BRIDGEPORT.- Las fuertes inundaciones repentinas que afectaron el martes de esta semana a varias comunidades de Connecticut también impactaron al condado de Fairfield, donde los bomberos de Bridgeport ayudaron a poner a salvo a 39 niños que quedaron atrapados en una guardería rodeada por el agua.
El incidente ocurrió en el Bright Giggles Learning Center, ubicado en Thompson Street, cuando las intensas lluvias provocaron que el agua inundara las calles que rodean el centro infantil, impidiendo la salida segura de los menores.
“Nuestras mesas y mesas de picnic quedaron volteadas y el nivel del agua seguía subiendo”, relató Sandrie Blanc, directora del centro.
Aunque el agua nunca ingresó al edificio, sí rodeó completamente la guardería y cubrió el patio trasero. Ante la emergencia, Blanc llamó al 911 y notificó a las 39 familias que el centro cerraría antes de lo previsto.
Sin embargo, debido a que Thompson Street estaba completamente cubierta por el agua, era imposible que los niños salieran caminando de forma segura.
Fue entonces cuando llegó el Departamento de Bomberos de Bridgeport con un plan para evacuar a los menores.
“El jefe de bomberos dijo que, a medida que llegaran los padres, él entraría al edificio y cargaría a cada niño para llevarlo hasta su familia”, explicó Blanc. “Los bomberos fueron muy amables e hicieron que los niños se sintieran seguros”.
Gracias a la rápida respuesta de los equipos de emergencia, los 39 menores pudieron reunirse sanos y salvos con sus padres, sin que se reportaran lesiones.TJ DiCoco, quien trabaja en la zona, destacó la labor de los rescatistas. “Fue realmente algo muy bueno de ver”, comentó.
Las inundaciones repentinas del martes provocaron anegamientos en varias ciudades de Connecticut, dejando calles intransitables y generando múltiples llamados de emergencia, especialmente en el condado de Fairfield.