La Encrucijada de los $10,000
Personajes:
- Ricardo (El Decidido): Dueño de tres salones, pragmático, proyecta autoconfianza.
- Elena (La Indecisa): Estilista técnica de alto nivel, perfeccionista, teme al riesgo.
- Sergio (El curioso): Observador eterno, siempre busca el “pero”, lleva años “analizando” el mercado.
Sergio (El curioso): (Mirando el folleto) Otra vez Belén Canales con sus $10,000. Me parece que se les fue la mano. En YouTube hay tutoriales de química capilar que te dicen básicamente lo mismo por cero pesos. Yo voy a esperar a que baje de precio o a que alguien filtre el contenido.
Elena (Indecisa): No lo sé, Sergio… YouTube no te da una certificación de ese nivel ni el respaldo de Belén. A mí lo que me quita el sueño es la técnica. ¿Y si invierto los diez mil y a la primera clienta le daño el cabello? Mi reputación se iría al suelo. Además, diez mil pesos es mucho capital retenido si el retorno de inversión (ROI) no es inmediato.
Ricardo (Decidido): (Se mete en la conversación con calma) Elena, el Retorno sobre la Inversión no es algo que “pasa”, es algo que tú provocas. Sergio, tú hablas de tutoriales; yo hablo de activos. Yo ya hice números.
Sergio (el curioso): ¿Y te dan las cuentas, Ricardo? Porque $10,000 es una cifra emocional, no racional.
Ricardo (Decidido): Al contrario, es la cifra más racional del mundo. Elena, tú gastas unos $1,500 al mes en producto de marcas externas para tus alisados, ¿verdad?
Elena (Indecisa): Sí, aproximadamente. Entre keratina, selladores y post-tratamiento.
Ricardo (Decidido): Bien. Esos $1,500 son dinero muerto; se van a la bolsa de una multinacional. Belén nos enseña que fabricar nuestro propio producto reduce el costo a una fracción mínima. Estamos hablando de pasar de un margen de ganancia del 20% a uno superior al 80% neto. Sergio, si haces 10 servicios al mes con tu propia marca, recuperas la inversión en menos de 90 días. El resto del año es flujo de caja puro para tu empresa.
Elena (Indecisa): Pero, ¿y si no me sale igual? ¿Y si la fórmula falla?
Ricardo (Decidido): Elena, estás oyendo pero no estás escuchando. Belén ofrece acompañamiento vitalicio. El riesgo no es la fórmula; el riesgo es tu miedo. Ella te pone la red de seguridad. Si el cabello es difícil, ella responde. Lo que compras no es una receta, es el derecho a no fallar nunca.
Sergio (El curioso): Sigo pensando que es mejor esperar. El mercado está saturado. No es el momento de arriesgar tanto dinero.
Ricardo (Decidido): (Se detiene y los mira a ambos con una sonrisa asertiva, usando la técnica de seducción de “utilidad”) Saben… está bien. Sigan analizando. Sergio, sigue buscando en YouTube. Elena, sigue comprando botes con etiquetas de otros.
(Ricardo empieza a caminar, se detiene y voltea para lanzar la estocada final)
Ricardo (Decidido): Solo les dejo una pregunta en el aire para que se la lleven a la almohada: ¿Alguna vez han sumado cuánto dinero han perdido ya por no haber tomado esta decisión el año pasado? Sergio, mientras tú “esperas”, otros ya estamos montando el laboratorio. Elena, mientras tú dudas, otros ya estamos facturando ese 80% de ganancia neta. No me preocupa lo que el curso cuesta… me preocupa lo que ustedes, por ser un indeciso y un fantasma, van a dejar de ganar cada mes a partir de hoy. ¿Pueden permitirse perder el 80% de su futuro por miedo a invertir en su presente?
(Ricardo se retira con paso firme. Elena y Sergio se quedan en silencio, mirándose el uno al otro y luego al folleto del curso).