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El está en la Corte Federal de New Haven esperando la llegada del Honorable Juez…

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Soñar no cuesta mucho…es gratis


Juan Pérez Ortiz está en la Corte Federal de New Haven esperando la llegada del Honorable Juez Anthony Roccayola Infellini.

A su lado la abogada Carlina Otawa Mansfield, a diferencia de Juan Pérez, se ve tranquila, apacible, confiada y campante.  Es que Pérez tiene miedo porque su caso federal no es fácil.  El y su esposa tienen problemas con la temible, espeluznante y tremebunda agencia federal IRS o Impuestos Recalcitrantes Sacrílegos que decidió que en su caso pagaban muy poco y les aumentaron los taxes a $3,789.09 que sumados a los ya debidos el año fiscal  2017, ascienden ahora a $7,741.02.

Pérez ha trabajado toda su vida y pagado sus impuestos de un modo más sagrado que una misa de difuntos utilizando la compañía de contadores Artichokech Burgaloff los cuales cobran $800 por encargarse de la “preparación y declaración” de sus impuestos. 

Los contadores le anunciaban que todos los sistemas de protección a través del ahorro en bancos desaparecían y que sus ahorritos estaban ahora sujetos a impuestos, al igual que unos chavitos que le quedaban a Pérez por concepto de retiro.

El Seguro Social tenía nuevos recortes y de un monto original de $1,284 dólares, llegaba ahora a la magra, enjuta, famélica y descarnada suma de $645, porque según el IRS ganaban demasiado.

Todas estas tristes novedades obligarían al matrimonio Pérez a vender la casa y declararse nuevamente inquilinos de departamentos a mal traer construidos por la empresa “Toronton,” especialistas en casitas de cartón.

“Párense todos los presentes en la tremenda Corte del Tremendo Juez Anthony Roccayola,” dijo el Guardia y una vez cumplidos los protocolos iniciales, llamaron a Pérez y el juez con mala cara le dijo de partida que si no pagaba los impuestos que debían al sagrado gobierno federal le embargarían hasta el gato.

Allí pa’seguida pidió la palabra la abogada de Pérez que se parecía un poco a la congresista Ocasio.

“Usía, me permito en esta tremenda Corte que de acuerdo a una práctica legal establecida por el presidente de la república, excelentísimo Donald Trump quien no ha hecho declaraciones de impuestos desde hace veinte años y ha dicho cuando se lo piden que no lo jodan más porque no las va a hacer; mi cliente se puede acoger a esta sana practica presidencial, no declare más impuestos ni pague taxes hasta que el presidente Trump lo haga.  Una vez que suceda esto, mi cliente cumplirá gustoso con la ley que el mismo presidente ha quebrantado.”

Se escuchan intensos murmullos de los asistentes a la memorable sesión e incluso la exclamación de alguien que grita “Que paguen también los ricos.”

“Silencio en la sala o usted creen que están en un gallinero?,” grita el guardia de Corte que no puede evitar la distribución de un panfleto entre los asistentes intitulado, “No pague sus impuestos hasta que no le digan para dónde van los chavos y los multitrillonarios paguen lo esquilmado.”

El Honorable Roccayola Fellini se rasca la calva y con voz solemne declara.

“Con el poder que me invistió la ley Federal y basado en el Código de Justiniano, Ulpiano y las Institutas, determino que el señor Juan Pérez aquí presente pague la suma de $20 dólares mensuales por tres años seguidos a la espera de que al presidente Trump le salga de buena parte el deseo de cumplir con la ley y tenga la bondad de presentar su declaración de impuestos como lo hacemos todos los ciudadanos, pagando ipso facto de acuerdo al Ius Publicum la totalidad o una parte significativa de sus impuestos, he dicho.”

Gritos a favor del juez, la abogada y Juan Pérez se elevan desde la audiencia y el favorecido por la sentencia besa en la faz, pero con respeto, a la abogada que se parece mucho a la congresista Ocacio.

“Gracias, gracias mi amor, gracias,” se despierta Pérez abrazando a su esposa con afecto y por la retaguardia, gesto que esta agradece pensando que Juan encontró los chavos para pagar la deuda de los impuestos y no tengan que vender la casa.
Es que soñar no cuesta mucho…es gratis.”

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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