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Congregaciones cristianas hacen avances en la integración de la mujer como líderes pastorales

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HARTFORD.- Al cierre de la presente edición de la Voz, el Estado de Connecticut recibía una nota “D” por la escasa presencia de mujeres en niveles altos de autoridad política.

  De los cincuenta estados de la nación, estamos ubicados en un significativo # 24 de la lista, mientras en la primera y con una “A+” se destaca el estado de New Hampshire de la Nueva Inglaterra. Cierra la lista con una “F-” el Estado de Utah. 

  El estudio lo hizo una organización sin fines de lucro ni pertenencia a organizaciones políticas, prueba de resultados fidedignos.

  A propósito de estos hechos y ya en el plano religioso, la integración de la mujer como líderes pastorales de congregaciones cristianas tradicionales es en la actualidad un tema controversial debido a la segregación y exclusión de damas con preparación filosófica y teológica. Hasta ahora no se les ha permitido asumir el puesto de sacerdotisas o lideres religiosas.

  El tema está precipitando una crisis en la Iglesia Católica y Romana de Estados Unidos ya muy herida por las denuncias de casos crasos de pedofilia en los cuales obispos y arzobispos ocultaron y se hicieron cómplices de estos delitos protegiendo a los que perpetraron crímenes sexuales contra niños y niñas menores de edad. 

  El cierre de parroquias y templos católicos a nivel nacional es el precio que están pagando millones de feligreses que observan una disminución notoria de vocaciones sacerdotales y perdidas quizás irreversibles de la credibilidad y fama de la institución que se instituye y consolida con su integración, para bien o para mal con el Imperio Romano. De este hereda la exclusión absoluta de las mujeres que paradojalmente estuvieron siempre presentes en las actividades apostólicas de Jesucristo e incluso ocuparon puestos de Obispos en la iglesia primitiva cuyas congregaciones se reunían en catacumbas y cavernas para evitar la violenta y brutal represión de los emperadores y sus secuaces.

  Aunque han aumentado el número de mujeres diáconos y la inclusión de laicos en la distribución de la comunión en incluso en la tradicional liturgia de la Palabra; los sacramentos de la confesión, eucaristía, y bendición del matrimonio, continúan siendo exclusivos de sacerdotes preparados en seminarios donde también se observa el cierre de varios de ellos en la Región de la Nueva Inglaterra y Nueva York.

  Del imperio romano la antigua iglesia católica recibe como legado del emperador Constantino una estructura militar propia de hombres y guerreros, con una verticalidad y jerarquía exigente de obediencia absoluta.  De la antigua tradición judaica que se observa en el Antiguo Testamento y en los actuales rituales de esta antigua religión, los católicos heredan la exclusión absoluta de la mujer quienes en las sinagogas están limitadas a observar los rituales presididos por los rabinos desde un segundo piso de estos templos.

  Sin embargo, este no es el caso de las iglesias protestantes tradicionales anglicana y Episcopal.  Esta última y de acuerdo con la documentación actual, cuenta con 5,550 clérigos en los Estados Unidos de los cuales un 31 por ciento son mujeres que presiden los rituales religiosos, los sacramentos y el ministerio de la palabra.

  Así conocimos a la reverenda Loyda Morales de nacionalidad puertorriqueña y por largo tiempo residente en los Estados Unidos, actualmente en proceso de convertirse en la pastora de la Iglesia Episcopal del Buen Pastor localizada en el 155 de la calle Wyllis en el sur de Hartford.  Este recinto religioso se encuentra dentro del declarado en el 2008, “Distrito Histórico Colt,” aledaño a la antigua fábrica de armamentos del mismo nombre convertida hoy en un área de renovación comercial y cultural.   Tuvimos la oportunidad de asistir a una de las misas de esta congregación que se llevan a cabo los domingos, conocer a la Rev. Morales y escuchar su prédica. 

