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Rosario: Pasaporte seguro para llegar a Jesús por María

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DARIEN. – Son las cuatro de la tarde y en forma silenciosa toman sus puestos en la capilla del Convento de Santa Brígida las siete monjitas que viven y trabajan en esta casa de retiro espiritual; e inicia bajo un estricto recogimiento el rezo del Santo Rosario, que por ser mayo el mes dedicado a esta práctica, las religiosas confeccionaron un primoroso altar en honor a la Virgen.

Durante las horas recreativas las monjitas “brigidianas” bordan, confeccionan rosarios, brazaletes, aretes y pulsearas. Otras veces, ven juntan la televisión y leen libros religiosos; mientras trabajan el silencio y el rezo del Rosario les hace compañía.

Sor Fabiola, nativa de Jalisco-México, por pedido de la hermana superiora, una monjita de origen hindú, se encargó de narrar cómo sus hermanas de convento reparten los tiempos para rezar, orar y trabajar en la Casa Hogar de Huéspedes, que no es sino un espacio para que peregrinos ansiosos de encontrar paz se refugien bajo las paredes del convento y desde ahí se conecten con la espiritualidad; mientras las religiosas los atienden en su alimentación y vivienda bajo el carisma de su comunidad que es la hospitalidad.

“Rezar el Rosario es una devoción que deja grandes satisfacciones espirituales”, dijo la superiora del Convento, y a esta frase la hermana Fabiola le añadió cómo un sacerdote les ha contado a ellas lo que significa el rezo mariano: “Rezar el Rosario es como colocar en una nube mucha lluvia y luego dejarla ir. ¡Nunca sabes en dónde esa nube volverá a verter su agua (llover)”, o sea, ese es un misterio de Dios que sólo él sabe cómo utilizará tus oraciones”, repuso.

Las religiosas que inician el Santo Rosario dentro de la clausura conventual, comparten sus oraciones con los huéspedes o vecinos de Tokeneke Trail enclavado entre el sector que se conoce como Long Sound de Norwalk, por estar a la orilla de uno de los brazos del océano Atlántico.

La faena del Rosario es parte de la Constitución Eclesial (ley) de las religiosas de Santa Brígida, y acorde a este mandato ellas deben rezar en todas sus casas conventuales alrededor del mundo a las 4 en punto de la tarde; pero eso no las exime de rezar u orar durante todo el día.

Razón de que, la hermana Fabiola, traía consigo como si fuera una pulsera un Rosario y mientras trabajaba en el mostrador rezaba y rezaba una y otra vez.

“Monjita! ¿Por qué reza tanto?, le dije, mientras observaba como las otras religiosas limpiaban la mesa del comedor, ponían el servicio de cubiertos y otras barrían y pasaban el trapeador; e igualmente, rezaban y rezaban las Ave María.

Ella, con una sonrisa graciosa respondió: “! Ah!, ¿pero es que tú no rezas?, ¡hay que rezar!, “mijita” ¿porque si no cómo dices ser Hija de Dios?”. Y también quiero recordarles que sólo se llega a nuestro Señor a través de María, por eso es necesario rezar para que ella intervenga por nosotros los pecadores”, repuso.

La hermana Superiora, en cambio, indicó que rezar el Rosario es parte de la devoción mundial que la misma Virgen ha pedido que hagan cuando se ha aparecido a personajes que han revolucionado el Misterio de María y sus apariciones terrenales. Por ejemplo, a los Tres Pastorcitos de Fátima, al Santo Juan Diego en el Tepeyac de México, o en la Gruta de Lourdes.

Para los católicos no es difícil entender que rezar el Rosario es parte de la devoción y una forma de pedir a la Virgen su intercesión. Muestra de esto, la monjita Superiora expuso que a nivel secular cuando hay plantones en las calles frente a las clínicas que practican el aborto, hay legiones de devotos que están objetando esta práctica pero lo expresan rezando el Rosario. Además están pidiendo a la Virgen compasión por las mujeres que toman esta decisión y también por los nonatos.

EL CONVENTO DE LAS MONJITAS BRIGIDIANAS

Con  650 monjitas, 250 conventos alrededor del mundo; solo dos funcionando en los Estados Unidos en el poblado de Darien, Connecticut y en Ohio;  el Convento de Santa Brígida tiene entre sus muros a siete religiosas, tres de ellas nativas de México, quienes viven el carisma de su fe a través de la “hospitalidad y la oración por la unidad de la iglesia cristiana”; mientras atienden a los huéspedes que buscan paz y recogimiento espiritual.

El convento de las “Brigidianas” refundado en el tiempo de la Reforma por la ahora santa Elizabeth Hesselblad , una inmigrante de origen sueco que vino de niña junto a sus padres a New York y se recibió como enfermera para luego abrazar la religión católica después de haber profesado el luteranismo; cuenta con una vista paradisiaca de un brazo del mar del océano Atlántico, una casa de ejercicios estilo colonial, un jardín bien cuidado lleno de flores e inmensas piedras; bajo el cuidado amoroso de seis religiosas, tres de ellas hindúes y tres mexicanas.

 Las hermanas: Fabiola Gutiérrez, Ermenegilda Gaitán y Floriana Villa; son nacidas en Jalisco y Michoacán; tiene en común una vida monástica dedicada al trabajo y la oración y el haber crecido en el campo en medio de los animales silvestres, el maíz, frijoles y el ágape. Vienen de hogares con varios hermanos y escucharon el llamado vocacional aun en edad escolar.

Fabiola nació en Jalisco, está en el convento como religiosa por 21 años. Los dos primeros años hizo su postulantado en Roma. Ermenegilda, es de Michoacán, tiene 36 años de religiosa y 56 años de edad  y Floriana 21 años dentro de los muros del convento sin contar con los dos primeros años de postulantado, aspirantado y noviciado.

Rezar y orar por la unidad de la iglesia, es una misión especial dada a las monjitas brigidinas debido a que su fundadora, la madre Isabel, hizo su conversión al catolicismo después de haber nacido y crecido dentro de una familia protestante.

ORACIONES Y TRABAJO

A las 6:15Am se levantan, realizan el oficio de la Lectura, a las 6:40AM rezan los Laudes, tienen media hora de meditación antes de la misa que inicia a las ocho de la mañana. Luego desayunan, trabajan en los quehaceres y a diez de la mañana hacen la adoración al Santísimo. A las 11:45 rezan la “Cesta” e inmediatamente al mediodía almuerzan. A las cuatro rezan el Rosario, vuelven a sus oficios; y a las 8 de la noche realizan las oraciones nocturnas conocida como las “Completas”.

 

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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