GINEBRA (AP) — El papel del presidente estadounidense Donald Trump en lograr que se levantara una suspensión obligatoria de un partido en el Mundial a Folarin Balogun podría derivar en una queja formal ante los investigadores de ética de la FIFA.
La federación noruega de fútbol informó el jueves que su junta directiva considerará presentar la queja en su próxima reunión, probablemente el 6 de agosto.
“Necesitamos que nuestro líder en la FIFA diga que esto fue un error”, declaró en una entrevista publicada el jueves al diario londinense The Times, la presidenta de la federación noruega, Lise Klaveness.
La FIFA aplazó una suspensión de un partido por la entrada de Balogun que le valió tarjeta roja contra Bosnia-Herzegovina después de que Trump llamara al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que pudiera jugar contra Bélgica en los octavos de final.
Bélgica venció 4-1 a Estados Unidos tras 36 caóticas horas en el Mundial. Los jugadores belgas parecían estar especialmente motivados por una de las mayores controversias en la historia del torneo.
Trump calificó de “horrible” la tarjeta roja al árbitro para Balogun tras la revisión en video y se atribuyó el mérito de lograr que la FIFA revisara lo que, de manera rutinaria, debería haber sido una suspensión de un partido.
“Todos sabemos que este veredicto estuvo influido por fuerzas externas y no siguió el proceso adecuado”, dijo Klaveness a The Times sobre el fallo de la FIFA, sin precedentes en los últimos 60 años en los Mundiales.
“Cuando doblas una regla de esta manera, entras en una pendiente resbaladiza que pondrá en riesgo a todo el deporte”, manifestó la exjugadora de Noruega en la Copa Mundial Femenina, quien es miembro electo del comité ejecutivo del organismo europeo de fútbol, la UEFA.
La conciencia del fútbol
Klaveness es abogada y jueza, y ha posicionado a la federación noruega como una conciencia en el fútbol mundial desde su elección en 2022.
“Es preocupante para el deporte cuando se comprometen reglas fundamentales del juego”, expresó el jueves al referirse a no hacer cumplir la suspensión de Balogun.
Noruega se sumó previamente a una queja de una ONG con sede en Londres ante el comité de ética de la FIFA, en la que se alega que Infantino incumplió un deber estatutario de neutralidad política, entre otras cosas por crear un premio de paz para entregárselo a Trump en el sorteo del Mundial en diciembre.
Los estrechos vínculos personales y políticos entre Trump e Infantino incluyen que el presidente de Estados Unidos cree que el dirigente del fútbol podría ser una buena opción como próximo secretario general de las Naciones Unidas, informó esta semana el New York Post.
Queja olímpica
La ONG de derechos humanos FairSquare también presentó una queja ética sobre el incidente de Balogun ante el Comité Olímpico Internacional, donde Infantino es miembro electo, por presuntamente vulnerar sus normas de neutralidad política.
La FIFA y el COI rara vez reconocen u ofrecen actualizaciones sobre posibles casos antes sus órganos de ética.
La independencia del proceso de la FIFA para tramitar quejas por presunta conducta poco ética ha sido cuestionada desde que el investigador principal y el juez fueron reemplazados en 2017, en el segundo año de la presidencia de Infantino.
La FIFA aún no ha publicado documentos que expliquen cómo sus jueces disciplinarios llegaron a veredictos sobre Balogun u otros jugadores del Mundial.