En otras palabras “viaje a la defensiva.”
HARTFORD.- “Continua la crisis en nuestras carreteras y rutas, aunque el 2025 notamos una disminución de accidentes fatales” dijo un Comisionado de Transportes de Connecticut en una conferencia de prensa donde estaban presentes entre otras autoridades, el Gobernador Ned Lamont, y autoridades de transporte en carreteras, incluidos oficiales estatales.
“¿Nos lo dice o nos lo pregunta?” es una excelente expresión en Puerto Rico cuando una persona nos habla de asuntos tan obvios como declarar que el uso de estufas eléctricas en los hogares son durante el invierno la causa de pavorosos incendios.
De acuerdo a nuestras autoridades se constata un progreso en relación a accidentes fatales, aunque ocurrieron lamentablemente 203 muertes, además de cientos de lesionados. La situación en los Estados Unidos en las carreteras en el año recién pasado es también preocupante porque la cantidad de muertes se elevó a la increíble cantidad de 32,220 personas.
Pero no todos estos choques que tienen lugar en carreteras acontecen en las rutas donde la velocidad mínima alcanza a 60 millas por hora o pueden llegar a más de 80 y las autoridades del Estado comenzaron una positiva campaña para despertar conciencia en los conductores acerca de la cantidad de accidentes que en 2025 llegaron a 276.
Vale la pena recordar el accidente acaecido en el pasado día de Navidad cuando un sujeto llamado Tyron Davis de 26 años chocó a otro vehículo provocando la muerte instantánea de un jovencito de 14 años y tres otros menores heridos de gravedad. Davis guiaba un vehículo Tesla Cybertruck el cual saliéndose de su vía chocó a un Toyota Camary en la calle Cornwall e Hebron aproximadamente a las 9:20 de la noche.
La joven víctima se llamaba Malachi James y debió ser prácticamente extraído con tenazas de los restos del automóvil que guiaba su padre Thomas James de 50 años quien estaba acompañado por su hermana Christina y una infante de 3 años llamada Vaniya.
Tyron Davis huyó del lugar de los hechos y finalmente se entregó a las autoridades permaneciendo actualmente bajo custodia con una fianza asignada de $1.25 millones de dólares. Las acusaciones en su contra son asalto en primer grado, cuasi homicidio, evadir responsabilidades en un choque, guiar de un modo negligente y descuidado, además de guiar en la vía contraria.
Los conductores afectados por el uso del alcohol y drogas nos obligan a recordar la muerte de un joven y promisorio representante estatal el cual hace tres años viajaba en horas de la madrugada desde el Capitolio en Hartford a Glastonbury y confundió la rampa de salida por la de entrada, chocando y falleciendo en el lugar. En los exámenes forenses se descubrió que tenía en la sangre un alto nivel de alcohol y de otra sustancia.
Observando estos casos y estas estadísticas se dice que en el año recién pasado las cosas estadísticamente mejoraron porque el número de muertos fueron solamente de 203. ¿No es esta todavía una funesta cantidad que no incluye a los sobrevivientes con heridas graves que se suman a miles de personas incapacitadas incluidos adultos y niños?
Si usted es un o una conductora de vehículo que obedece las recomendaciones de viajar sobrio, que no ha fumado marihuana cuando guía su automóvil, no hace o recibe llamadas a través de su celular, o es un adulto mayor; entonces no guíe de noche y si tiene que hacerlo, conduzca siempre a la defensiva.
Es decir, esté y permanezca en un estado de alerta absoluta debido a las irregularidades y faltas que cometen otros choferes.
Prepárese siempre para lidiar con aquellos sujetos quienes pareciera que hubiesen conseguido la licencia de conducir en una rifa y también con los otros que dan cortes de pastelillo es decir toman otro carril sin señalizar. ¿Y cómo olvidarlos? Aquellos que guían y hacen maromas en motocicletas alcanzando velocidades que superan las 90 millas por hora para llegar más rápido a la meta final de un cementerio.
Señoras y señores, las carreteras en Connecticut aún son una jungla mortal debido a la presencia imprevista de bólidos conducidos por irresponsables, beodos o los que consumen cannabis para relajarse.
Los expertos informaron acerca de la adquisición de nuevos radares para detectar a los irresponsables amantes de la velocidad y muchos esperamos que, si estas personas no pueden modifican su conducta al guiar vehículos de motor, usen el transporte público o un taxi.
Repetimos lo dicho en el pasado por Garrett Eucalitto, “los choferes son piezas importantes en esta situación” añadiendo que las agencias relacionadas con el tránsito en las carreteras están trabajando de un modo unido para reducir las muertes y solucionar el problema. Esto es loable pero lamentablemente no se nota: 203 muertos en el año 2025 no es poco porque detrás de las victimas hay familias que dependen de empleados y trabajadores.
Se podrán instalar más anuncios de emergencia intermitentes para mostrarle al infractor donde hay salidas y entradas en las carreteras, se puede aumentar el personal de la policía estatal custodios de las carreteras, podremos utilizar drones para detectar a los infractores desde las alturas, pero hay UN asunto que las autoridades no pueden controlar y es la impredecible conducta de los ciudadanos choferes.
Estos conductores quienes pasaron el examen teórico y práctico exigido por el Departamento de Vehículos y Motores han olvidado las lecciones del reglamente del tránsito o estas ya no les importan, beben en exceso antes de manejar, han consumido marihuana que ahora se vende en lugares accesibles para los que quieren darse una “volada,” o los que discuten con la novia o familiares mirándoles los rostros a través de los peligrosos celulares.
Señores y señoras, los policías tampoco tienen una forma de medir el nivel del tóxico cannabis en la sangre el cual produce alteraciones graves en la conciencia del tiempo y del espacio. También usted puede
encontrarse con vehículos cuyos choferes han consumido mucho alcohol, otros quienes huyen de traficantes de drogas o de los policías, choferes de gigantescos vehículos de transporte de alto tonelaje agotados y somnolientos por las horas excesivas de trabajo y quienes utilizan la marihuana recreativa.
También se puede encontrar por las noches con jovencitos y jovencitas autorizados para guiar pero que regresan de sus fiestas después de haber consumido bebidas alcohólicas, drogas o cannabis mezclada con fentanilo.
Finalmente, el progreso en la seguridad en las carreteras no es solamente un trabajo de las autoridades, sino que de todos nosotros.