Por Laura Glesby
NEW HAVEN.- La Junta Municipal votó el lunes autorizando a la ciudad a adquirir English Station, por una una compra negociada o por expropiación. Los concejales votaron específicamente para autorizar a la ciudad a adquirir dos parcelas de terreno: 510 y 510A de Grand Ave. Ambas propiedades forman la parte de Ball Island al sur de Grand Avenue e incluyen English Station, la histórica planta eléctrica de United Illuminating (UI) donde se procesaba carbón y combustible pesado. Los inmuebles pertenecen actualmente a dos sociedades de responsabilidad limitada: Paramount View Millennium LLC y Haven River Properties LLC.
En la sesión de información pública antes de la reunión, la concejala de Fair Haven, Sarah Miller (segunda de la izquierda) preguntó a los responsables municipales sobre la seguridad del lugar tras la rehabilitación.
La votación de 17 a 5 fue la primera aprobación importante en el esfuerzo del alcalde Justin Elicker por adquirir la planta eléctrica abandonada y contaminada y transformarla en un parque público con una piscina al aire libre.
“Mi mayor objetivo es simplemente limpiarlo, tener una isla limpia”, dijo la concejala de Wooster Square/Mill River, Mandy Martinelli, cuyo distrito incluye la antigua sede de English Station.
Timothy Hollister, abogado de los propietarios envió un correo electrónico al Independent antes de la votación diciendo que “los propietarios no tienen comentarios en este momento”. Tampoco quiso comentar el martes por la mañana.
Según el portavoz de la ciudad, Lenny Speiller, la ciudad ha estado en contacto con los propietarios con relación a una posible venta.
El administrador de Economic Development (Desarrollo Económico), Mike Piscitelli, dijo a los concejales en sesión informativa previa a la reunión de votación, que, si la ciudad recurre a la expropiación para adquirir el terreno, se comprometerá a la creación de un parque público conforme a las leyes estatales que regulan este procedimiento.
La ciudad no estaría obligada a construir una piscina si el terreno fuera expropiado. Aun así, el subdirector de Desarrollo Económico, Carlos Eyzaguirre, explicó en una entrevista que “eso no disminuye nuestro firme compromiso de construir aquí un parque con piscina”.
Serán necesarias posteriores aprobaciones de los concejales para la creación del parque y la piscina, incluyendo un cambio propuesto en el código de zonificación y la aceptación de posibles fuentes de financiamiento.
Richard Furlow modificó con éxito la solicitud para incluir un grupo de trabajo de supervisión.
Los concejales aprobaron la propuesta con una enmienda del líder de la mayoría y concejal de Westville/Amity, Richard Furlow, que crearía un grupo de trabajo encargado de revisar cualquier acuerdo de venta, evaluaciones ambientales, costos proyectados y otros cambios antes de proceder a la adquisición del terreno por parte de la ciudad.
“Si hay algo que no les gusta, díganlo”, dijo después de la reunión. En ese caso, la Junta Municipal podría, en teoría, retirar la autorización para que la ciudad adquiera el terreno, señaló.
Funcionarios responden preguntas sobre la limpieza
English Station ha estado abandonada desde que la cerraron en 1992. Se sabe que está contaminada con PCB (bifenilos policlorados) cancerígenos, asbesto y metales pesados.
El concejal de Fair Haven, Frank Redente, expresó escepticismo sobre la eficacia de la limpieza prevista.
En el verano de 2025, Elicker anunció un plan para transformar la propiedad en un parque público con piscina al aire libre. El Fondo de Inversión Comunitaria del estado ya ha destinado $250,000 para ayudar al ayuntamiento a hacer realidad ese parque, y la Fundación Roxanne y Henry Brandt está “dispuesta a considerar” donar hasta $10 millones para un parque con piscina.
Sin embargo, antes de construir el parque, la ciudad tendrá que ocuparse de los contaminantes ambientales.
