BOGOTÁ (AP) — El gobierno colombiano anunció el jueves que iniciará las gestiones diplomáticas para concretar con la secretaría de Estado de los Estados Unidos la fecha y agenda para el encuentro entre el presidente Gustavo Petro y su par estadounidense Donald Trump, luego de la tensión generada por la advertencia del líder norteamericano sobre una eventual acción militar en la nación andina.
La posibilidad de que los mandatarios se reúnan en Washington se dio el miércoles tras un giro inesperado luego de un diálogo telefónico entre Trump con Petro y la invitación formulada al mandatario colombiano para que visite la Casa Blanca.
“Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido”, publicó Trump en redes sociales. “Agradezco su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro cercano”.
La llamada ocurrió poco antes de una multitudinaria marcha convocada por el presidente colombiano para la defensa de la soberanía nacional y en la que Petro admitió que debió cambiar el “duro discurso” que había preparado.
El jueves en un mensaje de X, Petro escribió que “sé que el presidente Trump no está de acuerdo conmigo, pero es más conveniente empezar un diálogo al respecto, que dirimirlo en campos de batalla”.
“Ahora hay que ver las consecuencias del restablecimiento de la conversación diplomática”, agregó el mandatario sudamericano.
La canciller colombiana Rosa Villavicencio anunció en una rueda de prensa que “hoy mismo mandaremos la nota” diplomática con el fin de encontrar una fecha y coordinar una agenda con la Secretaría de Estado de los Estados Unidos.
Villavicencio admitió que la normalización de la relación bilateral será una “senda larga y compleja”, pero se mostró confiada de que con “el respeto, el pragmatismo y la identificación de intereses compartidos llegaremos a buen puerto”.
En cuanto a las aspiraciones concretas la canciller espera que el diálogo “lleve a una reconsideración de decisiones y medidas punitivas pasadas como la descertificación de Colombia”, lo que fue una reprimenda de Estados Unidos ante la política antinarcóticos de Colombia que ha cuestionado.
Sobre los entretelones de la llamada, Villavicencio comentó que se consiguió tras al menos cuatro meses de gestiones y conversaciones sobre la necesidad de desescalar la tensión entre ambos países.
El malestar del oficialismo colombiano con Washington se profundizó tras la incursión militar en Venezuela del sábado que terminó con la detención del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa. Luego Trump arremetió contra Petro, al que acusó de tener “fábricas de cocaína” en el país andino.
Consultado por periodistas si podría ordenar una operación similar contra Colombia, Trump respondió: “Me suena bien”. Además, calificó a Petro como un “hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos” y avisó que “no va a hacerlo por mucho tiempo”.
Las acusaciones y advertencias fueron rechazadas por el presidente colombiano que defendió su gestión en la lucha contra el narcotráfico.