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Republicanos avanzan en California con candidatos diferentes

ARCHIVO - En esta imagen de archivo del 19 de mayo de 2020, el representante republicano de California Mike Garcia durante una ceremonia en el Capitolio, Washington, Estados Unidos. Hace dos años, los republicanos de California admitieron que el partido prácticamente se había hundido tras perder siete escaños en la Cámara de Representantes, incluidos cuatro en el antiguo bastión conservador del condado Orange. Pero una rápida remontada este año les permitió recuperar cuatro distritos, a pesar de la histórica derrota en el estado que sufrió el presidente, Donald Trump. (AP Foto/Patrick Semansky, Archivo)
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LOS ÁNGELES (AP) — Habían pasado más de dos décadas desde que un republicano había arrebatado el escaño de un distrito de California a un demócrata. Este año, se llevaron cuatro.

Las llamativas victorias han hecho que los líderes republicanos el estado hablen de un resurgimiento, tras años de verse al borde de la irrelevancia en un estado de amplia mayoría demócrata. Pese a la demoladora derrota del presidente, Donald Trump, en California, los republicanos creen que su remontada en cuatro distritos que habían perdido hace dos años muestra una vía para el futuro: una basada en reclutar candidatos diversos y aprovechar el persistente descontento de los votantes.

Mientras buena parte del país discutía sobre Trump, los candidatos republicanos que ganaron se centraron en los altos impuestos del estado, las crecientes tasas de criminalidad, la indigencia y las agresivas restricciones contra el coronavirus. La lista de candidatos llamaba la atención por su diversidad en un partido que sigue siendo en su mayoría blanco: dos inmigrantes surcoreanas y dos hombres hijos de inmigrantes, llegados de México y Portugal.

Desde luego, los republicanos tienen mucho camino por recorrer. La última vez que un republicano ganó una votación estatal en California fue hace 14 años, y los demócratas tienen una ventaja de casi 2 a 1 en votantes registrados. Aún así los republicanos de California, muy familiarizados con los malos resultados electorales, ven ahora un patrón para ganar puntos.

“No llegamos aquí de un día para otro y no esperamos arreglar cosas de un día para otro. Pero creo que esto muestra el punto de inflexión”, dijo la presidenta del Partido Republicano, Jessica Millan Patterson, una hispana que ha hecho hincapié en construir un partido que se vea como California, donde ningún grupo demográfico es mayoría.

La base de las victorias fue recurrir a candidatos talentosos y diversos, pero el partido “ganó por temas concretos, ganó por ideas”, afirmó. “Los demócratas no querían hablar sobre su historial aquí en California, donde tenemos las mayores tasas de personas sin hogar, de pobreza, de gente que se marcha” a otros estados.

Hace dos años, los líderes republicanos estatales admitieron que el partido prácticamente se había hundido, después de que los demócratas les arrebataran siete escaños en la Cámara de Representantes, incluidos cuatro en el antiguo bastión conservador del condado Orange.

Las victorias republicanas de 2020 indicaron que pese a su reputación progresista y sus legislatura de mayoría demócrata, muchos votantes en California están incómodos con adentrarse más en la izquierda política. Algunos congresistas demócratas han atribuido sus retrocesos en todo el país a su incapacidad para responder a ataques republicanos que los tachan de “socialistas” alineados con progresistas extremistas.

Los votantes rechazaron un intento de desmantelar en parte el límite impuesto hace décadas a los impuestos sobre la propiedad. Tampoco salió adelante un esfuerzo por reinstaurar la discriminación positiva. Y Uber, Lyft y otros servicios de taxis y entregas por app se impusieron a los sindicatos con una propuesta de mantener a los conductores como contratistas independientes que pueden elegir sus horas de trabajo, en lugar de empleados con horario.

Todas esas propuestas fueron señaladas y rechazadas por candidatos republicanos que ganaron sus comicios.

Aun así, no hay duda de que el estado donde viven aproximadamente uno de cada ocho estadounidenses sigue siendo un baluarte demócrata. El presidente electo, Joe Biden, derrotó a Trump por más de 5 millones de votos, y el Partido Demócrata aumentó su enorme mayoría en el Senado estatal y conservó una mayoría cualificada en la Asamblea.

