Publicidad

Columnistas

“Mi abuelo no entiende la cultura irlandesa y me preocupa”

Share on print
Print
Share on email
Email
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Tía Julia,  

  Ya llega el mes de marzo, dizque de la primavera, pero temo que siga cayendo nieve de arriba para abajo y esto ya me produce alergia, aunque los días son más largos y los rayos del cara de gallo derriten el granizo pa’rapido. Con este mes comienzan las paradas, pero nos sé si este año debido a que alguien bautizó a la pandemia como la jodienda, disfrutaremos de la parada de San Patricio, que, aunque es parada, la observo sentada para no cansarme. El 2020 se postergó como otros desfiles y no se si los gaiteros podrían tocar las gaitas con las mascarillas y hasta ahora no sabemos qué pasará el día de San Patricio, aunque los irlandeses no son abstemios.

  La Paradas nos han gustado siempre, pero como que me ha sido difícil entender el instrumento gaita que suena como si estuvieran estrangulando a un gato.  Lo peor de todo fue que hace dos años mi pai invitó a mi agüelo Guiso que estaba de pasada por Connecticut ya que se dirigía a Florida para sacarse, según él, el frio de los “guesos.”

  Resulta Tía que mi abuelo es de un pueblo cercano a Loiza Aldea donde los tipos se creen bien machos y se hacen llamar los “semilleros,” “sementeros,” “potros” o “bolones.” Cuando en esa oportunidad comenzó el desfile Irlandés, mi agüelo se puso contento al ver a las nenas irlandesas blanquitas con mini falda y levantando las piernas de un modo rítmico y provocativo.

  El problema fue cuando escuchó el sonido estridente de las gaitas y ¡Oh, Dios! vio a unos tipos grandes, colorados y barbones con mirada fiera, pero con unas coquetas faldas plisadas mostrando las piernas peludas. 

  De inmediato agüelo me miró con un rostro agriado y los ojos inyectados en sulfuro con nitrito tolueno, preguntándome encolerizado, ¡pero que carajo esh’ eshto!

  Mas aún, le enturbiaba el alma que la gente aplaudiera con regocijo a los músicos que tocaban las gaitas ante lo cual ágüelo movía la testa de lado a lado y con pena profunda y recóndita repetía. “Y pensar que es cuaresma y a estos no les da vergüenza. Estos son los últimos días.” 

  Tía, aunque yo le expliqué que los gaiteros se vestían así porque es una tradición, no pude convencerle ya que él que estudia y sabe de historia en mi familia es mi primo Jonás, gran declamador de los poemas de Filí Melé y el Rio Grande de Loiza.  Yo sé más de ciencias, astrología, cartomancia y matemáticas.

  “Es que el mundo está mal y se están viendo cosas extrañas como los chamanes que mal pario Trump,” le decía agüelo a mi pai que se moría de la risa ante este lance callejero que, en vez de alegrarle, le puso de mal humor, se enojó y se fue a acostar para leer la historia “Soñar no cuesta mucho” y el caso del candidato eterno de New Haven (¿Newton?) que vive de las donaciones para campañas.

   “Es que estamos toos chavaos con esto del racismo y la poca vergüenza,” escuché que murmuraba repitiendo “miren que machos con faldas, &^%@#.”

  Como usted puede ver, las generaciones cambian y a pesar de que estamos en la tercera década del siglo XXI, pensamos distinto y la gente mayor a veces se sorprende hasta un punto que yo no creía. A todo esto, mi pai se sigue riendo de mí porque me mortifico con el mal humor de agueli y me recomendó que apenas según dijo el gobernador autoricen los espectáculos; lo llevara a otros eventos como los que se daban en Kasona los jueves por la noche en Hartford para que escuché música de montaña adentro con Joe Díaz, además de los sonidos armoniosos de “Los Fotutos del Altiplano.”

  Deseo fervientemente saber su opinión para ayudar y orientar a mi agueli para que entienda la cultura de los irlandeses y otras antes de que se enoje y no quiera volver más a Connecticut.  Es que yo lo quiero mucho y mi pai también.

Carlina Padilla, la Única

Respuesta,

  Mira Carlina.  Yo no sé si tu apellido es Única o te las estás echando para hacerte famosa a través de mi modesta columna lo cual no me molesta ya que estamos para servir al pueblo. 

