Por Dereen Shirnekhi /NEW HAVEN INDEPENDENT
Gerard Edwards volvió a su habitación de un edificio parcialmente condenado en la calle Avon, para recoger algunas cosas importantes: su abrigo de invierno, unas botas y dos rollos de papel higiénico.
Edwards es uno de los 17 inquilinos que serán desalojados del edificio de seis viviendas situado del 56-58 de Avon Street, después de un incendio en la madrugada durante el fin de semana.
“Me quiero ir de aquí”, dijo desde fuera del edificio en East Rock.
Según el jefe interino del Departamento de Bomberos de New Haven (NHFD), Daniel Coughlin, los bomberos respondieron al incendio en el 58 de la calle Avon a las 6:05 a.m. del sábado. Coughlin dijo que les tomó una hora y 20 minutos para apagar el fuego y que no hubo heridos.
El hermano de Edwards, Troy, camina sobre los escombros en el interior.
Este incendio ocurrió poco más de dos años después de otro ocurrido en noviembre de 2023, que desalojó a aproximadamente dos docenas de personas del mismo edificio. Es propiedad del arrendador Jianchao Xu, de Bethany y en la misma, en octubre de 2024 hubo un enfrentamiento entre Xu e inspectores de la Iniciativa de Ciudad Habitable (LCI), luego un incendio fatal en otra casa propiedad de Xu, en el 516 de la calle Elm, que dejó una persona muerta y el desalojo de otras nueve.
Coughlin dijo que aún se ignora la causa del incendio del sábado en el 58 de la calle Avon. “Todavía no han concluido su investigación”, afirmó. El NHFD publicó en X que el incendio comenzó en el sótano y subió al primer piso. El incendio de noviembre de 2023 en este mismo edificio, también comenzó en el sótano. (El sótano es también donde hubo un incendio en enero de 2025 en otra casa propiedad de Xu, en la avenida Sheffield que dejó sin hogar a seis inquilinos).
El incendio del sábado obligó a que 17 inquilinos de los números 56 y 58 de Avon se tuvieran que mudar.
Según el portavoz de la ciudad Lenny Speiller, tras el incendio del sábado, la mitad del edificio del 58 Avon, fue declarada en ruinas. Esas tres unidades no se podrán ocupar hasta que el 58 Avon sea nuevamente inspeccionado por el Departamento de Construcción de la ciudad y se determine que cumple con todos los estándares requeridos por el código estatal de construcción.
Speiller indicó que, para esas tres unidades del 56 de la calle Avon, el Departamento de Construcción exige que un contratista con licencia verifique que el cableado, la electricidad y el gas son seguros antes de que los residentes puedan regresar a la propiedad.
Edwards dijo que había regresado el sábado a su casa desde el hospital después de recibir una llamada y ver a los bomberos apagando el incendio. Dijo que era el tercer incendio sufrido en una propiedad de Xu y que lo han trasladado a distintas propiedades.
Quiere irse; “Necesito entrar en un edificio para personas con discapacidad”, dijo Edwards. “Estoy en la lista.” También indicó que está en la lista de espera para la Sección 8.
“Necesito toda la ayuda posible”, agregó.
Edwards tiene problemas pulmonares y dijo que usa un tanque de oxígeno las 24 horas. “No debería estar aquí ahora por el olor”, agregó. El lunes dejó su tanque en el carro mientras pasaba por su habitación, sabiendo que no podría moverlo por encima de los escombros dentro de la casa.
Con su hermano, Tony, caminó con cuidado sobre pedazos de madera en el pasillo que lleva a su habitación. Tony estaba allí ayudando a su hermano; dijo que también había vivido en la casa de la calle Avon antes de mudarse a otro edificio que también se incendió, propiedad de Xu, ubicado en la avenida Sheffield. Ahora vive en la avenida Fairmont.
Edwards dijo que alquila una habitación en la calle Avon y paga $925 mensuales. Pequeña, limpia y bien decorada, la habitación permanecería casi igual; no podía llevarse mucho. “Es una ruina”, dijo. “El olor a quemado no se va”.
Lo más importante eran su abrigo de invierno, sus botas y un par de rollos de papel higiénico.
Pese a los incendios, Edwards dijo que no había recibido apoyo suficiente de Xu. “Tercer incendio y nunca hicieron nada”, afirmó.
Ahora, al igual que otros inquilinos reubicados, Edwards se hospeda en el Regal Inn en Amity Road. Un empleado del Regal Inn dijo al Independent que tienen allí alojados, a seis inquilinos del 56-58 de la calle Avon. El director ejecutivo de LCI, Liam Brennan, indicó que una familia fue reubicada en La Quinta Inn en Long Wharf y que otros inquilinos han encontrado otros alojamientos.
Jerry Paige y Leroy Wilson también estaban en el lugar el lunes. Dijeron que Xu los contrató para condenar el 56-58 de la calle Avon y sus ventanas; trajeron un generador para cortar madera prensada (plywood).
Paige dijo que vive en una de las propiedades de Xu en Newhallville. “Se supone que solo debo manejar el camión”, comentó entre risas.
La calle Avon de New Haven.
Xu también estuvo por la calle Avon el lunes. Cuando el Independent se acercó para pedirle comentarios, entró en su carro y se marchó. Tampoco respondió a otra solicitud de comentarios.
Brennan, de LCI, dijo que algunos residentes podrán regresar al 58 Avon mientras se hace la investigación, siempre que se determine que la casa es estructuralmente segura. Confirmó que no hay violaciones pendientes del código y que la casa pasó una inspección de licencia en 2025.
Brennan explicó que, durante la inspección de 2025, los inquilinos no habían permitido a LCI entrar a sus espacios, pero aun así LCI pudo entrar e inspeccionar las áreas comunes, incluido el sótano.
“Encontramos diferentes violaciones que él [Xu] tuvo que corregir antes de recibir su licencia”, dijo Brennan. Xu recibió su licencia de alquiler residencial para el 56-58 de la calle Avon el 25 de abril de 2025.
Cuando se le preguntó si el 56-58 de la calle Avon podría ser una casa de huéspedes ilegal, Brennan respondió: “No es una casa de huéspedes legal.”