Incluso con sus victorias, los republicanos apenas tienen 11 de los 53 escaños del estado en la Cámara de Representantes. Y los distritos que han recuperado “siguen siendo increíblemente vulnerables para los republicanos en 2022”, indicó en un comunicado Andy Orellana, portavoz del Comité Demócrata de Campaña del Congreso.

Los demócratas también defendieron con solvencia tres de los escaños que capturaron en 2018, incluido el distrito 45, de tendencia republicana, en el corazón del condado Orange, donde representante Katie Porter, una estrella demócrata en ascenso, ganó con una ventaja de siete puntos porcentuales.

Aun así, los republicanos miran con optimismo a 2022, cuando se espera que el gobernador demócrata, Gavin Newsom, busque otro mandato. También habrá en juego un escaño en el Senado y otros puestos estatales, todos en manos demócratas.

Los republicanos han visto un objetivo a batir. Newsom está teniendo problemas con una economía golpeada por el virus, hay un descontento generalizado con las amplias restricciones estatales contra el COVID y su credibilidad se ha visto empañada, ya que incumplió las normas del estado cuando su esposa y él fueron a cenar con otras 10 personas al famoso restaurante French Laundry, sentados a poca distancia y sin mascarilla. Newsom ha repetido a los californianos que se queden en casa y lleven mascarilla.

“Tenemos una oportunidad real, creo, de volver a ganar en el estado”, dijo Patterson.

Pese a su dominante victoria en el estado, Biden no vio replicado el éxito en importantes disputas por la Cámara de Representantes.

En el 25to distrito, al norte de Los Ángeles, el republicano Mike García retuvo su escaño derrotando a la demócrata Christy Smith, con una campaña de apoyo a Trump en un distrito donde los demócratas registrados son mayoría. El expiloto de combate de la Marina, hijo de un inmigrante mexicano, había ganado el puesto en una votación especial tras la renuncia de la exrepresentante demócrata Katie Hill.

En el distrito 21, una zona de tradición demócrata en el Central Valley, el republicano David Valadao, ganadero de vacas lecheras e hijo de inmigrantes portugueses, reconquistó el escaño que había perdido en 2018 ante el demócrata TJ Cox. Valadao había apoyado a Trump, pero también hizo hincapié en que había roto con la Casa Blanca y criticó al gobierno por la separación de familias en la frontera.

Young Kim derrotó al demócrata Gil Cisneros en una revancha en el distrito 39. La candidata republicana, que había sido legisladora estatal, nació en Corea del Sur y creció en Guam.

En el costero distrito 48, de tendencia republicana, la presidenta de la Junta de Supervisores, Michelle Steel, parecía haber salido beneficiada del descontento por las restricciones asociadas al coronavirus, un tema que destacó en su campaña contra el representante demócrata Harley Rouda. Huntington Beach, en el corazón del distrito, ha sido un núcleo de oposición a las medidas.

Steel y Kim se sumaron a Marilyn Strickland, del estado de Washington, como las primeras mujeres coreano-estadounidenses elegidas para el Congreso.

Los demócratas intentaron nacionalizar esas pugnas y asociar esos candidatos a Trump, mientras que los republicanos insistieron en “temas que le interesan más a la gente, que afectan a sus vidas cotidianas”, dijo Sam Oh, que dirigió campañas exitosas para Steel y Kim.

Rose Kapolczynski, que trabajó mucho tiempo como consultora para la senadora Barbara Boxer, reconoció el mérito a los republicanos por encontrar candidatos capaces. En el condado Orange “los votantes vieron un rostro diferente para el Partido Republicano en Steel y Kim”. Y el panorama era diferente al de 2018, cuando Trump no se presentaba y muchos votantes utilizaron sus votos a la Cámara de Representante para enviar un mensaje a la Casa Blanca, contribuyendo a la victoria demócrata.

De cara al futuro, advirtió que otros demócratas en regiones muy divididas podrían ser vulnerables, aunque añadió que las victorias republicanas eran aisladas y la imagen del partido republicano ha salido muy perjudicada.

“Cuando las cosas van mal, se culpa a la gente al mando. Y cuando hay una alternativa creíble, eso ofrece los ingredientes para expulsar a los representantes”, señaló. Sin embargo, “que los republicanos puedan cambiar su imagen a nivel estatal y superar la muy dañina historia que les ha llevado a una derrota tras otra en el estado, eso está por ver”.

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LA CARICATURA DE REINALDO

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