El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) reanudó el miércoles el programa Global Entry, poco más de dos semanas después de que suspendiera el servicio para los viajeros debido al cierre parcial del gobierno.
Global Entry permite que viajeros preaprobados y de bajo riesgo utilicen quioscos de trámite acelerado —a cambio de una tarifa— al ingresar a Estados Unidos desde el extranjero, lo que les ahorra tiempo en aeropuertos y otros puntos de entrada.
Funcionarios de Seguridad Nacional señalaron inicialmente, al anunciar la medida el 22 de febrero, que el programa permanecería suspendido mientras siguiera vigente el cierre parcial.
El departamento reasignó a trabajadores de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos que atendían el programa Global Entry para que procesaran a todos los demás viajeros que llegaban al país.
Los viajeros enfrentaron largas filas de seguridad el fin de semana pasado en algunos aeropuertos de Estados Unidos, lo que avivó la preocupación por cómo el cierre del gobierno afectará la ajetreada temporada de viajes de primavera.
El cierre comenzó el 14 de febrero, después de que los demócratas y la Casa Blanca no lograran alcanzar un acuerdo sobre la legislación para financiar al Departamento de Seguridad Nacional. Los demócratas quieren cambios en las operaciones migratorias, que son un elemento central en la campaña de deportación del presidente Donald Trump.
Los problemas ocurridos en el cierre más reciente han renovado la atención sobre las formas de evitar que las operaciones de seguridad aeroportuaria se ralenticen durante los estancamientos políticos, entre ellas, permitir que más aeropuertos subcontraten los controles de seguridad, manteniendo la supervisión de la Administración de Seguridad en el Transporte.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.