QUITO-ECUADOR.
El pasado miércoles 19 de abril en el Teatro Nacional Sucre se realizó el homenaje a uno de los grandes de la música del Ecuador, Luis Gonzalo Godoy, “que a lo largo de más de siete décadas ha dejado un legado invaluable como acordeonista, organista, maestro de capilla y compositor, “y ahora es el momento de reconocer su talento y dedicación”, reza en la página online de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Quito, entidad encargada de administrar el Teatro Nacional, uno de los más importantes centros del quehacer cultural de la nación.
“No podíamos dejar de venir, Gonzalo Godoy es uno de los grandes de la música nacional. Mi padre, que en paz descanse, le encantaba escuchar el acordeón de él en la radio o en las presentaciones y cuando vimos un afiche en las calles del centro decidimos venir a la boletería del teatro a retirar nuestros pases para estar presente en este homenaje”, dijo Myriam Lascano, nacida en Ambato con residencia en Quito.
Jossy Cáceres, directora ejecutiva y artística del teatro, para iniciar la velada denomida: Legado, dijo: “…La Fundación Teatro Nacional Sucre se complace en recibir al maestro Gonzalo Godoy, su familia, colegas artistas y amigos; reunindos para rendir un justo homenaje a la prolífera carrera artística a lo largo de la cual ha sembrado el amor por la música… En las palabras de David Hockney: “Un artista intenta que la gente se acerque a las cosas, ya que el arte tiene que ver con el hecho de compartir; No se puede ser un artista si no se quiere compartir una experiencia, un pensamiento. Por eso, les invito a honrar la vida en vida. ¡Maestro!: Bienvenido, sea usted a su casa (Teatro Nacional) Maestro Gonzalo Godoy”.
Sesenta artistas en escena entre cantantes, instrumentistas y bailarines, interpretaron, a manera de homenaje a su legado musical, las composiciones de Gonzalo Godoy, una de las principales figuras de la música ecuatoriana que por más de setenta años con su acordeón y piano, ha fortalecido el cancionero nacional al lado de primeras figuras que han dejado una huella de identidad cultural en el paisaje sonoro del Ecuador. (Fotos: Lizbeth Zhunaula).
Juan Manuel Carrión, concejal de la ciudad y presidente de la Fundación Teatro Nacional Sucre, evocó los versos de Violeta Parra “Gracias a la vida” y enseguida leyó el Acuerdo de Felicitación firmado por el alcalde de Quito, Santiago Guarderas, en donde destacó su trayectoria como músico acompañante de Julio Jaramillo y de otros consagrados artistas, además las grabaciones de discos con estribillos de su creación que le han dado color al paisaje musical del Ecuador y porque desde 1992 radica en Quito desde donde ha participado en el rodaje de la película sobre la vida de Julio Jaramillo (el cantante ecuatoriano de mayor reconocimiento internacional), a más de tocar la misa de los domingos a las 10:30 de la mañana en la iglesia de la Compañía de Jesús y todos los días en la iglesia de Santo Domingo, el cabildo entrega el Reconocimiento Artístico Ciudad de Quito.
Seguidamente, Maurcio Viteri, presidente de la Fundación Pasillo Ecuatoriano, precisó que era justo y necesario realizar los reconocimientos en vida a los compositores e intérpretes y por eso la Fundación se contactó con el Teatro Nacional Sucre que prestó toda la infraestructura para iniciar un ciclo de reconocimientos a las figuras ecuatorianas prominentes bajo el nombre de: Condecoración Nacional Pasillo Ecuatoriano, empezando con el maestro Gonzalo Godoy. Para luego, Paco Godoy, su hijo, interpretara un pequeño ejemplo de los estribillos de sus grabaciones que inician en la década de los 50.
A la hora que ingresó el coro indígena Voces Blancas y cantaron en quichua el tradicional Jahua Pachamanta y un arrullo navideño el público aplaudía intensamente, así como a la Estudiantina de Cuerdas por el sonido del bandolín, que está en trámite para que sea considerado Patrimonio Musical Intangible.
El Vocal Guambras con Azabache, Nathaly Palacios, y Gallegos Band tuvieron una presencia y gusto importante en el público; pero quien marcó el gusto del público fue el Ballet Nacional del Ecuador que bailaron varios movimientos sinfónicos basadas en las composiciones de Gonzalo Godoy, además la presencia de la cantante de valses criollos, Pamela Abanto, y el sincopado dúo Los Zhunaulas, que interpretaron la canción de mayor relevancia de Godoy, llamada La Romería.