La economía por naturaleza tiene un dinamismo vertiginoso, casi tan igual como la velocidad del tiempo. Apenas nos aproximamos a despedir el primer mes de este nuevo año y no es sorpresa que contemos con información de variables económicas sustanciales; que van marcando la senda de la primera economía del planeta. La confianza del consumidor ha repuntado y alcanza su máximo después de cinco meses consecutivos que llevaba sin sobreponerse. En nuestra presente edición evaluamos algunos pormenores de ésta que coadyuvarán a su comprensión y la significancia de la misma dentro de una economía de gran magnitud.
La confianza del consumidor es un indicador mensual, elaborado tanto por el Índice de Confianza del Consumidor (CCI) The Conference Board y por el Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan (MCSI); que varían en su puntuación de valoración entre ambas instituciones. El indicador en mención mide el optimismo o el pesimismo de los hogares sobre la salud económica actual y futura, su situación financiera personal, así como las expectativas del empleo. Recoge los datos a través de encuestas, siendo un aspecto predictivo clave del gasto, que en la economía de Estados Unidos representa la mayor parte del Producto Interior Bruto (PIB).
The Conference Board encuesta a 5000 hogares y los resultados los tabula en un índice, en el que un valor superior a 100 indica confianza alta (optimismo), y por debajo de 100 indica pesimismo. Su publicación es mensual, usualmente el último martes de cada mes (+plus500). Por su parte la Universidad de Michigan encuesta a 500 hogares; y el informe se publica en una versión preliminar a mediados de mes y en una versión final al concluir el mes (Forex.com). Un valor superior a los 50 puntos indica optimismo y por debajo, pesimismo.
Es importante porque proporciona información valiosa sobre el estado de la economía. Una alta confianza sugiere un aumento del consumo, es decir mayor gasto y por ende mayor crecimiento económico, mientras que una baja confianza suele vaticinar un menor gasto, ahorro y posible recesión. Los mercados financieros y las empresas utilizan estos datos para ajustar la producción y las proyecciones de ventas.
El MCSI final de enero ha logrado un importante incremento de 3,5 puntos en relación al mes anterior; colocándose en 56,4 que ha superado su lectura preliminar. Hay que señalar también que el dato obtenido logró superar todas las estimaciones de una encuesta de la reconocida empresa global en información financiera Bloomberg, que realiza a economistas; así como del portal financiero investing.com que esperaba que el ICC se ubicara tan sólo en 54 puntos. No obstante, el sentimiento nacional se sitúa más de un 20% inferior o por debajo al dato del año pasado; por el hecho de que los consumidores continúan reportando presiones sobre su poder adquisitivo derivadas de los altos precios y la perspectiva de un debilitamiento del mercado laboral.
Dentro de los puntos clave obtenidos en la encuesta tenemos: Índice de sentimiento: 56,4 puntos; índice de condiciones actuales: 55,4 puntos; índice de expectativas de los consumidores: 57 puntos; y además las expectativas de inflación a 1 año: 4,0% – 4,2% y a 5 años: 3,3% – 3,4%. Este repunte se debe a factores como una mejora en los ingresos, la edad, la educación, la afiliación política y la disminución de los aranceles durante los últimos cinco meses.
Es valioso destacar que pese al contexto de altos precios que aquejan a los consumidores estadounidenses; el factor gasto ha evidenciado resistencia y así ha contribuido a impulsar la economía del país; y también se prevé que los reembolsos de impuestos que se realizan a muchas familias del país puedan ayudar a aliviar al menos en parte la ansiedad existente sobre sus finanzas.
El índice tratado es un termómetro vital para medir el estado de ánimo de los consumidores, que facilita a los tomadores de decisiones anticipar la dirección de la economía estadounidense basándose en la confianza de sus ciudadanos. Iniciar el año con un dato que ha repuntado en su primer mes; nos da indicios de que posiblemente tengamos un mejor año en lo que a materia económica se refiere y “ojalá” fuese así por el bien de todos quienes vivimos dentro de las fronteras de esta gran nación.