Aunque una resolución de orden parcial responsabiliza a UI de rehabilitar la propiedad de acuerdo con las normas industriales de seguridad, la empresa eléctrica está envuelta en una batalla legal con el estado sobre las implicaciones de dicha resolución.
Aunque UI complete la limpieza según lo requerido, la ciudad aún tendría rehabilitar el terreno con un nivel de calidad superior antes de construir un parque.
En una sesión informativa antes de la reunión del lunes, la concejala Sarah Miller planteó el escenario hipotético en el que “dentro de 20 o 25 años, niños comiencen a desarrollar cáncer” por jugar en un parque en English Station.
El concejal Frank Redente preguntó sobre cuál método usarían la ciudad y UI para rehabilitar el terreno.
Piscitelli y el ingeniero municipal Giovanni Zinn señalaron que la rehabilitación probablemente sería una combinación de remover partes de suelo o escombros y el “recubrimiento” de los contaminantes bajo una capa de material como concreto.
Aunque los funcionarios insistieron en que el terreno sería rehabilitado de acuerdo con los estándares del Departamento de Energía y Protección Ambiental (DEEP), Redente manifestó su escepticismo sobre la eficacia de recubrir los contaminantes, ya que el sitio está en una isla. “En una zona inundable como Fair Haven, un recubrimiento no es suficiente”, dijo al explicar públicamente su voto en contra.
Minutos antes de que comenzara la reunión, Redente preguntó al concejal Elias Theodore cómo pensaba votar.
Theodore dijo que lo habían convencido los argumentos de los funcionarios de que se cumplirían los estándares de DEEP.
“¿Crees a las agencias gubernamentales?”, preguntó Redente incrédulo.
17 votos a favor, 5 en contra
Al final, 17 concejales votaron a favor del plan.
La presidenta de la Junta, Tyisha Walker-Myers, alegó que la adquisición del terreno dará a la ciudad mayor autoridad para presionar a UI para que limpie la planta. “Esta es la primera vez que realmente tienen un plan” para la isla, dijo.
Evette Hamilton votó a favor. Señaló que la votación era uno de los pasos que la ciudad deberá dar antes de que el parque se haga realidad.
“Este es un momento decisivo para este lugar, que por el momento es una gran oportunidad desaprovechada”, dijo el concejal de Westville, Adam Marchand, instando a sus colegas a votar a favor para que la ciudad tenga “más voz en su futuro, no menos”.
Cinco concejales votaron en contra.
Anna Festa (East Rock), Leland Moore (Morris Cove) y Caroline Tanbee Smith (East Rock/Fair Haven) mencionaron la incertidumbre sobre los costos de compra, rehabilitación y remodelación del terreno.
La ciudad ha estimado que la compra costará entre 2 y 13 millones de dólares, y la construcción del parque entre 20 y 30 millones. Festa dijo haber escuchado rumores de que los costos reales podrían superar por mucho esos estimados.
“Por mucho que quiera apoyar la adquisición, todavía quedan demasiadas preguntas sin respuesta”, afirmó.
“Aún no he escuchado una justificación estratégica clara de por qué en el futuro, esto no terminará siendo pagado por los contribuyentes”, dijo Smith tras la reunión.
Miller, por su parte, criticó el proceso de participación comunitaria, señalando que no reflejaba realmente la opinión de los residentes de Fair Haven.
“Por lo que estamos votando es por algo que se le vendió a la comunidad, no algo basado en su aporte”, dijo. “En realidad, esto no es lo que la gente quiere para este lugar”.
Solicitud de votación nominal rechazada
Inmediatamente después de la votación por voz, Miller reclamó: “¡votación nominal!”.
Se trata de un procedimiento en el que cada concejal declarara individualmente su voto.
La presidenta Walker-Myers rechazó la solicitud: “Es demasiado tarde. Ya terminó la votación”, dijo.
“Fui flexible la vez pasada”, añadió después, refiriéndose a una solicitud similar en la reunión anterior. “No volveré a hacerlo”.