Y por ese error que cometió mi nuera Karilandia, me enteré como se siente hacia mí persona y me ha partido el motorcito.
CONSULTA
Querida Tía Juliada
Le escribo para solicitar sus amables consejos días después de la nevada del siglo que mal rayo parta, y también a los Repus Maga (Manganzones Animalescos Groseros Asociados). Es que estoy irritada con las mentiras del Gran Dictador, la eliminación del Seguro Social y recortes en los programas de salud para nosotras las mujeres de la tercera edad, donde la incluyo a usted.
Todo esto, además de estar encerrada, me produjo un insomnio más malo que una canción del Conejo Antiestético, que me llevó a la Botánica Changó Plus para buscar el té “Descanse en Paz,” que recomiendan en la radio la Vivaracha.
Resulta Tía, y esta es la fuente de mi angustia interna, es que hace dos días llamé a mi nuera para saludarla en el día de su cumpleaños y aniversario de bodas. Mi esposo no pudo hablar conmigo porque lo tenía limpiando los baños y la conversación con mi nuerita fue intensa y amorosa. Pero fíjese usted lo que es la hipocresía y la falsedad sin límites.
Si querer, escuché el siguiente diálogo que transcribo mientras mis lágrimas caen sobre mi texto como gotas de cianuro. Transcribo.
“¿Con quién hablabas Karilandia? Como que reconocí la voz de la vieja de tu suegra doña Casimira…”
“Si era ella llamándome para chismear las mismas lisuras de siempre y meterse en mi vida con el inútil de su hijo que está cada día más flojo en lo del matre.”
“¡Ja-ja-ja! ¿El que tu misma me dijiste que no se le para ni el pelo? Yo que tú no le respondería a tu suegra porque a esta edad las viejas chavan más que las visitas dominicales de los Testigos.”
“Ahora mi suegra me comienza a hablar de sus padecimientos, los resultados del examen de sangre que mostró que tenía el colesterol más alto que la nieve caída y sus nuevos medicamentos. Quiere que yo se los trascriba en la computa y le que de una copia para que no se le olviden porque son como 17 ademas de las vitaminas B12, B13, Magnesio, Zinc, B24 y otras.”
“¡Será una lista más larga que su lengua de víbora! ¡Ja-ja-ja!”
“Si, y es que así fastidian cuando pasan los 65.”
“Te llamo después para chismear. ¡Y veamos el nuevo espectáculo del Conejo Infernal con su nuevo espectáculo El Negatón Sublime y escuchemos las mentiras del Rey ¡Huy!
Tía Juliada, dígame usted si esto no le parte el corazón a una suegra que le cuida los nenes, la ayudó en el parto del segundo que venía atravesado, les cuida el departamento, le prepara arroz con gandules y les lleva regalitos, ¡O, Dios!
Saludos lacrimosos,
Casimira de los Hoyos y Cuevas
Respuesta
Querida Casimira realmente siento en el sector cercano al ventrículo derecho el dolor que te acongoja y yo me hago la misma pregunta.
¿Qué se puede esperar de familiares y gente joven a quienes hemos ayudado y que ahora no cooperan ni para palear la condenada nieve? Se olvidan de todo lo que las madres y abuelas y tías han hecho por ellos y ellas cuando gateaban, se iban de espalda y no se podía parar. Mija, esta sociedad está enferma y vive solamente en el presente escuchando los mensajes del Conejo Maléfico a quien desean postularlo para la presidencia en contra de Trump, y oyendo las mentiras de Trump con el “cheque de estímulo” que no llegará, y las tarifas de 15% a Java y Etiopía
A muchas personas adultas mayores y de tu edad, yo me excluyo porque solo estoy en los tempranos 40,’ lamentablemente les pasa los mismo.
Este fue el caso de un tío mío que le había prácticamente pagado los estudios a su sobrina que estudió “diseño,” carrera que no sirve pa’na salvo que tu vivas en Paris. La tipa se despidió después de una conversa donde le pidió prestados $500 dólares, y se le quedó el coso prendido y Don Guillo escuchó lo siguiente.
“Con quien hablabas Olegaria, era una voz gangosa y desagradable.”
“Si conversaba con mi tío el viejo alcahuete y pesado…”
“Será ese que tu decías que era tan corto de estatura que no se sabía si tenía mal aliento o le olían mal los pies…ja-ja-ja.”
“El mismo, ¡ja-ja-ja! En la Oficina Postal donde trabajaba le llamaban el enano maldito, ja-ja-ja.”
Esto parte el alma en trozos de hielo como el de ahora.
Un abrazo y despreocúpate de tu hijo a quien le deseo suerte. Que no palee mucho la nieve porque el corazoncito no es de acero. Me alegro de que no vayas a escuchar el Estado de la Nación del mentiroso de Trump que está hablando de cosas que no se ven y sin aclarar lo de sus relaciones con niñitas de 14 años en la Isla del Encanto de Jeffrey Epstein, este último muerto en circunstancias extrañas porque sabía demasiado. Mantenme informada acerca de tu yernita.
Tu Tía Julia que está a tu lado