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Mil trabajadores de comida rápida y gasolineras buscan sindicalizarse

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DARIEN. Los empleados de las tiendas de comida rápida y gasolineras de Connecticut que ascienden a un estimado del mil, recibieron el apoyo de las autoridades locales y del Sindicato 32BJ, para iniciar su sindicalización, a su vez, presentaron una demanda a sus empleadores para que revisen sus pagos atrasados e inferiores a lo que determina la ley.

A pesar de la fuerte llueve más de cien trabajadores que pertenecen al Sindicato 32BJ, se reunieron en el paradero de comidas rápidas de la carretera I-95 conocido como Connecticut Service Plaza y desde ahí dieron su apoyo para que cerca de mil trabajadores de la industria de comidas rápidas y gasolineras se organicen sindicalmente con el fin de proteger sus trabajos, buscar mejoras salariales y beneficios médicos.

 Al mediodía del miércoles en la salida 12 de la carretera I-95 en Darien, un pueblo colindante de Stamford y Norwalk, los trabajadores protagonizaron una protesta pública donde presentaron sus quejas ante el Departamento de Trabajo indicando robo de salarios masivos

Con las consignas: ¡Si se puede!, ¡Aquí estamos y no nos vamos y si nos sacan nos regresamos!, cerca de cien trabajadores de la limpieza le dieron el apoyo a los trabajadores de los restaurantes de comida rápida y gasolineras, quienes inician su proceso de sindicalización.

El congresista por el Distrito 4 que incluye desde Greenwich hacia Bridgeport, Jim Himes, precisó que los trabajadores de paraderos de comida rápida merecen un salario justo con beneficios propios de la clase trabajadora porque se encuentran en sus puestos de trabajo los 365 días del año aun cuando hace sol o nieva o en horarios de carga pesada.

El alcalde de Norwalk Harry Rilling y el senador Bob Duff, también dijeron apoyar la creación del Sindicato para los trabajadores de comidas rápidas que trabajan en Mc Donald, Burger King, El Chiplote o en las gasolineras en donde pompean (colocan) la gasolina sin importar los horarios de trabajo ni el clima.

Juan Hernández, Vicepresidente del sindicato 32BJ SEIU, en cambio, señaló que lo primero que hizo su organización fue demandar a través del Departamento de Trabajo a los dueños de estos negocios para que paguen salarios justos a los trabajadores y en este momento se encuentran esperando la respuesta de la demanda.

Las quejas alegan que los empleadores han mal pagado sistemáticamente a los trabajadores al no proporcionar beneficios o el pago adicional requerido por la Ley de Salarios Estándar de Connecticut.

Las docenas de quejas describen un patrón de incumplimiento que sugiere millones de dólares en salarios no pagados a los empleados del servicio de alimentos que trabajan en paradas de descanso a lo largo de las autopistas interestatales de Connecticut, I-95, I-395 e I-15.

La ley de salarios estándar de Connecticut requiere que las compañías que contratan con el estado brinden a los trabajadores salarios apropiados según la Ley de Contrato de Servicios, así como la tasa de beneficios prevaleciente para los trabajadores, que es el 30 por ciento de la tasa mínima de pago. 32BJ considera esta falta de pago como una forma de robo de salarios.

Los trabajadores han documentado la falta de pago de salarios de conformidad con la ley en tres de cada cuatro franquiciados de McDonald’s que operan en las plazas de servicio, así como en otras cadenas de comida rápida como Dunkin Donuts.

El estado de Connecticut posee el terreno en el que operan las 23 plazas de servicio del estado. A través de un acuerdo de concesión, las marcas nacionales trabajan con franquicias privadas que en última instancia emplean a casi 900 trabajadores de servicios de alimentos.

Los empleadores más grandes incluyen a George Michell, propietario de tres de las ocho ubicaciones de McDonald’s, incluido Darien Northbound; KPV Connecticut Turnpike, LLC, que opera las 23 ubicaciones de Dunkin ‘Donuts; y Paul Landino, quien opera 18 de 20 ubicaciones de metro.

Además del robo de salarios, los trabajadores se han enfrentado a represalias por parte de sus empleadores por defenderse a sí mismos, y muchos han reportado condiciones de trabajo severas con escasez de personal, quemaduras en el trabajo y condiciones peligrosamente calientes en las cocinas.

Los trabajadores del servicio de alimentos realizan su trabajo junto con los trabajadores de limpieza y mantenimiento en las 23 plazas de servicio que están mejor pagadas, reciben beneficios y están protegidos contra el maltrato simplemente porque son miembros de 32BJ SEIU y tienen una voz colectiva.

 El sindicato de trabajadores SEIU tiene 175.000 miembros en once estados y Washington, DC, incluidos 5.000 en Connecticut, 32BJ SEIU es el sindicato de trabajadores de servicios más grande del país.

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