… acerca de quien o quienes deciden detener las renovaciones de seis escuelas y la autorización para una encuesta de opinión
La exsuperintendente Leslie Torres-Rodríguez debió enfrentar constantemente el tema de quien finalmente decide materias y temas en la dirección del sistema escolar de la ciudad capital que enfrenta una crisis de recursos por la amenaza del presidente Trump de cortar fondos provenientes del gobierno central de Washington D.C. para castigar a “ciudades santuarios” que apoyan y ayudan a inmigrantes en peligro de deportación.
Esto de por si está obligando a las autoridades del estado a conseguir fondos para ayudar el ámbito educacional en crisis en las ciudades como Hartford, New Haven, New Britain, Bridgeport, New Haven y Waterbury con familias que no cuentan con recursos propios, el crónico desempleo, la inflación en los precios de comestibles, la aguda crisis de vivienda y la creciente delincuencia.
El como enfrentar una crisis económica en un sistema escolar con 16,000 estudiantes con un déficit notable en los resultados académicos en lectura, escritura y matemáticas, los problemas de salud mental de jóvenes adolescentes y las repetidas ausencias de muchos niños y jóvenes a sus clases, son problemas sin solución inmediata que se han convertido en la fuente de una constante critica de algunos miembros de la Junta de Educación hacia el alcalde.
Por otra parte, los líderes de los sindicatos del personal académico alegan la ausencia de apoyo de los administradores en su trabajo y el agotamiento de los maestros por la presencia de estudiantes indisciplinados y sin motivación, cuestión que se extiende desde el crítico periodo provocado por la Pandemia Covid-19.
Las confrontaciones ya públicas a través de los medios de comunicación se han agudizado entre el alcalde Arulampalam y la presidenta de la Junta de Educación Shonta Browdy quien recientemente lo criticó duramente por decidir el envío de una encuesta a través de la plataforma Remesh sin consultar con la Junta de Educación.
Shonta Browdy, Presidenta de la Junta de Educación Shonta Browdy
“No se nos ha otorgado de la gentileza de consulta y nosotros somos ciudadanos electos que exigimos se nos involucre en estas importantes decisiones que tienen que ver con nuestros hijos e hijas,” dijo Browdy quien añadió que esta iniciativa fue una sorpresa y que la información sometida a los padres y estudiantes no está protegida por las pólizas de privacidad del distrito escolar.
La presidenta dijo que no fue informada por los empleados de la Oficina del alcalde de que se llevaría a cabo el envío de la encuesta y que se marginó a los integrantes de la Junta que son electos por los ciudadanos. “Nos preocupa que esta decisión sea interpretada por la comunidad como si fuésemos nosotros quienes decidimos el envío de esta consulta y cometimos el error,” dijo.
El alcalde respondió a estas críticas diciendo que desde su inauguración como alcalde de la capital del Estado su interés ha sido abrir un proceso de diálogo con los ciudadanos para que se involucren más intensamente sin la formalidad de permisos explícitos de los consultados. Arulampalam añadió que por un periodo muy largo de tiempo las conversaciones más importantes acerca de la educación de niños y jóvenes de la ciudad se ha llevado a cabo en cuartos cerrados.
“Mi administración ha tenido desde el principio un sentido de transparencia para permitir que cada residente esté presente en la mesa de discusiones,” dijo.
“No podemos tomar decisiones difíciles que requieran una estabilización del sistema escolar sin que el pueblo de Hartford sea el líder del proceso y los diálogos acerca del destino de nuestros estudiantes en las escuelas se den de una manera abierta y amplia,” dijo el alcalde cuyos hijos asisten a las escuelas de Hartford. Así respondió a las abiertas críticas a este sistema de apertura e invitó a los integrantes de la Junta de Educación a “que se integren al diálogo abierto cara a cara con los residentes y las autoridades.”
“Me preocupa esta actitud de desconfianza que se opone a un diálogo abierto y democrático,” manifestó molesto por los cuestionamientos a su administración.
Otro de los puntos en disputa fue el anuncio que el alcalde hizo en diciembre pasado informando a través de la prensa que se establecía una pausa en los trabajos de renovación de edificios escolares que beneficiaría a las escuelas de la comunidad María Colón Sánchez de nivel elemental, la S.A, N.D también de nivel elemental, la escuela intermedia McDonough, la escuela Parkville de la Comunidad, la elemental Moylan y la Batchelder.
Esta noticia desató agudos reclamos y agrias respuestas de parte de maestros y padres que esperaban que se iniciaran los trabajos en edificios con problemas en sus techos, con murallas en mal estado y problemas eléctricos.
A esto Browdy había replicado que las verdaderas intenciones del alcalde eran cerrar definitivamente escuelas que están en el seno de vecindarios y decidir el no renovarlos con el dinero que ya se había conseguido. “Estas decisiones tajantes corresponde a la Junta de Educación elegida en elecciones libre de los ciudadanos de nuestra ciudad,” añadió la presidenta de la Junta en sus declaraciones en respuesta al anuncio del alcalde.
Este conflicto en estilos y concepción política de quien o quienes dirigen en última instancia el sistema educacional se encuentra en una situación candente, aunque la buena noticia ha sido la esperada reinauguración de la escuela superior Bulkeley que permaneció cerrada por cuatro años por atrasos en las renovaciones debido, entre otras razones, a la Pandemia Covid-19 que afectó los planes y metas de renovación y reconstrucción. Hasta ahora los estudiantes y maestros habían sido instalados temporeramente en edificios en malas condiciones.