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Situaciones dolorosas, pero es que no hay derecho

Portrait of elderly man with short white hair, wearing face mask for health because have air pollution PM 2.5. Mask for protect virus, coronavirus, bacteria, pollen grains. Health care concept
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Querida y admirada Tía Julia.

  Esperamos con mi familia que se lo hayan pasado bien en las fiestas con las que se despidió ese extraño e insólito 2020 que, de acuerdo a una amiga que cree en las conjunciones planetarias y la posición de la luna, seria uno donde hubo cambios más profundos que el hoyo donde se va metiendo este tipo que para habitar sin pagar alquiler en la Casa Demasiado Blanca le quedan solamente13 días.

  Mi amiga dice que, usando la ciencia de la numerología, si sumamos los dos “2” del 2020 dan “4” y que este agregado al número 13 de los días que le quedan al felón, darían como resultado “17” que la vez sumados dan un numero “8” que representan dos hoyos profundos por donde se iría el Donald. ¿Como la ve? Yo no le entendí mucho, pero me hace sentido, además de que estoy aburrido de sus Trumpas/trampas.

  “Yendo al punto” como decía un dermatólogo que le saca los crecidos de la papada a mi tía, cuando me preguntan como pasamos la noche del nuevo año diría que bien y mal. Es que siempre hay situaciones dolorosas. Sin embargo, digo también que bien porque cenamos temprano pernil con pasteles que hace la señora Tula y que le quedan muy buenos porque son de yuca y el pernil es orgánico. Mi esposo estaba con trompa y de mal genio porque nuestros dos hijos están ahora la mayor parte del tiempo en la casa educándose vía on-line con el colegio y se lo pasan hablando y riéndose con las novias por el celular y ya no tenemos la paz de antes. Es que no hay derecho.

  Así, Samuel y Tony están ahora full-time la casa y por eso nos sentimos confiados la noche víspera del 2021 para dejar a mi pai Leoncio con mis dos hijos y nosotros hacer una visita con mascaritas y desinfectantes al hogar de la mai de Polo, que es el nombre de mi cónyuge al que tuve que convencer porque se quería acostar a las 8 de la noche. Es que no hay derecho y no lo entiendo.

  Finalmente salimos y le dije a los muchachos que cuidaran a mi padre que ya se remonta a los 80 y tiene sus dolencias.

  Ya en la casa de mi suegra lo pasamos muy bien porque había preparado guineítos en escabeche y un asopao que puso a Polo de mejor humor, además del traguito de pitrinche que había importado un sobrino que se las busca desde la Isla del Encanto. Como a las diez y media de la noche sentí la necesidad de llamar a mis hijos para preguntarle cómo estaba mi pai. Tony me dijo que estaban felices viendo una película de James Bond sentados en el sofá, pero que su abuelo de repente se ladeaba hacia el lado izquierdo o hacia el derecho. “El problema lo solucionamos mai pa’rápido porque pusimos al abuelo Leoncio entre Samuel y yo bien apretadito y todo resuelto, pero parece que no le ha gustado la película del Dr. No.”

  Lo que me dijo Tony me dejo preocupada mucho demasiado pensando que mi pai quizás hubiese sufrido un derrame cerebral, se le hubiese subido la presión arterial o la glicemia, o que se le hubiese agudizado un problema en el oído medio que lo tiene medio chavado.

  Acortamos la visita donde mi suegra quien nos sirvió de despedida un coquito con una receta que circula por allá por Aguada que, si solamente la mira un diabético, se le sube la glucosa a 230.

  Llegando a casa, mi pai estaba sentado muy tieso entre mis dos hijos, pero con el entrecejo fruncido como si tuviera coraje y con trompa. Allí mismo le pregunto que como lo había pasado con sus nietos mirando la película de James Bond y me respondió que bien y mal. “Pero porque papa, porque,” le pregunte.

  “Estos muchachos jodones no me dejaban inclinarme ni a la izquierda ni la derecha y por eso no me pude tirar en tres horas ningún gas.”

  Tía, la respuesta de mi pai le produjo a mis hijos manganzones y a Polo un ataque de risa, pero a mí un desconcierto porque se estaban riendo de mi progenitor. Enseguida lo dejé en el baño y reprendí a mis retoños y a mi esposo que no dejaban de reírse.

