North Hartford Public Safety Coalition, Madres Unidas en Contra de la Violencia
HARTFORD.- La ciudad capital de Connecticut hace noticias con iniciativas que tienen que ver con revitalizar el centro de la ciudad, atraer más habitantes a departamentos que reemplazarían a las vacías oficinas de corporaciones que abandonaron la ciudad, y repetidos cortes de cintas en iniciativas del alcalde Arunan Arulampalan y la asamblea de concejales. Pero ¿qué sucede con otras áreas de Hartford infectadas por atropellos producidos por conductores irresponsables que desconocen las leyes del tránsito, crimen, pandillas, traficantes de drogas y otras de las endémicas enfermedades provocadas por la extrema pobreza y el delito?
Hartford tiene en la actualidad 122,959 y esta cantidad va en aumento acogiendo a miembros de otras nacionalidades del mundo que buscan trabajos. La población afroamericana alcanza a 43,378 personas superando a la de raza blanca que acusa 29,311 habitantes. La población puertorriqueña, por razones que ignoramos no es claramente mencionada con nombres y apellidos, pero estimamos que incluye a 22,157 habitantes, probablemente conteniendo a inmigrantes latinoamericanos.
Tradicionalmente Hartford se divide en sectores étnicos y el Norte y Este ha sido el centro de una activa comunidad de raza negra, y en décadas recientes los sectores de Frog Hollow, Clay Hill, Park Street y la avenida Westherfield han acogido a la población puertorriqueña e hispana.
Toda esta información demográfica es importante para entender por qué esforzados activistas del Noreste de la ciudad capital se han agrupado en la Coalición pro-Seguridad Pública del Norte de Hartford, (Noth Hartford Public Safety Coalition) y Madres Unidas en Contra de la Violencia.
De acuerdo a estadísticas oficiales de la policia y las autoridades, el sector Norte Este de nuestra ciudad está lamentablemente catalogado como un sector de una “alta concentración de crimen” y en una escala ha recibido una nota de F+ que debemos relacionar con los grados de fracaso o éxitos en los sistemas escolares. Con una F, nos colgamos.
Uno de los dramáticos hechos que han llevado a los activistas de la Coalición a una acción inmediata fue la muerte del jovencito Malachi James de 14 años quien fue atropellado en el vecindario de Blue Hills por un automóvil conducido por hasta ahora un desconocido que huyó después del delito que estremeció a la familia de Malachi, vecinos y la comunidad.
Deborah Davis residente de Hartford y vicepresidenta del programa Madres Unidas en Contra de la Violencia dijo que han sido testigos de la enorme cantidad de accidentes de automóviles, atropellos y conductores guiando en forma totalmente desconsiderada con los peatones en este vecindario donde habitan familias con hijos en edad escolar, jovencitas y jovencitos amenazados este trafico loco.
“Lamentablemente y como le consta a la prensa, la policía y familiares han asistido a múltiples vigilias donde los vecinos y en el pasado alcaldes y líderes de Hartford se hicieron presentes para solidarizar con los deudos de las víctimas. “Algo hay que hacer porque los ciudadanos claman por más controles y seguridad en las calles y veredas,” dijo Deborah Davis.
La comunidad ha forjado un nombre para esta necesidad vital en sus vecindario llamada “Visión Zero,” una estrategia concebida por las organizaciones para eliminar de raíz las muertes por problemas del tráfico descontrolado, heridas graves que discapacitan a jóvenes y adultos, además de una atmósfera de seguridad vital para familias e hijos.
Hasta ahora, solamente Thomas Clarke II, concejal de la ciudad entregó una resolución declarando que la violencia en el tráfico de automóviles, motocicletas y otros medios de transporte representa un crisis en la ciudad capital.
Por otra parte, el conocido Pastor AJ Johnson anunció un trabajo mancomunado con el Centro de Liderazgo y Justicia para organizar reuniones, investigaciones y audiencias públicas en los barrios enfocadas en el programa del tráfico de vehículos guiados de un modo peligroso e irresponsable.
La Voz Hispana de Connecticut ha llevado a cabo un estudio estadístico en relación a otros problemas que asaltan a estos vecindarios.
En el pasado 2025, además del problema del tráfico en las calles, se reportaron 184 asaltos, 147 robos, 171 hurtos mayores y 187 robos de vehículos.
En futuras ediciones continuaremos informando acerca de estas vitales iniciativas y los peligros que estos delitos y crímenes representan para la comunidad.
Por ahora hacemos un llamado a legisladores y concejales de Hartford para que apoyen con resoluciones estos esfuerzos de la comunidad que debieran repetirse en otras ciudades de Connecticut.