Este individuo de 29 años ya bajo custodia policial es acusado de cometer el delito de abuso sexual cuya víctima fue un menor de tres años. La agresión la cometió en el BrightPath Avon Early Learning and Child Care Center, de propiedad y administrada por la empresa Educational Play Care LTD y Busy Bees US Holding Limited. Este programa esta localizado en el número 144 de Simsbury Road en Avon.
Estas instituciones están siendo demandadas por el abogado de la práctica legal “Kenny, O’Keefe & Usseglio.”
De acuerdo a lo investigado el menor de solamente tres años asistía al programa BrightPat’s y allí Jan Carlos Berrios-Otero, residente en Avon y empleado de esta empresa cometió abusos y asaltos sexuales al menor incluido manoseos íntimos produciéndole lesiones que podrían alterar su vida de adulto.
El abogado O’Keefe expresó que “este tipo de asaltos sexuales no debieran haber ocurrido especialmente en un lugar donde los padres de los menores piensan que sus hijos están seguros, protegidos y nutridos.” En la demanda se expresa que el Centro de Cuido de Niños cometió una grave falla por no supervisar de un modo apropiado, salvaguardar y proteger al niño bajo su protección.
La familia de la víctima está buscando la restitución por los daños por la suma de $15,000 dólares entre otras solicitudes compensatorias hechas a través de su abogado.
El abusador, Berrios-Otero es acusado de asalto sexual en cuarto grado de gravedad además del riesgo de herir a un menor de tres años.
Neil Dryfe, jefe de la Policía de Avon dijo que su entidad ha recibido más reclamos de parte de otras familias después de que el depravado fuera arrestado. Se informó que se han agregado al historial criminal de este sujeto otras acusaciones y la policía continúa investigando la acusación inicial dada a conocer el lunes 30 de marzo de este año.
“Desde esta fecha hemos recibido más llamadas y denuncias que requieren otras indagaciones acerca de la conducta de Berrios-Otero,” dijo el jefe Dryfe.
El alegado abuso tuvo lugar por al menos 50 minutos, tiempo en el cual los niños tomaban su siesta. El acusado fue visto el 30 de marzo a través del sistema de vigilancia digital manoseando los genitales del niño debajo de su cubierta cuando estaba acostado en un rincón del salón de clases entre el escritorio de la maestra y un estante de libros lo cual permitía privacidad con el resto del salón. Se desconoce quien lo colocó en ese lugar alejado de la mirada de otras maestras o adultos.
Ese día, los padres de la víctima notaron que los genitales de la creatura se veían hinchados y rasguñados y cuando le preguntaron a la víctima que había sucedido este dijo “Mr. John lo hizo.” Este era el nombre con el cual este sujeto era conocido por los maestros y los niños a su cargo.
El video revisado por la policía mostraba una filmación de 47 minutos durante la cual se vio a Berrios-Otero con sus manos debajo de la frisa utilizada para cubrir el cuerpo de la víctima. En un momento dado sacó de su bolsillo el teléfono celular y lo mantuvo debajo de la cobija. Luego sacó el celular, lo observó y volvió a ponerlo debajo de la frazada que cubría al menor.
Durante el abuso, este sujeto según la grabación besó y acarició otras partes del cuerpecito del niño. En otras secciones de la grabación, la policía informó que el depravado obligó al niño a tenderse sobre el estómago y comenzó a hacerle masajes inapropiados.
Los padres del menor no permitieron que el niñito fuese entrevistado por expertos forenses porque según ellos, habría sido como “revivir el horrible trauma del abuso” y prefirieron llevar a su hijo un médico pediatra para que este examinara las heridas que sufrió a manos del abusador.
Los abogados están solicitando que otros padres cuyos hijos asisten o asistieron al Centro de Cuido y Educación hablen con sus hijos acerca de posibles tropelías cometidas por Berrios-Otero y que se comuniquen de inmediato con el teléfono 860-409-4230.
Este sujeto continúa bajo custodia policial mientras que los abogados de la poderosa compañía educacional se quejaron de no haber recibido ninguna información acerca de éste u otros casos y que por lo tanto “el arresto no significa evidencia.”
Mujer acusada de secuestrar y cortar dos dedos de la victima
Aliya Mayo de 37 años decidió no declararse de culpable o inocente de las acusaciones de secuestrar a una víctima y cortarle dos dedos de las manos.
En la actualidad Mayo enfrenta las acusaciones de secuestro en primer grado, conspirar para cometer un secuestro en primer grado, crueldad intencional a personas y conspiración para cometer actos crueles y sanguinarios.
De acuerdo a los informes policiales efectivos de la policía fueron llamados el 4 de septiembre, 2024, a una casa situada en la calle Clark de la ciudad capital porque a alguien le habían cortado dos dedos y estaba el salón de emergencia del Hospital Saint Francis con traumas en la cabeza.
Sus dedos índices habían sido severamente mutilados y tuvieron que ser amputados. La afectada también había sufrido fuertes golpes de la cabeza.
En un comienzo la víctima fue incapaz de relatar lo ocurrido pero una vez que recibió atención medida fue capaz de identificar a la agresora como una mujer llamada Leya quien estaba acompañada por otras personas. Todas ellas le atacaron en la calle Clark de la ciudad capital dos de sus dedos habían sido rebanados con algo semejante a una tijera de podar árboles.
Llegando al lugar de los hechos los detectives encontraron huellas de sangre y joyas en el patio de entrada, múltiples tarjetas de crédito con el nombre de la víctima y el estuche de un teléfono celular.
La policía fue capaz de recobrar el video del área e identificar varios vehículos, a las personas involucradas en el delito y a la víctima. Ya con la capacidad de hablar esta dijo que trabajaba limpiando automóviles y que había robado una tarjeta de crédito. Este hecho habría ocasionado el secuestro de la víctima quien al parecer como una forma de castigo sufrió golpes y dos de sus dedos cortados. “Este es un caso donde civiles toman la justicia en sus propias manos llegando a increíbles e inaceptables extremos como los sufrido por la víctima,” dijo uno de los funcionarios.
La líder de este caso extrajudicial fue reconocida deberá enfrentar a la justicia el próximo 27 de abril.
Autoridades militares impiden a Trump acceso a teclado para responder o iniciar bombardeos nucleares
En medio del craso error del presidente y de sus asesores militares iniciando una ataque por sorpresa a Irán, los expertos en armas atómicas están impidiendo al presidente el acceso al activarlas.
Ya en su primera presidencia, Donald John Trump trató de activar bombas nucleares en contra de China, pero generales conocedores de las consecuencias no cumplieron esta inaudita orden. El presidente intentó acusarlos de insubordinación y penas de muerte, pero el asunto quedó olvidado para tranquilidad de la humanidad. Ahora refiriéndose a Irán, el presidente ha dicho que destruirá con bombas atómicas a esa civilización, cuestión altamente polémica y peligrosa.