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Queridísima Tía,
Le escribo este texto para pedir dos favores. El primero no puedo mencionarlo aquí, pero le rogaria al editor que pusiera el retrato suyo en su leída y admirada página. Deso conocerla en persona. ¿Cómo la ve?
Lo que me pasa es que estoy más turbado que juey bizco o los que aún le creen lo que despepita John D. Trump. ¿Es ese su verdadero nombre porque tira muchas mentiras y es chapucero?
Soy originario del hermoso y nunca suficientemente ponderado y reconocido pueblo de Collores donde le cantamos a las vaquitas bayas y al hermoso canto del coquí en vías de extensión por esto de la calol.
En la actualidad tengo 34 pepas cumplidas y no puedo negar que soy muy talentoso. Fíjese usted que canto décimas a lo divino, a lo humano y a lo inhumano, aunque no me comparo con los grandes y mundialmente reconocidos Ramón Arroyo ( que no es el político de los diez dólares), Chavalito Ortiz, ni Andresito Castro. Con acompañamiento de cuatro me defiendo como gato de espalda.
Le envío uno de mis trabajos y se lo dedico con cariño y respeto.
“Si tienes algún problema,
en esta vida de humano,
Pídale luego, mi hermano,
A tía Julia un consejito,
Te lo dará muy rapidito,
Pa’ que no pases más vergüenzas,
Ya que ella y su paciencia,
Te sacarán del triste hoyo,
buscándole el gris meollo,
resolviendo así tus penas.”
Esta décima a la que intitulo de “pie reforzado,” las invento yo pa’ rápido y ya pienso mi primer libro “Décimas para evitar el condominio con rejas” que estoy más que seguro será un éxito en la calle Park de Hartford y sus tristes alrededores incluido New Britain donde la Erin Stewart se destacó por gastar chavos del municipio para pagarse los estudios y los textos. Ahora dijo que iba a reembolsar todo en cómodas cuotas mensuales. Hummmm…
De todos modos, querida tía es que el problema que me tiene más atribulado que pagar 4 dólares y más por el galón de gasolina debido a la guerra con Irán, gracias al señor Trump que mal rayo parta, es que nos llegó desde la Isla del Encanto que ahora está más caliente que fierro de pincho, una hijastra de mi cuñado que tiene 16 y en buen estado de merecer, ¿usted me entiende?
Ella no es carnal, sino que hija de una hermana, prima de mi tía por el lado de mi madrina. Nena tiene abundantes talentos notorios cuando usa falditas muestra toto y escotes al ombligo que turban el pensamiento y me zapatean las hormonas.
Desde que llegó nos caímos muy bien y yo incluso le dediqué unas decimas que titulé, “Tú estás tan buena como la JLo a los 21” sin que se enterara mi cuñado ya que desde nene me enseñaron a ser respetuoso con la familia.
La cuestión Tía es que yo no estudié para ser cura, no soy eunuco, ni casto ni virgen, y el otro día cuando fuimos a unas de las frías y tristes playas de Connecticut (lo cual no es culpa del gobernador Lamont) para comernos un guisado de lechón y chicharrones, pero sin la lechuga del corre-corre; esta nena se puso un bikini de esos que se le incrustan en el sector intermedio de las grupas o ancas y me pidió por favor que le enseñara a nadar y flotar de espalditas. Porqué es familia, ¿cómo me iba a negar?
Con tanto roce discreto pero directo y la visión sublime de la jevita tuve que tomar un recreo, aunque el agua en Connecticut es más fría que pechuga de pingüino para no faltar el respeto y aunque no me denominen el “potro de Aguadilla,” tengo y lo digo sin modestia, mis talentos y no puedo usar traje de baño pegado, sino que unos short amplios. Usted por su edad y experiencia ¿me entiende?
En medio de este delirio acuático tuve la condescendencia de enseñarle varios estilos de flotación, entre ellos “el empujoncito melancúlico” en el cual el instructor con licencia coge a la estudiante de espaldas y le da impulsos de retaguardia con énfasis profundo.
Por favor aconséjeme que no deseo tener problemas con la familia que como decía Donald Trump es más sagrada que la Pechuga Daniels con la cual se solazó cuando la Malania estaba embarazada del hijo Barron y ésta todavía no se la perdona.
Saludos y feliz verano sin cenizas.
Ramón del Río
Respuesta
Mira melancúlico, tú eres más descarado que la republicana Erin Stewart que tiene chavos para abogados y dice que pagará en cómodas cuotas trimestrales” lo que desfalcó siendo alcaldesa para sufragar la matrícula universitaria.
Yo les recomendaría a ti y a otros sacrílegos que suspendan de inmediato promesas de enseñar natación, salvo a sus novias u esposas, pero no a sobrinas, primas jóvenes o a mujeres frustradas con sus esposos y que buscan una venganza sin compromiso.
Sé que en tu mente irreverente este consejo te caerá más pesado que otra alza del galón de gasolina por lo de la “excursión bélica” del Trump en Irán y que ahora necesita una enfermera para que le cambie los pampers. Dicen que cuando la Melania se le acerca, se pone, a causa del olor, una máscara reforzada Pandémica que justifica a la prensa diciendo que le molesta el humo de los lamentables y brutales incendios de la hermana nación de Canadá a la que Trump le quiere aumentar las tarifas por lo del humo. Este tipo está del mero…
También te recomendaría que no uses binoculares ni lentes oscuros para mirar a las mujeres que se pasean por las playas y las piscinas con bikinis muestra nalgas porque hay novios o esposos que se disgustan y tú como latino debes tener cuidado porque tipos blancos malos te pueden llamar al servicio ICE (Increíble Cofradía de Estranguladores) y te pederías en los condominios con rejas con un inodoro para sesenta arrestados.
Decídete melancúlico a dejarte de aventurillas peligrosas mira que ahora en este país, los balazos, los machetazos y las cuchilladas están a la orden del día porque por culpa de Donald “Pampers” Trump, hay mucha gente enojada.
Medita y escucha antes de que te veas envuelto en una riña familiar y te llamen a la policía o a DCF.
Julia que a pesar de todo te compadece