HARTFORD.- Estas dos empleadas del Bickford Health Care-Center localizado en Windsor Locks fueron arrestadas este pasado lunes en conexión con la muerte de Margaret Healey, una residente de 93 años quien había sido diagnosticada con Alzheimer y tenía una historial de salir de su cuarto dormitorio y caminar por los pasillos. Por este motivo se recomendaba al personal de esta agencia un cuido y vigilancia especial, pero la fría noche del 8 de febrero pasado en la madrugada fue encontrada inconsciente por un empleado de esa agencia fuera de la residencia desmayada en la vereda.
Lamentablemente la puerta trasera de la residencia estaba abierta y Margaret salió y comenzó a deambular alrededor del edificio hasta que cayó en un montón de nieve semi congelada en las afueras del lugar. El personal que no había notado su ausencia trajo una silla de ruedas y la devolvieron a su cuarto y su lecho y allí le cambiaron la ropa fría por otra más apropiada además de una frisa para elevar la temperatura del cuerpo.
La policía estima que la paciente estuvo expuesta al frio intenso del pasado febrero por más de tres horas, pero que los empleados no llamaron al teléfono 911 sino que a las 6:23 a.m. De acuerdo al teniente Paul Cherniak del Departamento de la Policía de Windsor, a pesar de la llegada y acción del personal especializado y EMT, Healey fue declarada muerta a las 6:46 de la mañana.
Definitivamente, y de acuerdo a los detectives hubo un gran lapso de tiempo desde el momento en que la anciana semi congelada y afectada por el intenso frio fue traída al interior de la residencia, hasta que los empleados llamaron a la policía y al personal especializado.
Imágenes de una cámara de video de seguridad instalada en una de las salidas de la residencia Bickford, mostró que la víctima salió a través de una puerta de entrada para los empleados que no contaba con sistemas de seguridad activo y por lo tanto fue de fácil acceso para la víctima que acostumbraba por su condición mental, salir de su cuarto y caminar por los pasillos, cuestión ya conocida por los empleados que debían entonces aumentar la vigilancia.
La peligrosa salida de la señora Healey al exterior y su fácil acceso a la puerta además del extenso periodo de tiempo que tomó el personal de la residencia para llamar a la policía llevó a los detectives a iniciar una intensa investigación acerca de este lamentable error.
El teniente Paul Cherniack informó este pasado martes a la prensa que los detectives llevaron a cabo acuciosas inspecciones en el lugar, los accesos al exterior, el sistema de video de seguridad, entrevista a los testigos, revisión de los videos y examinaron los documentos médicos en estrecho contacto con DPH y el constante contacto con la Oficina del Fiscal Estatal.
Acompañando a Cherniack estuvieron los detectives Sargento Jeff Lampson y Heriberto Resto quienes de acuerdo a los informes de la investigación expresaron que hubo un claro intento de ocultar el error de vigilancia requerida para la víctima y detalles más creíbles y fidedignos del incidente.
Como resultado de este proceso se procedió al arresto de Papy Bibo una enfermera registrada empleada de la agencia quien se presentó voluntariamente al Departamento de la Policía de Windsor Locks siendo acusada de negligencia criminal en un caso de homicidio y manipular evidencia. Fue dejada en libertad con una fianza asignada de $25,000 dólares.
También se informó del arresto de Uchenna OBI empleada asistente quien estaba encargada de supervisar el área del Bickford Health Center el día y la hora del incidente que costó la vida de Margaret Healey.
Los detectives informaron que habían llegado a la conclusión de que hubo un claro intento de “control del daño” y no llamaron como se precisaba al 911, línea de emergencia que suple con inmediatas respuestas a accidentes. “En una situación como esta, la llamada es absolutamente obligatoria pero aquí hubo una crasa negligencia criminal,” dijeron.
El Sargento Lampson manifestó que las frisas del lecho de la víctima se veían como si ella hubiese estado siempre allí y eso le llevó a temer un intento de esconder este episodio de negligencia, aunque los administradores de la agencia dijeron que el turno de esa hora de la madrugada incluía tres cuidadoras CNA y una enfermera jefe. Sin embargo y definitivamente la puerta de salida que usó la victima no estaba cerrada por lo cual cualquier persona podría salir ni tampoco suficiente vigilancia.
De este modo fue fácil para Healey dejar la residencia y caminar alrededor del edificio a través de una ruta larga que la llevó hasta la calle Main donde cayó sobre un montón de nieve acumulada en la vereda.
Clare Kindall, sobrina de la víctima dijo que ha sido un alivio para la familia que se hayan efectuado los dos arrestos. “Ahora esperamos que se haga justicia para mi tía Peggy y que ninguna otra familia deba pasar por la dolorosa situación de la muerte de adultos mayores por desidia y dejadez,” dijo, agregando que espera que la legislatura de Connecticut proponga leyes que protejan a residentes que requieren cuido constante y efectivo.
Además, la representante estatal demócrata Jane Garibay y vicepresidenta del Comité Dedicado a Adultos Mayores dijo que el sistema no tiene la capacidad de supervisar el enorme número de residencias de ancianos con necesidades especiales que hay en el Estado, donde ahora existen 233 de estas facilidades. “Este lamentable caso requiere plena atención de la legislatura,” agregó.
Uno de los puntos cruciales en la investigación es la forma como estas residencias emplean a su personal porque usualmente pagan a otras agencias que llevan a cabo las entrevistas, el empleo de personas con credenciales, experiencias, y dar incentivos cuando corresponda.