Este sujeto de 52 años con residencia habitual en Bridgeport fue sentenciado a cumplir una pena en prisión federal por ser parte de un grupo que traficaba drogas en el suroeste de Connecticut.
A los cuatro años tras las rejas Willis deberá cumplir cuatro años adicionales de libertad supervisada. Esta sentencia fue dictada por el Juez Michahel P. Shea del Distrito Federal en Hartford.
El pasado 10 de octubre, Wills se había declarado culpable de conspirar para poseer y distribuir profusamente cocaína. El Departamento de la Policía de Stamford y agencias federales se habían enterado de que un sujeto llamado Rodney Canada era el líder del tráfico de grandes cantidades de fentanilo, heroína, y de cocaína crac en Stamford y el suroeste de Connecticut.
Ya en 2024, los investigadores con autorización de la Corte intervinieron comunicaciones entre Canada y otros malhechores descubriendo que éste y cómplices orquestaban la distribución de drogas. Los agentes de la ley interceptaron 5,000 mensaje de texto a través de los cuales Canada organizaba la distribución con la participación de Willis que ha sido la evidencia del exhaustivo trabajo ilegal de este delincuente.
De acuerdo a las autoridades, Wills que vivía en Darien, era un hombre de confianza de Canada y traficaba principalmente cocaína, pero también administraba el pago en dinero a los distribuidores del narcótico actuando como un intermediario de confianza entre Canada y otros vendedores de drogas.
Canada y otros miembros de la organización fueron arrestados el 14 de mayo de 2024 y los investigadores pudieron allanar residencias y bodegas en Stamford, Norwalk, Bridgeport y Darien donde hallaron tres kilos de cocaína, 400 gramos de fentanilo sin procesar, 500 bolsitas con este droga, cinco armas de fuego, chalecos antibalas y siete vehículos.
De acuerdo a las autoridades policiales Willis era un pájaro de cuenta con una amplia historia criminal con diversas acusaciones relacionadas con el trafico de narcóticos. Ya en marzo del 2014 había sido sentenciado a 48 meses en prisión.
Actualmente se encuentra en libertad con una fianza asignada de $150,000 dólares y deberá reportarse a prisión el 24 de abril. Canada también se declaró culpable y fue sentenciado a 110 meses en prisión pena que cumple desde el 15 de diciembre de 2025.
Michael Miller acusado nuevamente de asalto sexual a menores
Este delincuente de 60 años de edad con domicilio habitual en Waterbury es acusado de asaltar por lo menos en diez ocasiones a una menor de 15 años a la cual engatusaba regalándole un teléfono celular, ropas y sortijas.
Miller ya había sido arrestado en 1985 por delitos similares y salió de la cárcel en 1990.
Por el reciente delito, el depravado es acusado de asalto sexual en segundo grado, riesgo de herir a una menor de edad, contacto inapropiado y falaz con una menor de edad y no haberse registrado en Connecticut como abusador sexual. Cuando compareció en Corte se le ha asignó una fianza de $750,000 dólares.
El 21 de octubre, 2025, la madre de la menor presentó una denuncia en el Departamento de la Policía de Waterbury informando que su hija había sido obligada a tener relaciones sexuales con Miller al menos 10 ocasiones en actos que ocurrieron en el vehículo de Miller y en su residencia adonde había llevado a la niña.
El depravado la amenazó con asesinarla si es que le denunciaba por sus actos sexuales ilícitos en contra de la menor a cambio de alimentos, teléfonos celulares, ropa y joyas. Si lo denunciaba a las autoridades, Miller la amenazaba con quitarle los “regalos.”
El depravado era ya conocido en los medios judiciales porque en cinco oportunidades entre los años 1985 y 2020 provocó disturbios en el área donde vivía que fueron denunciadas a la policía por sus vecinos.
Steven Jones falleció de nueve tiros usados por un policía
Este caso policial tiene que ver con Jones de 55 años fallecido por herida de balas en el Hospital Saint Francis este recién pasado martes a las 3:03 de la tarde. Se le había ingresado en estado crítico al Hospital.
La victima estaba afectada por problemas mentales y mientras sufría una aguda crisis perdió el control en su residencia desde la cual sus familiares llamaron al teléfono de emergencia 911. Jones tenia un cuchillo, se había hecho daño y confrontó a los agentes de la ley que acudieron al llamado de emergencia de la familia que reside en el 990 de la avenida Capitol en Hartford.
La familia también había llamado al número 211 porque a Jones se le habían agotado los medicamentos que neutralizaban sus agudos síntomas sicóticos.
Durante la aguda crisis, Jones se enfrentó a los agentes de la ley después de que uno de sus hijos trató de controlarlo físicamente pero no logró tranquilizarlo. Los policías trataron de evitar la confrontación, retrocediendo a la vía pública seguidos por Jones que esgrimía de un modo amenazante el arma corto punzante.
En medio del incidente, uno de los policías disparó a Jones quien cayó malherido por varios impactos de tiros y fue trasladado al servicio de emergencia del Hospital de Saint Francis en Hartford donde falleció debido a la gravedad de las heridas en el tórax.
Jones recibía servicios de salud mental en el Capitol Region Mental Health Center donde había sido evaluado y recibía servicios y recetas para el medicamento.
Según el teniente Aaron Bossvent el caso es investigado por agentes especiales de la policía y el autor de los disparos esta fuera de servicio con permiso administrativo.
Este lamentable caso ha recibido airadas reacciones de parte de la familia y activistas preocupados por el uso y abuso de armas mortales por parte de la policía. Se alega que no se utilizaron de un modo efectivo aparatos para controlar la conducta de la victima y la familia ha presentado una demanda legal por la muerte de Jones que es padre de cinco hijos y cuya esposa tiene 26 años.
Se ha sumado a las protestas una coalición de organizaciones que abogan por victimas afectadas por acciones violentas de los agentes de la ley quienes llevaron a cabo una protesta y conferencia de prensa el pasado domingo en el Capitolio Estatal que exige transparencia de las autoridades para que expliquen este lamentable episodio.
Algunos de la decena de grupos se denominan BLM860, New Britain Racial Justice, Muslim Justice Center, Power UPCT, CT Palestina Solidos Coalition, y el Kamara Cultural Corner.