  Nació en Trujillo Alto, Puerto Rico y es hija de un pastor en una ciudad donde de acuerdo ella, “sus feligreses y habitantes toman muy en serio la religión.”

  El origen de su vocación es interesante ya que hace 20 años, se encontró en Riverdale, Estados Unidos donde había sido transferida de su trabajo descubriendo allí lo que seria su vida futura. 

  “Era algo que no se había hecho aparente todavía,” pero que era una innegable realidad para otras personas tales como el sacerdote Diego Delgado.  El reconoce el talento y la pasión vital de Morales y le sugiere tonar cursos formales de teología.

  De este modo asiste los fines de semana a tomar cursos de divinidad en el seminario de Teología General en Chelsea con la idea de fortalecer su propia fe. Sin embargo, ese no era su caso ya que el instructor anuncia a la clase una novedad interesante. Este adiestramiento era en si la ruta para convertirse en sacerdotes episcopales.

  “Para mi fue entonces un desafío,” dice la reverenda Morales, en la etapa final del proceso de ser formalmente nombrada la líder espiritual y sacerdotisa de la iglesia Episcopal del Buen Pastor en Hartford.

  En este proceso de clarificación vocacional, Morales da la noticia a su padre de quien había aprendido sus propias experiencias acerca de un tema el cual usualmente “no se discute en la mesa a la hora de la cena.”

  La Iglesia del Mediador auspicia entonces a Morales para su sacerdocio lo que incluía el pago de sus estudios teológicos. 

  Finalmente, en el 2005, es ordenada líder pastoral episcopal en la catedral de Saint John el Divino.  Desde allí y de acuerdo con los reglamentos episcopales, sus sacerdotes no pueden continuar en la misma iglesia que los patrocinaba por lo cual fue trasladada a la Iglesia de Staten Island en Nueva York donde estuvo ejerciendo su labor apostólica por ocho años. 

  En el 2013 debe abandonar sus labores en la iglesia debido a la enfermedad de su madre trasladándose a Florida para cuidar de sus progenitores.  “Para mi esta era una obligación,” manifestó después de una de las misas en la iglesia del Buen Pastor en Hartford.

  De acuerdo con lo que expresaba el informativo “The Riverdale Press,” su estadía en Florida con sus padres fue una especie de sabática y a los tres años de permanencia en el sur, su madre se recupera y entonces regresa a Nueva York a una congregación de 75 fieles en la Iglesia del Mediador.  En esta, Morales fue la primera mujer sacerdotisa en los 150 años de historia de esta congregación.

  “Fue un desafío debido a cierto rechazo inicial debido al simple hecho de ser mujer,” dijo la Rev. Morales añadiendo que es difícil saber cuantas mujeres reciben el llamado a este ministerio pero que no se ven representadas en el altar.  ¿Como pueden saber estas mujeres se capaces de aceptar y ser aceptadas por Dios?

  Uno de los hechos reveladores para la nueva sacerdotisa de la Iglesia del Buen Pastor es el recuerdo de una joven sacerdotisa con la cual llevaban a cabo una labor de terreno, y en ese tiempo estaba embarazada.

  “Encontré que este maravilloso hecho era muy revelador y habla por si solo de Dios.  Todos son aceptados, sea cual sea su género.”

  Con respecto a la presencia de lideres religiosas a cargo del culto, impartir sacramentos y predicar los evangelios, la reverenda Morales dice, “la presencia de mujeres en el altar es diferente porque la sacerdotisa provee un sentido maternal con esa sensibilidad que es la característica de nosotras.”

  En su nueva posición en la parroquia del Buen Pastor, la Reverenda dijo estar muy impresionada por una feligresía entusiasta y los servicios religiosos donde la música latina y puertorriqueña, hacen de las ceremonias religiosas algo vivo e inspirador.

DEJAME ARTE, La Caricatura de Reinaldo

103.5 FM - La Voz Radio

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