  ¿Cree usted que fuimos descuidados con mi pai al dejarlo a cargo de dos irresponsables? Ahora me siento culpable. Es que fue una situación dolorosa. 

Sonia

Querida Sonia,

  Gracias por tus buenos deseos y espero que también lo hayas pasado bien, aunque me doy cuenta de que siempre y aunque uno trate lo mejor se presentan situaciones dolorosas y es que no hay derecho.

  Pero vamos primero, antes de entrar a lo de tu pai y lo del que no se quiere ir, con lo de la numerología que de acuerdo a los estudiados es una creencia o tradiciones que pretenden establecer una relación oculta entre los números y los seres vivos y la fuerza física y espiritual. Están los que creen y los que no como es este asunto de aprobar el uso de la marihuana para fines recreacionales en la legislatura de Connecticut.

  Los estudiosos de la Biblia dicen que en ella hay dos números que se destacan continuamente. Uno de ellos es el “7” que significa culminación y perfección, y el otro el 40 que tiene que ver con los días del diluvio lo cual le da un carácter fatídico como son los 40 días de cuarentena, Dios nos libre.

  Con respecto a personajes históricos y basados en sus años de nacimiento, el presidente Joe Biden nació en 1942 y sus números son el “9,” y el “7” del cual como ya hemos hablado, significa excelencia y eficacia. Ahora bien, el “9,” significa idealismo, interés universal, y espiritual, combatir por fines humanitarios y simboliza un grado superior de conciencia con una inmensa capacidad de desplegar amor hacia el prójimo. En la Biblia se le relaciona con paz y paciencia.

  El “8” del cerdo que se va, se relaciona con la búsqueda incansable de la fama y una necesidad imperiosa por lo material y sensual. ¿Viste como es el actual presidente?

  Yendo a lo de las celebraciones, muchas personas que nos han llamado a la Voz han dicho que, aunque hubo confinamiento y enzorramiento, las comidas típicas navideñas, incluido el arroz con gandules, la gandinga, el arroz con dulce y el tembleque, fueron claves para vencer la depresión y la fatiga pandémica.

  Ahora bien, lo que le sucedió a tu progenitor es una muestra de lo poco consientes que son algunas personas acerca de las necesidades del adulto mayor. La incontinencia urinaria y de la otra, la acumulación de gases, los mareos, la subida de la glucosa, la depresión, la tristeza y la soledad deben ser mejor entendidas en esta época de cambios, temor e incertidumbre y en las festividades.

  Tus hijos y tu esposo debieran excusarse y al mismo tiempo leer libros o folletos acerca de la tercera edad que hablan del problema de la memoria, la confusión de fechas y hechos, fantasías, y actos a veces infantiles. Es muy importante que como resoluciones aprendan de enfermedades tales como el Alzheimer, la amnesia, el Parkinson, los problemas digestivos, y lo más importante, el respeto a la dignidad del adulto mayor.

  Hay personas que se olvidan de conversar con los así llamados envejecientes y los ignoran en reuniones sociales o eventos. Esto es muy doloroso y tus hijos si bien estuvieron con tu pai apoyándole por lo de los gases, no le preguntaron que le pasaba y porque estaba de mal humor. La presencia física es importante, pero más lo es el dialogo y darles importancia a las experiencias del que llega a los 80.

  Bueno y para finalizar mi primer consejo del 2021, estoy también contando los días que restan para el miércoles 20 de enero y rogando que tengamos fuerzas y serenidad para enfrentar la Pandemia y recordemos a los que se llevó, además de las necesidades que afectan a millones de familias en nuestra nación. Seamos generosos y donemos alimentos y ropas, dialoguemos con los adultos mayores y confraternicemos los unos con los otros en nuestros vecindarios.

  De Trump despreocúpate porque los que algo piensan y raciocinan en el partido republicano, ya le están dando de codo por esto de la llamada telefónica a las autoridades de Georgia para que hicieran trampa insistiendo en que votaran los muertos y así lograr más votos para mantener el control del senado que ahora es republicano. Es que ya se craqueo y como dicen sus ayudantes, tiene episodios psicóticos donde se cree Napoleón.

Tía Julia

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