  Me parece curioso que tu abuelo no haya visto nunca o quizás no se haya fijado en el atuendo que usan los irlandeses y sus instrumentos llamados gaitas. Acuérdate que en Puerto Rico hay muchos apellidos Murphy, Anderson, Doran, Martis, y Solivan, muy distintos a Ortiz, Pérez o González.

  Primeramente y para comenzar con algo como decía un charlatán que decía que era Principal de una escuela Charter; lo que llamas faldas se denominan en ingles “kilt.” Así lo he leído cuando me aburro de escuchar los tortuosos planes de Trump para postularse a la presidencia en el 2024 y seguir robando. Trumpetilla espepita incoherencias e ininteligibles para nosotros pero que entienden muy bien los miembros del KKK, los terroristas y los neo nazis.

  Este ropaje no tiene nada que ver con la falda o pollera femenina ya que aunque no lo creas, en el pasado, previo al uso de los Jeans; los guerreros celtas y los mal llamados por parte de los imperialistas romanos, “bárbaros;” utilizaban unas túnicas que semejaban vestidos, pero que les facilitaban los movimientos en los campos de batalla, caminar largas distancias, atravesar ríos, escalar montañas, cogerse a golpes, lanzazos, espadazos, zancadillas, chavetazos, peñascazos, flechazos, patadas, puños, gaznatadas, escupos y garrotazos por doquier.

  De este modo, los miembros de los clanes escoceses que habitaban en las elevadas, brumosas y gélidas montañas del Norte de Inglaterra; usaban este atuendo además de unas capas como las de Drácula para soportar el frio; y dicen que desde allí viene la tradición. 

  Es bueno también recordar que las túnicas ya las utilizaban los romanos y era la indumentaria en Grecia.  Mucho más tarde en la civilización occidental se introduce el pantalón que también tiene su historia. Como dato curioso, el uso del pantalón se hizo obligatorio en Rusia cuando Pedro el Grande determinó en 1710, que todos los hombres debían usar pantalones y que únicamente serian permitidas las túnicas a los clérigos ortodoxos y campesinos. ¿Cómo la ves?

  Por otra parte, se ha descubierto que, a diferencia de la antiquísima túnica, esta ropa que se extiende desde la cintura hasta los tobillos cubriendo separadamente las piernas y que llamamos pantalón o en inglés Trousers, se ha encontrado en restos humanos en Xinjiang, China provenientes de un periodo histórico que se inició en el siglo 13 antes de Cristo, es decir hace mucho tiempo atrás cuando los chinos ya eran los que llevaban los pantalones en la casa.

  Con respecto al interesante instrumento llamado gaita, este conjunto de flautas que se activan a través del aire que el ejecutante ha depositado soplando en una bolsa de cuero que aprieta con el brazo; tiene antecedentes no solamente en Escocia desde donde se despliega a Irlanda; sino que se han visto dibujos que las representan en cerámicas hititas creadas mil años antes de Cristo.  También las utilizaban los músicos griegos y eran además conocidas en Roma bajo el nombre de tibia utriculares.

  Se sabe de versiones de este instrumento en Turquía, el Cáucaso, Golfo Pérsico, y en el norte de África.  Las gaitas se utilizaron por primera vez para animar a los guerreros en la batalla de Pinkic Cleugh en 1547 reemplazando a la trompeta que al igual que el instrumento clarín, elevaban el furor bélico de los guerreros. La utilización de las gaitas en los campos de batalla se popularizó en la primera y segunda guerra mundial. Por ahora no sabemos si continuará en la tercera que está comenzando en Siria.

  Comunícale esta información a tu “ágüelo” para que entienda las diferencias culturales y las etapas en el desarrollo de las vestimentas en la historia. Finalmente, y deseando que Don Guiso lo pase bien en Connecticut celebrando la Cuaresma y los rituales de Semana Santa, te dejo con un antiguo adagio español que dice “el hábito no hace al monje.”            

  Tu tía que los quiere mucho demasiado.

Julia.

Comentarios a los Consejos de la Tia Julia. Mi esposo tiene los pies muy grandes al extremo que cuando se desmaya hay que empujarlo para que caiga. Cuando usa chancletas para ir a la playa los niños se asustan y le gritan Big foot. A pesar de este defecto ya que mide solamente 5.5, yo lo quiero mucho porque me atiende muy bien. Greta de Willimantic.

VEA MAS CLASIFICADOS

LA CARICATURA DE REINALDO

Te puede interesar Noticias Relacionadas

La Voz Hispana TV

Scroll to Top