, del Instituto de Connecticut para Refugiados e Inmigrantes, dijo que sus clientes que utilizan los beneficios, sufren de ansiedad. Dijo que ha tenido clientes que no querían enviar a sus hijos a la escuela o usar la biblioteca por temor a la deportación. Se refirió a clientes que son víctimas de violencia doméstica, pero se niegan a renovar las órdenes de protección, porque temen entrar a un edificio del gobierno.

Andy, de 15 meses, llora al recibir una vacuna que le pone la enfermera Cinthya Chumpitaz, durante una visita a la Clínica Yale para niños hispanos. Su madre, Paulina, sostiene a Andy. Fotos de Melanie Stengel

Un borrador inicial de la propuesta del DHS que se filtró a la prensa dijo que el WIC y otros servicios utilizados por los hijos de inmigrantes podrían ser motivo para negar una Green Card. Estas disposiciones no estaban en la regla propuesta que DHS finalmente presentó, pero quienes ofrecen servicios, informan que algunos inmigrantes todavía tienen miedo de acceder a los servicios para sus hijos.

Hasta que el DHS no tome una decisión final, persisten las interrogantes. La propuesta “está poniendo a los bebés, niños pequeños y madres embarazadas, madres lactantes, en riesgo nutricional”, dijo el reverendo Douglas A. Greenaway, Presidente Director General de la Asociación Nacional de WIC.

El paquete de alimentos mensual promedio de WIC cuesta alrededor de $ 41, dijo Greenaway, mientras que los bebés con bajo peso al nacer requieren atención costosa y, a menudo, necesitarán servicios especiales durante su infancia. Numerosos estudios han demostrado que WIC es rentable porque los niños inscritos en el programa requieren menos atención médica y servicios de educación especial. De hecho, la propuesta el DHS, reconoce que un cambio en la carga pública podría causar peores resultados de salud, incluido un aumento en la prevalencia de obesidad y desnutrición, especialmente para mujeres embarazadas o lactantes, bebés o niños.

Greenaway concede que las familias inmigrantes deben sentirse confiadas al usar WIC ahora, pero le preocupa cómo le irá al programa en el cambio final.

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Este reportaje fue elaborado en asociación con el Equipo de Salud de Connecticut, una organización de noticias sin fines de lucro, dedicada a los informes de salud. (c-hit.org)

Si desea leer este artículo en inglés, vaya a: www.c-hit.org

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