Tanto el Gobierno Federal como las cúpulas empresariales (CCE, COPARMEX, CANACINTRA, CONCANACO) coinciden en un marco antropológico y político moldeado por las directrices de los organismos internacionales y los compromisos de la Agenda 2030. Aunque sus discursos parecen divergentes en el terreno político, en el fondo comparten una misma visión utilitaria y atómica del ser humano que deriva en una postura antinatalista e individualista de facto:
• El individuo sin familia como unidad básica: En la arquitectura de la Agenda 2030 adoptada por el Estado y el sector empresarial, la institución familiar desaparece como sujeto de derechos o entorno protector clave. El ser humano es conceptualizado como un individuo autónomo: para el Gobierno, un beneficiario directo de programas asistenciales; para las cúpulas corporativas, una unidad de producción y consumo (capital humano).
• Control demográfico implícito y “Planificación Familiar”: La alineación con los ODS (específicamente las metas de salud e igualdad de género) traduce la meta de sostenibilidad en la contención del crecimiento poblacional. El enfoque prioritario se centra en la “salud sexual y reproductiva”, la anticoncepción masiva, la reducción de la tasa de natalidad y la inserción laboral plena e inmediata sin políticas reales de conciliación o protección de la maternidad/paternidad en el hogar.
• Sustitución de la afectividad por la ideología: Al desplazar la ética familiar tradicional, se promueve una visión de la afectividad desvinculada de la estabilidad conyugal, la fidelidad o la apertura a la vida, dejando al joven desprovisto de un cimiento de pertenencia afectiva antes de exigirle rendimiento educativo o laboral.
Posicionamientos ante el Informe PISA: ¿En qué se centran?
Ante la divulgación de los deficientes resultados de las pruebas PISA para México, los pronunciamientos tanto del sector público como de los organismos patronales evitan tocar la crisis afectivo-familiar o antropológica, centrando su discurso en dos enfoques reductivos:
1. Cúpulas Empresariales (COPARMEX, CCE, CANACINTRA)
Su análisis de PISA se centra casi exclusivamente en el utilitarismo económico y la competitividad laboral:
• Enfoque en el Capital Humano: Denuncian la caída en matemáticas y ciencias porque frena la “productividad nacional” y la atracción de inversiones relacionadas con tendencias como el nearshoring.
• Orientación Técnica y Digital: Exigen la modernización de los planes de estudio hacia habilidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), la digitalización en las aulas y la capacitación técnica para el mercado de trabajo.
• Cuestionamiento Político: Utilizan los resultados como una crítica a la gestión gubernamental de los contenidos escolares (como los libros de texto gratuitos), pero limitando su exigencia a criterios de eficiencia, meritocracia y estándares cuantitativos globales.
2. Gobierno Federal
Su respuesta frente a PISA se enfoca en el rechazo ideológico de la evaluación y la justificación del modelo estatal:
• Descalificación del Instrumento PISA: Cuestionan la validez de la prueba argumentando que es una evaluación “neoliberal”, estandarizada e impuesta por organismos internacionales (OCDE) que no considera las realidades socioeconómicas o locales del país.
• Defensa del Modelo Ideológico: Justifican el descenso educativo priorizando proyectos centrados en la “comunidad” y la “justicia social”, pero abordando la formación desde una perspectiva socio-política colectiva que continúa ignorando el papel primario e insustituible de la familia en el aprendizaje.
• Centralización Estatal: Asumen que la educación es responsabilidad exclusiva del Estado y la escuela, excluyendo la participación o el “pin parental” de las familias en la determinación de la formación afectiva, ética y antropológica del alumnado.
La Causa Omitida por Ambos Sectores
Tanto la visión de la eficiencia productiva (cúpulas empresariales) como la de la reivindicación estatal (gobierno federal) coinciden en una omisión crítica: ninguno aborda la crisis de sentido ni la emergencia afectiva del estudiante.
PISA muestra que los jóvenes que comen en familia, hablan con sus padres y reciben respaldo en el hogar obtienen hasta 18 puntos más en matemáticas. Pese a ello, ni las cámaras patronales ni las autoridades gubernamentales cuestionan cómo la ruptura del núcleo familiar, el consumo precoz de pornografía, las adicciones a redes y la falta de un amor estable destruyen la capacidad de concentración, la memoria y el deseo de aprender del alumnado mexicano.