Vance Boelter de 59 años se había declarado culpable en junio pasado por el asesinato de la legisladora demócrata Melissa Hortman ex House Speaker y a su esposo Mark Hortman, además de herir gravemente al senador John Hoffman y a su esposa Yvette Hofman. Estos hechos de sangre tuvieron lugar en Minneapolis y el pistolero recibió una sentencia de dos periodos de 40 años en prisión. Los familiares de las víctimas lamentaron en Corte que el asesino no recibiera la pena de muerte por los atroces crímenes.
El Honorable Juez del Distrito Federal John Thunheim, expresó en el tribunal que ésta ha sido la sentencia con más años en contra de un asesino después de escuchar miles de casos durante su carrera como magistrado. “Creo que este sujeto se lo merece,” dijo al final del proceso en contra de Boelter.
En la Corte, John Hoffman, sobreviviente del violento e imprevisto ataque dijo que él y su familia recuerdan la violencia de aquella noche y los detalles, aunque nimios de aquel funesto día de recuerdos traumáticos.
“Ahora no recibimos en nuestro domicilio correspondencia a través del correo, mandamos a instalar puertas de acero para nuestra protección y hemos cambiado todas nuestras actividades diarias después de las heridas provocadas por el inesperado ataque del criminal,” dijo.
“El asesino con ropas de policía me miró a los ojos y me disparó e hizo lo mismo para después mirar a mi esposa y dispararle,” agregó Hoffman quien dice que recuerdan esos terribles momentos cada día. Yvette Hoffman dijo estar tan traumada emocionalmente que por este imprevisto ataque ha tenido que asistir a sesiones semanales con su terapista.
“No puedo olvidar ese terrible día cuando mirando hacia abajo vi chorros de sangre saliendo de mi cuerpo y desde ese día hasta ahora usamos un plan de escapatoria que no es la forma como deben vivir los seres humanos,” dijo la sobrevienta del imprevisto e injustificado ataque.
Boelter, el pistolero, dijo que por meses se dedicó a identificar y a estudiar a sus víctimas, antes de llegar hasta ese hogar vestido de policía. Estos asesinatos provocaron una de las cacerías más extensas en la historia de ese Estado.
El criminal también disparó sin piedad en contra del perro de la familia, un Golden Retriver, el cual aún estaba vivo cuando lo llevaron de emergencia al hospital veterinario.
“Echo de menos a mis padres, a mis mejores amigos y echo de menos creer en el sentido del bien de la humanidad,” dijo llorando Sophie Hortman en el tribunal.
Donald Trump apela antes el Departamento de Justicia por la sentencia de $83 millones en su contra por asalto sexual y difamación
El presidente y el Departamento de Justicia que le apoya y obedece, aunque es un organismo federal supuestamente neutral en materias legales, está pidiendo ahora a la Corte Suprema de la cual seis de sus miembros también apoyan al presidente que deje sin efecto los resultados de una demanda y un veredicto que obligaría a Trump a pagar la suma de $83 millones por el delito de asalto sexual y posterior difamación de la escritora E. Jean Carroll.
Los abogados del presidente alegan que él no puede ser demandado por comentarios que hizo siendo presidente.
Esta es la segunda vez que Donald John Trump ha solicitado a la justicia que rehúse este pago decidido por un Jurado en favor de Carroll quien fue por mucho tiempo una columnista de prensa y ex animadora de un espectáculo de televisión.
La Corte Suprema ya se había negado en junio escuchar su apelación a otro veredicto por 5 millones que le halló culpable por los delitos de abuso sexual y difamación.
Dr. Fauci, otra víctima de una venganza Trumpiana
Este famoso facultativo quien era parte de un grupo de médicos durante el periodo de la pandemia Covid-19, es recordado cuando siendo parte del equipo de especialistas mostró públicamente su sorpresa cuando el entonces presidente Donald Trump se atrevió a recomendar a los ciudadanos en un discurso transmitido a la nación que “bebieran cloro para eliminar del organismo las células infecciosas.” Una cantidad de ciudadanos y especialmente adultos mayores que se ha mantenido en secreto, siguió el consejo desarrollando problema gástricos.
Trump no olvida y ahora a través de senadores republicanos estilo MAGA el Dr. Fauci recibió una orden perentoria para comparecer en el Congreso y responder por el modo como respondió a la crisis de la Pandemia.
El comité está integrado por senadores MagaRepublicanos que obviamente responden a una petición del Donald Trump que no perdona y busca venganza.
El mundialmente reconocido facultativo ha sido obligado a comparecer y responder preguntas de un comité integrado fundamentalmente por republicanos seguidores del vengativo Donald John Trump que según su esposa Melania, “no olvida lo que el considere acusaciones o confrontaciones con la verdad.”
Por ahora el connotado médico experto en epidemiologia ha sido obligado a comparecer ante un comité donde está el senador Maga Republicano Rand Paul de Kentucky quien ha tenido en el pasado por razones desconocidas un profundo antagonismo con el Dr. Fauci.
Apoyado en la Quinta Enmienda Constitucional, el Dr. Fauci se ha negado a responder hasta ahora unas 100 preguntas de sus enemigos MAGA en el Congreso cercanos aliados de Trump que busca venganza. Este prestigioso médico ha recibido amenazas de muerte en contra de él y su familia y actualmente se ha retirado de su labor como médico profesional.
En su presentación inicial ante el comité del Congreso, el Dr. Fauci denunció al senador MAGA Rand Paul de estar obsesionado por que se le juzgue. “Ya lo ha dicho en publico que su deseo es verme en la cárcel y tras las rejas,” dijo el médico que significo durante la Pandemia Covid-19 una orientación experta y creíble para la ciudadanía.
Por ahora el afamado médico cuyo único problema fue burlarse de la recomendación del ignorante Donald Trump de que la ciudadanía bebiera cloro para curarse del Covid-19, hecho que el presidente no desea se haga nuevamente público porque resaltaría su desconocimiento de cuestiones básicas de sanidad y medicina.
Por ahora el Dr. Fauci se apoya en la quinta enmienda para no responder a las preguntas de los senadores republicanos mezcladas con burlas y ausencia de seriedad.