STAMFORD. Los trabajadores de la salud están entre quienes han muerto a causa del brote en la provincia de Ituri, lo que aumenta la preocupación por la transmisión dentro de las instalaciones sanitarias y el desafío más amplio de contener el virus.
Esas preocupaciones se intensificaron el lunes cuando los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos confirmaron que un estadounidense que trabajaba en la República Democrática del Congo dio positivo por ébola. La situación se complica aún más por el conflicto activo en la región, la mala infraestructura vial, el movimiento de población y la propagación transfronteriza, con casos confirmados ahora reportados en Uganda.
“Miles de vidas están en riesgo”, dijo la directora médica de Americares y especialista en enfermedades infecciosas, la Dra. Julie Varughese. “El ébola es una enfermedad grave y altamente infecciosa que puede propagarse rápidamente, particularmente en comunidades donde los sistemas de salud ya están bajo presión. Americares está apoyando a socios locales que trabajan para contener el brote y salvar vidas”.
En respuesta, Americares está trabajando con organizaciones locales sin fines de lucro en la República Democrática del Congo para apoyar actividades integradas de agua, saneamiento e higiene, así como educación y prevención del ébola en la provincia de Ituri. Americares planea apoyar programas destinados a prevenir la propagación de la enfermedad, así como actividades de educación en salud pública y capacitación para trabajadores de la salud y líderes comunitarios sobre prevención de infecciones, manejo de casos y comunicación de riesgos.
La Organización Mundial de la Salud declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo del 2026, después de que se confirmara que dos personas que viajaron de la República Democrática del Congo a Uganda estaban infectadas con el virus.
La Organización Mundial de la Salud ha expresado preocupación debido a la propagación internacional y a la alta tasa de positividad entre las muestras analizadas, lo que podría indicar un brote más grande de lo que se conoce actualmente. Hasta la fecha, la Organización Mundial de la Salud ha informado que podría haber más de 600 casos sospechosos en la República Democrática del Congo y espera que esas cifras continúen aumentando.
Americares está coordinando sus esfuerzos de respuesta con la Organización Mundial de la Salud y los clústeres globales de logística y salud de las Naciones Unidas para ayudar a apoyar a los trabajadores de salud de primera línea y contener la propagación del virus.
Americares tiene una larga trayectoria respondiendo a brotes de ébola, incluida la epidemia de ébola de África Occidental de 2014-2016, que mató a más de 11,000 personas, el brote de ébola más grande y mortal de la historia.
La organización responde cada año a 30 desastres naturales y crisis humanitarias en todo el mundo, establece proyectos de recuperación a largo plazo y lleva programas de preparación a comunidades vulnerables a desastres. Los trabajadores humanitarios de Americares están entre los primeros en responder a emergencias, ayudando a restablecer los servicios de salud para los sobrevivientes. Las donaciones al Fondo Mundial de Ayuda en Desastres de Americares apoyarán su respuesta a la crisis. Para donar, visite americares.org/w