August 17, 2022 4:19 am

Persiste el racismo en las fuerzas armadas de EEUU

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Para Stephanie Davis, una mujer de origen humilde, las fuerzas armadas representaban la oportunidad de vivir el sueño americano y de ser tratada igual que los demás.

Se incorporó a la Fuerza Aérea en 1988 y fue escalando, hasta llegar a ser cirujana de a bordo, comandante de la unidad de médicos de a bordo de la base de Fairchild y teniente coronel.

Para muchos de sus compañeros de armas, sin embargo, solo era una mujer de raza negra. Para otros era una “angry black woman”, una mujer negra irritable. Una expresión con un marcado trasfondo racista.

Subalternos blancos a menudo se negaron a hacerle el saludo militar de rigor y también le hicieron comentarios racistas, según afirma.

“Cuando los negros, y las minorías en general, experimentamos por primera vez el racismo en las fuerzas armadas, nos toma por sorpresa”, expresó Davis. “Nos dicen que es un ámbito en el que todos somos iguales y que podemos llegar a la cima en base a nuestros méritos”.

En entrevistas con la Associated Press, soldados y oficiales en actividad y retirados de casi todas las fuerzas describieron una cultura racista y discriminatoria que se niega a desaparecer a pesar de los esfuerzos por erradicarla.

La AP comprobó que el sistema legal militar no tiene una categoría específica para la discriminación, lo que hace que resulte difícil determinar el alcance de estos comportamientos.

El Departamento de Defensa, por otro lado, no tiene forma de determinar cuántos efectivos fueron expulsados de las fuerzas armadas por sus puntos de vista extremistas, a pesar de sus reiteradas promesas de erradicarlos. Se comprobó que más de 20 personas detenidas por la toma del Congreso del 6 de enero tenían lazos con los militares.

La AP descubrió asimismo que el Código Uniforme de Justicia Militar no lidia adecuadamente con los incidentes de discriminación y que los soldados de grupos minoritarios generalmente son juzgados por efectivos blancos en las cortes marciales, lo que según algunos expertos da lugar a castigos más severos.

La discriminación racial no afecta solo a los soldados. Todos los años surgen denuncias radicadas por personal civil de unidades militares que también se siente discriminado, de acuerdo con un análisis que hizo la AP de información recabada por la Comisión de Igualdad de Oportunidades Laborales.

En febrero, Lloyd J. Austin III, un exgeneral del ejército que hoy es secretario de defensa —la primera persona de raza negra que ocupa esa cartera— ordenó a los comandantes y supervisores que se tomasen un día para analizar el extremismo en sus filas.

El Southern Poverty Law Center le envió una carta a Austin luego de esa orden, elogiando su medida, pero destacando al mismo tiempo la necesidad de actuar de inmediato para eliminar el racismo sistémico.

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