STAMFORD. Un nuevo estudio sobre la contribución tributaria de los inmigrantes revela un dato que destaca por encima de las cifras: los inmigrantes indocumentados destinan cerca del 8 por ciento de sus ingresos al pago de impuestos estatales y locales, mientras que el 1 por ciento de las personas con mayores ingresos paga aproximadamente el 5,4 por ciento.
Esto significa que, proporcionalmente, quienes tienen menores ingresos aportan una mayor proporción de sus ingresos en impuestos estatales y locales, pese a que los inmigrantes indocumentados están excluidos de la mayoría de los programas y servicios públicos que esos impuestos ayudan a financiar.
El análisis, elaborado por Schiller Kessler Group, clasifica a los 50 estados y Washington D. C. según la cantidad de impuestos que pagan los inmigrantes por persona. Los datos utilizados combinan cifras del American Immigration Council correspondientes a 2023 con información de población e ingresos de inmigrantes de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS) de 2024, realizada por la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Washington D. C. ocupa el primer lugar, con aproximadamente 26,700 dólares en impuestos anuales por inmigrante, una cifra más de cuatro veces superior a los 5,700 dólares registrados en Dakota del Sur, el estado con la cifra más baja del estudio.
Los diez primeros estados presentan un promedio de 18,140 dólares anuales por inmigrante, y todos superan los 15,500 dólares.
El promedio está encabezado por:
• Washington D. C.: 26,700
• Washington: 18,700
• Nueva Jersey: 17,800
• Virginia: 17,500
• Connecticut: 17,500
• Massachusetts: 17,200
• Maryland: 17,000
• New Hampshire: 17,000
• Nueva York: 16,500
• California: 15,500
Connecticut, entre los estados con mayor contribución por inmigrante
Connecticut ocupa el quinto lugar nacional, con aproximadamente 17,500 dólares en impuestos por inmigrante al año.
El estudio señala que los estados que aparecen en los primeros lugares combinan una población inmigrante con niveles relativamente altos de ingresos. En Connecticut, por ejemplo, el ingreso familiar medio de los hogares encabezados por personas nacidas en el extranjero se sitúa alrededor de 88,000 dólares anuales.
De acuerdo con el análisis, el nivel de ingresos —más que el número total de inmigrantes— es uno de los principales factores que explica por qué algunos estados aparecen en los primeros lugares de la clasificación.
Tener más inmigrantes no significa pagar más por persona. Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que los estados con las poblaciones inmigrantes más grandes no necesariamente ocupan los primeros lugares cuando se calcula la contribución tributaria por persona.
California, que tiene la mayor población nacida en el extranjero del país, con aproximadamente 10.9 millones de personas, ocupa el décimo lugar, con 15,500 dólares en impuestos por inmigrante.
Texas, con unos 5.6 millones de residentes nacidos en el extranjero, se ubica en el puesto 22, con aproximadamente 12,800 dólares por inmigrante.
Florida, con unos 5.1 millones de personas nacidas en el extranjero, ocupa el puesto 29, con aproximadamente 11,800 dólares por inmigrante.
Las cifras muestran que el tamaño de la población inmigrante y la cantidad de impuestos pagados por cada persona son dos indicadores diferentes que deben analizarse por separado.
Casi 90 mil millones de dólares en impuestos en el año 2023. A nivel nacional, los hogares encabezados por inmigrantes pagaron aproximadamente 89,800 millones de dólares en impuestos durante 2023.
De esa cantidad: 55,800 millones de dólares correspondieron a impuestos federales.33,900 millones de dólares correspondieron a impuestos estatales y locales.
El estudio sostiene que estas cifras ofrecen una perspectiva diferente sobre la participación económica de los inmigrantes, especialmente en momentos en que el debate migratorio suele concentrarse en el costo de los servicios públicos. Una carga tributaria proporcionalmente mayor para los indocumentados
El dato relacionado con los inmigrantes indocumentados resulta particularmente significativo. Según el análisis, estos trabajadores y sus familias destinan cerca del 8 % de sus ingresos a impuestos estatales y locales, mientras que el 1 por ciento de los hogares con mayores ingresos aporta alrededor del 5.4 por ciento.
La comparación pone de relieve que la carga tributaria no necesariamente aumenta en proporción al nivel de ingresos. En términos porcentuales, las personas con menores recursos pueden terminar destinando una mayor parte de sus ingresos al pago de impuestos.
Al mismo tiempo, los inmigrantes indocumentados generalmente no tienen acceso a la mayoría de los programas de beneficios públicos financiados mediante esos mismos impuestos.
Una perspectiva diferente sobre la contribución de los inmigrantes. El estudio busca cambiar la manera en que se analiza la relación entre inmigración y recaudación tributaria. En lugar de concentrarse únicamente en cuántos inmigrantes viven en cada estado, presenta cuánto aporta, en promedio, cada inmigrante en impuestos.
Los resultados muestran que estados como Connecticut, Nueva Jersey, Virginia, Massachusetts y Washington tienen una contribución tributaria por inmigrante particularmente elevada, asociada en buena medida con mayores niveles de ingresos.
Para Connecticut, que ocupa el quinto lugar nacional con 17,500 dólares en impuestos por inmigrante, el dato adquiere especial relevancia debido al importante papel que desempeña la población inmigrante en la economía y en las comunidades del estado.
Fuentes: U.S. Census Bureau, American Community Survey 2024; American Immigration Council, Map the Impact 2023; Migration Policy Institute; Institute on Taxation and Economic Policy (ITEP), 2022.