El empleo es una variable de vital importancia en cualquier economía en el mundo; porque funge como el motor principal del crecimiento económico a través de la producción de bienes y servicios, e impulsa el consumo al proporcionar ingresos a los hogares. Un nivel alto de empleo conlleva a reducir la pobreza, la desigualdad y estimula la demanda interna. En tanto que la tasa de empleo es un indicador clave de la salud del mercado laboral y la capacidad de producción de un país. El dato del pasado mes de enero respecto a esta variable resultó ser de gran preocupación, por la pérdida abrupta de puestos de trabajo en la economía estadounidense; que es materia del presente.
El primer mes del presente año; ha sufrido una gran caída del empleo de acuerdo con el informe publicado por la firma Challenger, Gray & Christmas que es uno de los barómetros más seguidos sobre recortes del empleo en el país. En el mencionado informe se da a conocer que se destruyeron 108 435 puestos de trabajo. La cifra significa el nivel de despidos más alto desde 2009 y el peor dato en 17 años; así como equivale a un aumento del 205 % en los despidos anunciados con respecto al mes de diciembre del año pasado. La publicación se ha dado en un contexto de máxima incertidumbre sobre la política monetaria, con Donald Trump presionando para acelerar los recortes de tipos y con Kevin Warsh perfilándose para asumir la presidencia de la Reserva Federal. Además llega tras meses de endurecimiento monetario, una inflación que se resiste y una tendencia masiva a invertir en inteligencia artificial; que según algunos analistas ha comenzado a mostrar sus primeras grietas. A más de las fuertes caídas en el sector tecnología, desplome del bitcoin, la plata y el oro.
Posiblemente nos estemos preguntando ¿cuál o cuáles son las causas para que hayan desembocado en esta preocupante situación? Cuando al menos podemos responder a esta interrogante en dos dimensiones que son bastante claras en este contexto. Una de ellas son las políticas monetarias restrictivas que han terminado por filtrarse al empleo; afectado al crédito, la inversión y la confianza empresarial; y la otra causa es “la incertidumbre y las consecuencias de las políticas radicales implementadas por el Gobierno de Trump, en particular en materia de aranceles e inmigración, que han afectado considerablemente los planes de contratación”; apuntaba Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, y que por su parte “las empresas han invertido en probar tecnologías como la inteligencia artificial”, añadió.
Aunque muy bien sabemos que el informe Challenger no es un dato oficial; pero el mensaje que envía al mercado es claro: se rompe la narrativa de un mercado laboral “inquebrantable” y el ciclo de endurecimiento ya está pesando sobre la economía real. Al destruirse el empleo, lo que se tendrá como consecuencia es un reducción del consumo (motor de la economía de USA), presiona a la baja la demanda interna y alimenta el miedo a que Estados Unidos entre en una fase de crecimiento débil o en una recesión técnica en el primer semestre del año 2026; como lo hace notar el portal negocios.com.
En el informe se contempla que las empresas estadounidenses anunciaron planes de contratación de apenas 5306 trabajadores; constituyéndose en la cifra más baja registrada para un mes de enero desde el año 2009; y por arrastre el número de solicitudes de subsidio por desempleo se incrementó sustancialmente por primera vez. La estimación data de 231 000 solicitudes presentadas por desempleo durante la semana que terminó el 31 de enero; un aumento de 22 000 solicitudes respecto de la semana anterior; de acuerdo a datos oficiales del Departamento de Trabajo.
Es válido mencionar que cercanamente el 40 % de los anuncios de despidos de enero se pueden vincular a dos empresas: Amazon y UPS, que adelantaron planes para recortar 16 000 y 30 000 empleos, respectivamente. Y que los anuncios de despidos del mes pasado se limitaron a cinco sectores: transporte, tecnología, atención médica y productos sanitarios, química y finanzas, según el informe; como también menciona que las principales razones citadas para los recortes previstos para el mes fueron la pérdida de contratos (30 784), seguida de las condiciones económicas y del mercado (28 392), la reestructuración (20 044) o los cierres (12 738). La inteligencia artificial se atribuyó a 7 624 recortes y los aranceles a 294.
Este escenario nos indica el inicio de un año complicado en el mercado laboral. Estaremos pendientes sobre tan fundamental sector de la economía de Estados Unidos en lo que va este 2026.