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AP Explica: La accidentada relación de Moscú con la OTAN

ARCHIVO - El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, alza su copa para brindar con el presidente de Rusia, Boris Yeltsin, en una cena en el Salón de las Facetas, el 10 de mayo de 1995. Ocupado con las crisis políticas y económicas que siguieron al colapso en 1991 de la Unión Soviética, el presidente Yeltsin prestó poca atención a la inclusión de Polonia, Hungría y República Checa en la OTAN en 1999. (AP Foto/Alexander Zemlianichenko, Archivo)
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MOSCÚ (AP) — Un despliegue militar ruso cerca de Ucrania ha despertado el temor en Kiev y Occidente a que Rusia pueda invadir a su vecino.

Las tensiones sobre Ucrania se producen después de que las relaciones entre Rusia y la OTAN volvieran a tocar fondo, en contraste con la situación de hace unos años, cuando el presidente de Rusia, Vladimir Putin, planteó incluso que su país se sumara a la alianza militar.

A continuación, un vistazo a los lazos entre Rusia y la OTAN:

GUERRA FRÍA Y EL COLAPSO DEL COMUNISMO

Durante décadas en la Guerra Fría, la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia en Europa Central y Oriental estuvieron inmersos en un tenso pulso con la OTAN.

Esa confrontación remitió en la década de 1980, cuando el líder soviético Mijaíl Gorbachov reformó la Unión Soviética y fomentó reformas democráticas en los países del bloque del este. Gorbachov no intentó evitar el colapso de los regímenes comunistas en esos países aliados, y aceptó con rapidez la reunificación de Alemania tras la caída del Muro de Berlín en 1989.

Durante las conversaciones de la reunificación alemana, Gorbachov recibió promesas de Occidente de que la OTAN no se expandiría hacia el este, pero él nunca documentó esas promesas verbales.

Ocupado con las crisis económicas y políticas que siguieron al colapso de la Unión Soviética en 1991, el presidente de Rusia Boris Yeltsin prestó poca atención cuando Polonia, Hungría y República Checa se unieron a la OTAN en 1999.

Ese mismo año, la campaña aérea de la OTAN contra lo que ahora es Serbia, aliado de Rusia, supuso la primera gran disputa entre Moscú y la alianza militar desde el colapso de la URSS.

PUTIN ENTRA CON UN BREVE DESHIELO

Después de que Putin sucediera a Yeltsin en 2000, se movió deprisa para mejorar las relaciones con Occidente, e incluso tanteó el terreno para una posible incorporación de Rusia a la OTAN.

Lord George Robertson, que fue secretario general de la OTAN entre 1999 y 2004, recordó hace poco cómo Putin le preguntó cuándo iba invitar a Rusia la alianza, y cómo se ofendió cuando Robertson respondió que Moscú tendría que solicitar la membresía como cualquier otro candidato.

Putin dijo más tarde que la OTAN no estaba dispuesta a aceptar a Rusia porque Occidente temía su poder y su actitud independiente.

Mientras tanteaba la posible membresía a la OTAN, Putin también maniobró para estrechar los lazos políticos y de seguridad con Washington y sus aliados.

Tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, Putin fue el primer mandatario extranjero en llamar al entonces presidente George W. Bush y ofrecerle asistencia. Recibió de buen grado el despliegue militar de Estados Unidos en bases en antiguas repúblicas soviéticas en Asia Central por la guerra en Afganistán. En otro gesto cordial, Putin cerró bases de la era soviética en Cuba y Vietnam.

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