STAMFORD.- A pesar de que la ley estatal SB 397 prohíbe a los agentes de inmigración (ICE) que usen mascarillas y porten su placa con su nombre y apellido inscrito, los agentes federales no están atacando esta orden y en muchas ocasiones retan a la gente a que vengan por ellos a obligarlos a que les enseñen su placa o se quiten la mascarilla.
Estos episodios de ICE arrestando a inmigrantes se replican en Hartford, Bridgeport, Stamford, Danbury; y como dijo el abogado Francisco Cardona, en una entrevista para En Vivo con Maricarmen de la Voz Hispana Radio 103.5 FM: “los agentes siguen usando sus prácticas de arresto y lo único que ha cambiado es que ya no lo hacen en forma pública y escandalosa”. Siguen a las afueras de la corte, siguen en las calles, pero con bajo perfil”, dijo.
Los agentes, en Hartford, por ejemplo, vestían chalecos tácticos con la palabra “Police” (Policía) en la parte delantera, según un video del suceso compartido por activistas que se encontraban presentes—aunque no todos— llevaban mascarillas. Al parecer no portaban ninguna identificación visible.
“¡Él agredió sexualmente a alguien, y a este es a quien ustedes están protegiendo!”, gritó uno de los agentes del ICE a las personas que grababan el arresto, refiriéndose al hombre que los agentes habían detenido. “Existen informes policiales al respecto”.
Una de las personas que grababa el arresto le dijo al agente —quien llevaba mascarilla— que la ley de Connecticut no permite que los agentes del orden público utilicen mascarillas.
El incidente tuvo lugar apenas dos semanas después de que el gobernador de Connecticut, Ned Lamont, promulgara una ley que, entre otras cosas, prohíbe a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los EE. UU. (ICE) utilizar mascarillas y exige que estén “claramente identificados” mediante una placa o una tarjeta de identificación con su nombre. La violación de esta ley se considera un delito menor de clase D en Connecticut.
La semana pasada, el gobierno federal presentó una demanda contra Connecticut, calificando la ley de “flagrantemente inconstitucional” y afirmando que el estado no tiene autoridad para dictar a los agentes federales lo que pueden y no pueden hacer. El gobierno federal argumentó que exigir a los agentes que se retiren las mascarillas o muestren su identificación los pondría en peligro.
En un comunicado dirigido al periódico The Connecticut Mirror, en relación con los arrestos, un portavoz del ICE declaró que los agentes de la agencia “utilizan cubrebocas por una sola razón: para protegerse a sí mismos y a sus familias de amenazas del mundo real, incluidos los agitadores”. El peligro no es hipotético; se han creado bases de datos públicas y ‘listas’ en línea con el fin de exponer las identidades de los agentes”. El portavoz, quien no se identificó por su nombre y escribió desde una dirección de correo electrónico genérica desde ICE, añadió que se ha registrado un número creciente de agentes agredidos, atacados con vehículos y objeto de amenazas de muerte.
“Para que quede absolutamente claro: no acataremos esta prohibición inconstitucional”, escribió el portavoz”.
Cathryn Vaulman, vocera del gobernador, declaró el viernes en un comunicado de prensa “que la ley aprobada este año refleja un principio fundamental”.
“En Connecticut, defendemos la seguridad y la dignidad de todos los residentes independientemente de su estatus migratorio, al tiempo que garantizamos que las fuerzas del orden actúen con transparencia, rendición de cuentas y respeto por los derechos constitucionales”, afirmó Vaulman.
Vaulman señaló que la oficina del gobernador no tenía conocimiento de incidentes en los que agentes de ICE enmascarados estuvieran operando en el estado.
La División de Justicia Penal del estado es la responsable de procesar las infracciones a la nueva ley de Connecticut. La portavoz Alaine Griffin declaró en un comunicado que la división no ha recibido informes de la policía local ni de la Policía Estatal en relación con este asunto”.
Un portavoz de la Policía Estatal comunicó que su agencia no había recibido informes sobre agentes de ICE que hubieran realizado arrestos mientras portaban máscaras. Añadió que la Policía Estatal no investiga a las agencias federales.
El portavoz de ICE identificó al hombre detenido el lunes como Alejandro Josue Cervantes-Mencia, de Honduras. Los registros judiciales indican que Cervantes-Mencia fue arrestado en marzo y acusado de posesión de una sustancia controlada y de posesión con intención de venta.
Cervantes-Mencia ingresó ilegalmente a los Estados Unidos en 2016 y un juez de inmigración ordenó su expulsión el 5 de abril de 2022. Dicha orden es definitiva, escribió el portavoz de ICE, añadiendo que, bajo la actual administración, “los extranjeros ilegales con antecedentes penales no son bienvenidos en los Estados Unidos”.
El vocero de ICE identificó a otro hombre detenido el miércoles como Juan Pablo Vásquez-Miranda, de Perú. Según ICE, Miranda había ingresado a los EE. UU. en noviembre de 2022; se le concedió la libertad condicional (parole) y posteriormente fue puesto en libertad. “Su libertad condicional ha sido revocada desde entonces”, señaló el portavoz.
Según los registros judiciales, Vásquez-Miranda tenía cargos pendientes por conducta desordenada, interferencia con una llamada de emergencia y estrangulamiento/asfixia, un delito grave de clase D. Defensores de otras ciudades de Connecticut también han reportado un aumento en las detenciones por parte de ICE este mes, aunque afirman que los agentes no han llevado mascarillas.
Mary Elizabeth Smith, subdirectora de Make the Road CT, declaró a CT Mirror que su organización había notado un repunte en las detenciones de ICE en Bridgeport durante el mes de mayo, incluyendo dos ocurridas justo a las afueras del tribunal y una en la que el padre…de un adolescente fue arrestado frente a una parada de autobús.
John Jairo Lugo, de la organización Unidad Latina en Acción, comentó que tenía conocimiento de alrededor de 10 arrestos realizados por ICE en New Haven durante este mes. Afirmó que los agentes que efectuaron los arrestos no llevaban mascarillas.
Miembros de la Coalición de Inmigrantes de New Haven contaron que, a principios de mayo, ICE había intentado detener a un hombre que se encontraba dejando a su hijo de 7 meses en una guardería. Y, señalaron que los agentes de ICE no portaban mascarillas ni llevaban ninguna identificación visible, más allá de unas pequeñas insignias en las que simplemente se leía “ICE”.
A toda persona que es arrestada y fichada por la comisión de un delito por parte de las fuerzas del orden locales o estatales se le toman las huellas dactilares, las cuales son posteriormente cotejadas en una base de datos del FBI. Durante la administración de Obama, se creó la iniciativa “Comunidades Seguras” (Safe Communities), la cual envía automáticamente dichas huellas dactilares al Departamento de Seguridad Nacional. De este modo, ICE puede determinar si la persona en cuestión está sujeta a un proceso de deportación.
El estado de Connecticut carece de la facultad legal para impedir que estos datos sean compartidos con ICE.
Un informe publicado en abril por el Deportation Data Project, reveló que los “arrestos en la calle”, es decir, las detenciones de personas realizadas fuera de las cárceles y centros penitenciarios se multiplicaron por 11 en el año 2025, en comparación con el último semestre de la administración de Biden.