Por Thomas Breen
NEW HAVEN.- La administración Elicker formalmente sometió a la Junta Municipal el propuesto plan de siete años, de acuerdo con el que Yale aumenta en unos $5 millones de dólares sus pagos voluntarios anuales a la Ciudad, lo que elevaría esa contribución anual a New Haven a más de $33.6 millones para el 2033.
La propuesta también incluiría un tramo de Cedar Street, entre York Street y Congress Avenue, como posible espacio exclusivo para peatones.
La propuesta está incluida en la agenda de la reunión del lunes de la Junta. Luego pasará a un comité de concejales, para someterlo a audiencia pública y revisión antes que la Junta Municipal se ocupe del caso y vote más adelante, durante la primavera.
La propuesta se presenta un mes después que el alcalde Justin Elicker y la presidenta de Yale, Maurie McInnis, reunieran a varias docenas de dirigentes municipales y universitarios para anunciar el nuevo acuerdo, que cubre el periodo de 2026-2027 hasta el año 2033.
Los nuevos pagos voluntarios propuestos por Yale a la ciudad.
La propuesta se basa en un acuerdo de seis años alcanzado por Elicker y el ex presidente de Yale, Peter Salovey, en noviembre de 2021, mediante el cual, Yale aumentó sus contribuciones voluntarias a New Haven en aproximadamente 10 millones de dólares cada año.
Además del aumento establecido en ese acuerdo anterior, el nuevo acuerdo agrega unos 5 millones de dólares adicionales para compensar parcialmente por las extensas propiedades de la universidad que no pagan impuestos.
La propuesta pide a la Junta Municipal que acepte los pagos voluntarios de Yale “de conformidad con” una carta de McInnis fechada el 6 de marzo.
Esa carta establece que, incluyendo los pagos por servicios contra incendios, Yale pagará a New Haven un total de 29,8 millones de dólares en el año fiscal 2027, 30,6 millones en 2028, 31,5 millones en 2029, 32,3 millones en 2030, 33,2 millones en 2031, 33,4 millones en 2032 y 33,6 millones en 2033. El pago voluntario anual actualmente de Yale a la ciudad, es de aproximadamente 24,2 millones de dólares.
Esas cantidades no incluyen lo que Yale paga actualmente en impuestos sobre propiedades que sí deben pagar; tampoco incluyen las contribuciones de Yale a otros programas, como el Yale Teaching Fellowship y New Haven Promise.
El acuerdo de 2021 incluía una disposición para reducir en 8 millones de dólares en su último año el pago voluntario anual de Yale, resultando en un “vacío financiero” en el 2027. Como parte de este nuevo acuerdo, Yale ha aceptado eliminar esa reducción. Yale también realizará un pago único de 8 millones de dólares a la Ciudad al inicio de este nuevo acuerdo, para corregir una práctica de dos décadas, mediante la cual la ciudad aplicaba el pago voluntario de un año fiscal al presupuesto del año anterior.
En cartas separadas presentadas a los concejales como parte de esta propuesta, Elicker y McInnis señalan que Yale daría a New Haven aproximadamente 232 millones de dólares en pagos voluntarios en el periodo que cubre este acuerdo de siete años.
“En momentos de incertidumbre en todo el mundo, este acuerdo es la representación de la voluntad compartida por la Ciudad y la Universidad, de ampliar las alianzas entre ambas en beneficio de las distintas comunidades de New Haven”, escribió Elicker en carta del 23 de marzo en apoyo de la propuesta dirigida a los concejales. “Este acuerdo se logra no solo ampliando la financiación destinada al Ayuntamiento, sino también fomentando la colaboración y los espacios compartidos de conocimiento entre el Ayuntamiento y la Universidad en variados temas”.
Al igual que en el acuerdo entre la ciudad y Yale de 2021, Henry Fernández, ex alto funcionario de desarrollo económico de la ciudad, candidato a la alcaldía en 2013 y director durante muchos años de una organización sin fines de lucro dedicada a la educación y el deporte juvenil, fue el principal negociador de la ciudad, de Yale lo fue Jack Callahan, un recién jubilado vicepresidente de la universidad.
Además del aumento en los pagos voluntarios a la ciudad, Yale también se ha comprometido a mantener una parte del acuerdo de 2021, de acuerdo con el que Yale paga a New Haven una cantidad equivalente a los impuestos correspondientes a los inmuebles que adquiere y que retira del registro fiscal.
En el caso de estas propiedades, Yale deberá pagar al ayuntamiento el importe total equivalente al impuesto durante tres años y, a partir de entonces, se aplicará una escala variable en los siguientes diez años. Estos pagos se agregan al programa estatal Payment in Lieu of Taxes (PILOT), que la ciudad recibe para compensar parcialmente la pérdida de ingresos fiscales derivada de la gran cantidad de terrenos locales exentos de impuestos.
Una de los puntos del acuerdo ciudad–Yale de 2021 que la universidad nunca llegó a cumplir, fue el proyecto de convertir una cuadra de High Street, propiedad de la Ciudad, entre Chapel Street y Elm Street, en una plaza exclusivamente para uso peatonal.
Este nuevo acuerdo reitera el interés de Yale en ese retrasado proyecto del centro, además de ampliar la presencia de la universidad en otra cuadra cercana a su facultad de medicina.
El texto sobresaliente de la carta de McInnis dice: “Para embellecer nuestra ciudad, mejorar el movimiento peatonal y la conectividad comunitaria, la ciudad y la universidad colaborarán para convertir ciertas calles en espacios peatonales y comunitarios, tanto de forma permanente como estacional. Entre las posibles opciones a considerar se incluyen High Street entre Chapel Street y Elm Street, y Cedar Street entre York Street y Congress Avenue”.