Por Fernando Cerdeña
FC: Buenas tardes señor ¿podría decirnos cuál es su nombre?
– Soy Leopoldo Rovayo, embajador de carrera por 37 años y actualmente soy el Cónsul General del Ecuador en Connecticut, con jurisdicción en seis estados de Estados Unidos.
FC: Tengo entendido que usted ha hecho en otros países este mismo trabajo.
– Sí, bueno, yo he servido en consulados y embajadas, he estado en la embajada en Lima. cónsul durante el conflicto del Cenepa, también he estado de cónsul en Madrid, consejero de la embajada nuestra en Madrid, estuve abriendo una embajada en Nigeria en el África, pues fui trasladado a Belarus y estuve en Londres también.
Presentacion del consul del Ecuador al alcalde de Waterbury
FC: ¿Qué espera de su trabajo aquí en Connecticut Cónsul?
– Bueno, es parte del trabajo del gobierno nacional liderado por el empresario Daniel Novoa y por su canciller Gabriela Somefel, mejorar los servicios consulares y apoyar a las comunidades ecuatorianas. Entre los proyectos que tengo es el hacer una guía de emprendedores y empresarios ecuatorianos, con el fin de que entre los ecuatorianos compartamos nuestros servicios y nos apoyemos mutuamente para crecer.
FC: Es una muy buena visión para la comunidad ecuatoriana, ¿Qué usted cree de la Asociación Ecuatoriana de Connecticut?
– Yo soy un fanático de la asociatividad. De hecho, una persona sola no puede hacer todo. La idea es que hay que propiciar la asociatividad, hacer que más personas se unan a la asociación. Nosotros calculamos que, en estos seis estados, donde mi consulado tiene jurisdicción, hay 70,000 ecuatorianos. Entonces debemos incentivar la asociatividad, también promover que los hijos de ecuatorianos nacidos en Estados Unidos tengan su nacionalidad. Creo que el Ecuador es un país con mucho futuro que puede abrirles las puertas. Entonces estamos también incentivando a las personas que van al consulado y tienen hijos pequeños que también les inscriban como ciudadanos ecuatorianos.
FC: Qué bueno, Consul. ¿Alguna cosa más que quisiera decir?
– Bueno, yo quisiera agradecer a la Asociación de Ecuatorianos en Connecticut por habernos dado la acogida. Tuve el gusto de conocerle a Jenny en un evento que hubo el primer evento al que asistí a los ocho días de haber llegado por el Día de la Mujer. Me parece que es una mujer seria. Entonces enseguida cogimos el pedido de ella para que el primer consulado móvil por parte del consulado ecuatoriano de New Haven, sea aquí, en las oficinas de la asociación, porque implica, el movimiento de recursos, de equipos. Mi equipo estuvo trabajando hasta las 10:00 de la noche, poniéndolo todo a punto para poder lograr una buena atención. Aun así, tuvimos problemas con las impresoras y bueno, creo que también ha habido comprensión por parte de los usuarios, porque a veces hay imponderables. También no había una respuesta del registro civil.
Presentacion del consul del Ecuador al alcalde de Waterbury
El consulado tiene varias funciones, tiene la función notarial, hacemos poderes, tiene la función de registro civil, se pueden casar en el consulado, pueden inscribir sus matrimonios, pueden inscribir a sus hijos, tienen que inscribir las defunciones. Tenemos casos de personas que en esta semana se han acercado a inscribir una defunción de hace 20 años. Pero saben las implicaciones legales que tiene esto. El señor ya estaba casado, entonces yo de broma le dije, usted es Bígamo y era Bígamo en papeles. Él se casó otra vez y su esposa todavía estaba viva, pero había fallecido hace 20 años. Entonces genera un caso especial en donde nosotros tenemos que pedir permiso al registro civil para atender estos casos, pero siempre hay la apertura por parte del consulado.
Agradezco a mi equipo que siempre me está apoyando. Dentro de poco cumplo dos meses en el cargo. También quiero agradecer a la doctora Diana Gómez, que es especialista en migración criminalística, que nos está apoyando con consultas gratuitas y orientando a la comunidad. Estamos en otro país, este es un país gigante, por algo se llama los Estados Unidos de América. Son más de 50 estados, cada uno con sus reglas. Y al estar nosotros en otro país, debemos cumplir las reglas, debemos mejorar nuestro comportamiento, evitar los excesos para que así no tengamos problemas legales y podamos salir adelante, porque yo admiro mucho a los migrantes, porque son personas que apoyan el crecimiento de 2 países, están apoyando a su país, enviando las remesas, que muchas veces, lamentablemente los familiares creen que el dinero se encuentra debajo de los árboles y no es así, nuestra gente trabaja bajo condiciones muy duras, hay gente que ha muerto paleando nieve en Connecticut, hemos apoyado a esas familias, pero también queremos que aprendamos a cuidarnos entre nosotros y no llevemos nuestras fuerzas al límite.
FC: Qué bueno, ¿alguna cosa más que quiera decir?
– Bueno, creo que ya me he extendido demasiado, a lo mejor me censuran en Quito.
FC: Lo defenderemos cónsul, con mucho gusto.
– Estoy encantado de servir a la comunidad, tengo esa vocación. Yo cuando no soy un cónsul para estar encerrado en la oficina, siempre que puedo y ya puedo despachar las cosas que llegan, porque también hay mucho trabajo administrativo. Yo salgo a la sala, ordeno la sala, autorizo turnos, hay gente que llega de Boston. El otro día llegó un señor desde la frontera con Canadá, había viajado cinco horas para que le demos su pasaporte y claro, yo no le iba a decir: “saque una cita”, ¿no? O sea, entonces creo que debemos tener un trato humanitario y también la comprensión de la comunidad. Somos apenas cinco funcionarios además del que suscribe, que tratamos de sacar adelante el trabajo consular. El Estado ha hecho una gran inversión en alquilar el sitio donde estamos, que es un sitio emblemático en New Haven, es un sitio digno. Llegué y lo primero que hice fue componer la vereda. Y quiero desarrollar