Del 15 de septiembre al 15 de octubre, Estados Unidos celebra el Mes de la Herencia Hispana, una oportunidad para reconocer la historia, las culturas, las tradiciones y las contribuciones de millones de personas de origen hispano y latino.
En Connecticut, esta celebración tiene un significado especial. Nuestra comunidad forma parte de la historia y del presente de prácticamente todas las regiones del estado.
Según el Censo de 2020, aproximadamente 17.3% de la población de Connecticut se identificaba como hispana o latina. En algunas ciudades y pueblos, la presencia hispana es aún mayor. Hartford y New Britain registraron alrededor del 44%, Bridgeport aproximadamente 42%, Windham 42% y Waterbury cerca del 40%.
También encontramos comunidades hispanas importantes en lugares como Meriden, New Haven, West Haven, Ansonia, New London, Norwich y Danbury. Estas cifras reflejan una comunidad diversa y en crecimiento que está presente en todo Connecticut.
Pero las estadísticas son solamente una parte de nuestra historia.
Detrás de cada porcentaje hay familias que han construido sus vidas en Connecticut; trabajadores que sostienen industrias y servicios esenciales; pequeños empresarios que crean empleos; estudiantes que buscan nuevas oportunidades; profesionales de la salud y la educación; artistas; líderes comunitarios y personas que participan activamente en sus vecindarios.
Nuestra herencia también se expresa de muchas maneras: en el idioma que hablamos, en la música que escuchamos, en los alimentos que compartimos, en nuestras celebraciones y, especialmente, en las historias que transmitimos de una generación a otra.
Además, “hispano” y “latino” no representan una sola cultura. Connecticut es hogar de personas con raíces en Puerto Rico, México, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Cuba, Ecuador, Perú, Venezuela, Argentina, Chile y muchos otros lugares. Cada comunidad aporta una historia y unas tradiciones propias.
El Mes de la Herencia Hispana nos invita a reconocer esa diversidad y a aprender unos de otros. También es una oportunidad para que nuestros jóvenes conozcan sus raíces y comprendan las contribuciones que sus familias y comunidades han hecho a Connecticut.
Celebrar nuestra herencia no significa solamente mirar hacia el pasado. Significa reconocer quiénes somos hoy y el papel que continuamos desempeñando en nuestras comunidades.
Durante este mes, celebremos nuestras historias, apoyemos nuestras comunidades y compartamos nuestra cultura con todos.
Nuestra herencia es parte de Connecticut. Nuestra comunidad también es parte de su futuro.